Redacción. Esta semana ha tenido lugar delante de la casa que fuera del historiador onubense Diego Díaz Hierro -situada en calle Fernando el Católico, 27- una concentración ciudadana. Según nota recibida para «protestar públicamente por el posible derribo del inmueble, debido a la recalificación urbanística que pretende realizar el ayuntamiento onubense. Una intención que dejaría vía libre a los propietarios del terreno para echar abajo la casa de Díaz Hierro y levantar en su lugar otro bloque más de pisos. Si, en todo caso, se produjese una reproducción de la fachada, vendría a consumarse que una falsificación es igual a un original, algo que no puede admitirse en términos de una rigurosa conservación del patrimonio.
Hay que recordar que Diego Díaz Hierro donó por testamento a la ciudad de Huelva su casa con todo su contenido para la creación de una Casa-Museo sobre la historia de Huelva, enajenándola el Ayuntamiento en 2010 sin explicación alguna a la ciudadanía y sin que conozcamos las razones y los detalles de esa venta. Así mismo, es importante subrayar que la casa constituye en sí misma todo un símbolo de la ingente tarea emprendida por Diego Díaz Hierro en la recuperación del patrimonio histórico de nuestra ciudad, rescatando de su propio bolsillo fondos librarios, de prensa, artísticos y documentales que, de otro modo, se hubieran perdido irremediablemente. Además, debe tenerse en cuenta que estamos ante una vivienda de mucho más de un siglo de antigüedad (fechada en 1907), diseñada por el reconocido arquitecto Francisco Monís, al que debemos edificios tan emblemáticos y simbólicos para la ciudad como la conocida como Casa de la Bola, situada en la Plaza de las Monjas, constituyendo un nítido testigo del modelo de vivienda burguesa que fue muy habitual en la Huelva cosmopolita de lo que ahora se ha dado en llamar el ‘legado británico’, es decir finales del siglo XIX y principios del XX, siendo el último ejemplo sobreviviente de un conjunto arquitectónico representativo de la vida cotidiana onubense de esas dos centurias.
La concentración de protesta finalizó con la lectura de un Manifiesto en el que se solicita al Ayuntamiento que retire el expediente de recalificación del inmueble y a favor de la conservación íntegra de la casa y el legado de Diego Díaz Hierro, hartos los onubenses de ver cómo, con distintas excusas, década tras década, se siguen derribando edificios históricos de la ciudad de Huelva.
Los cuatro puntos principales del Manifiesto son los siguientes:
- Manifestar el más absoluto rechazo a esta nueva demolición de un edificio histórico cargado de valor y simbolismo para la identidad de la ciudad.
- Que se demuestre por parte del Ayuntamiento de Huelva un auténtico compromiso con el patrimonio arquitectónico e histórico de la ciudad, parando el recurso permanente a la piqueta, al mantenimiento descontextualizado de fachadas o a la reproducción facticia de las mismas, que son prácticas ajenas a una política rigurosa de conservación del patrimonio.
- Que se recupere la propiedad municipal del edificio, mediante compra o permuta negociada con la empresa propietaria actual, como se hace en muchas otras ciudades de nuestro entorno.
- Que se articulen mecanismos para la restauración integral y fidedigna de la casa, devolviéndole el uso para el cual Diego Díaz Hierro la donó a la ciudad de Huelva, es decir, la creación de una Casa-Museo dedicada a la historia de la ciudad, cosa que, además, repercutirá en una importante ampliación de nuestra oferta turística«.
















