RFB. Las imágenes náuticas son consustanciales con la identidad de Huelva. Miles y miles de buques han cruzado ese Canal del Padre Santo que abre, desde hace más de doscientos años, los rumbos a tantos destinos del mundo cuyo puerto de partida aparece en los cuadernos de bitácora como el onubense. Y, aunque en gustos está claro que no hay nada escrito como definitivo, la verdad es que algunas estampas de estas naves resultan auténticamente bellas. Tener un Puerto como el de Huelva confiere la oportunidad de disfrutarlas y hace pocos días salía del mismo, con rumbo al puerto belga de Gante, un barco que nos parece especialmente bonito, el ‘Ouro do Brasil‘.
Pudimos captarlo a la vista de su banda de babor, navegando a la velocidad discreta que requiere la salida del Puerto y, suponemos, que al virar recalada embocaría la ruta ya a la suya de crucero, que es bastante rápida, del orden de 14,5 nudos. Este buque tiene un porte medio, con 172 metros de eslora total, y contiene cuatro bodegas aisladas y refrigeradas para llevar una carga tan preciada como zumo de naranja.
No lo sabemos con exactitud, pero creemos que lo que portaba antes de ayer camino de Bélgica era el preciado jugo de la naranja que muy probablemente tenga su origen en los campos de Villanueba de los Castillejos, procesado en la enorme planta que allí tiene Don Simón.
El ‘Ouro do Brasil‘ ya es un buque veterano. Fue botado en 1993, desde las gradas de un astillero noruego. Lo gestiona la firma alemana ‘Citrosuco’, aunque tiene bandera, llamémosle de conveniencia, liberiana. La flota de Citrosuco tiene terminales propios en Gante (Bélgica), Santos (Brasil), Wilmington (EEUU), Toyohasi (Japón) y Newcastle (Australia). Con ello nos hacemos una idea de las millas recorridas arriba y abajo, a levante y poniente, de esta peculiar nave en su trasiego por el mundo.
La armadora cuenta también con otros tres buques especializados de esta naturaleza, los ‘Sao Paulo‘, ‘Orange Star‘, y ‘Citrus Brasil‘. Suponemos también que alguno de estos así mismo habrá recalado en alguna ocasión en Huelva. El Ouro do Brasil lo ha hecho en diversas ocasiones, dando colorido al horizonte con esa característica franja naranja pintada en su costado.
















