Redacción. El Ayuntamiento de Almonte ha rendido homenaje a la comunidad de las Monjas Dominicas con el acto de descubrimiento de la nueva rotulación de la calle Monjas, que desde ahora pasa a denominarse calle Monjas Dominicas. Este gesto reconoce la huella histórica, espiritual y social que esta congregación ha dejado en la vida del municipio.
La jornada comenzó con una misa solemne en la Parroquia de Ntra. Sra. de la Asunción, presidida por el Obispo de Huelva, Santiago Gómez Sierra, y concelebrada por el párroco Francisco Miguel Valencia. El acto contó con la presencia del alcalde Francisco Bella, concejales de la corporación y representantes de hermandades y asociaciones de la comunidad parroquial.
En nombre de la congregación asistieron la hermana María Isabel Andrés, priora provincial, y la hermana Ana María Capellán, ecónoma provincial, acompañando a las hermanas que actualmente desarrollan su misión en Almonte. Junto a ellas, numerosos vecinos se sumaron al reconocimiento, mostrando el cariño del pueblo hacia la comunidad religiosa.
Durante su intervención, el alcalde destacó la labor discreta pero constante de las Dominicas en la Parroquia, la educación y el cuidado de mayores y enfermos, subrayando que su entrega silenciosa ha dejado una marca imborrable en la vida local durante décadas.
El acto concluyó con la entrega de un cuadro conmemorativo, el descubrimiento de la nueva placa que da nombre a la calle y la firma de las hermanas en el Libro de Honor del Ayuntamiento. Con este gesto, el consistorio inscribe en el callejero de Almonte la aportación de la congregación y su compromiso con la comunidad.















