Redacción. La presencia del narcotráfico en la costa de Huelva sigue mostrando signos de escalada preocupante. A las imágenes difundidas hace meses de narcos armados con fusiles de asalto para proteger alijos, se suma ahora la operación desarrollada en la madrugada del pasado 23 de agosto en El Rompido, donde la Guardia Civil frustró un desembarco de droga.

En el operativo, desplegado en la Punta de la Flecha —antigua almadraba de la playa de Nueva Umbría—, se detuvo a tres personas, aunque en la zona había más de una veintena que lograron huir ante la llegada de los agentes. Se incautaron dos pistolas y un fusil de asalto, todos ellos cargados y municionados, si bien no se intervino droga debido a que la irrupción policial impidió la descarga del alijo. En la acción participaron casi todas las patrullas de la Compañía de Ayamonte, medios acuáticos y un helicóptero.
La Asociación Unificada de Guardias Civiles (AUGC) ha denunciado un aumento notable en el uso de armas de fuego por parte de los narcotraficantes, incluidas armas de guerra, mientras que las patrullas continúan únicamente con armamento corto. Esta desigualdad, advierten, supone un grave riesgo para los agentes. “Ni los chalecos ni las armas cortas pueden hacer nada contra un fusil de asalto”, remarcan desde la organización.
AUGC reclama la instalación de dispositivos que permitan portar armas largas en determinados vehículos y unidades, así como la declaración de Zona de Especial Singularidad (ZES) en la costa onubense. La medida, sostienen, reforzaría la capacidad operativa con un aumento del 30% en personal operativo e investigadores, además de una mejora sustancial en los medios materiales.
El incremento de aprehensiones y detenciones, junto con el uso de armamento cada vez más sofisticado, confirman un escenario de mayor inseguridad. A la continuidad del tráfico de drogas se suma un repunte de la violencia y las agresiones entre los propios narcos y contra las fuerzas de seguridad.
Narcotráfico en Huelva.














