Redacción. Trigueros ha cerrado con éxito la programación especial estival que desde sus áreas de turismo y patrimonio se ha desarrollado durante julio y agosto con la segunda edición de “Enclave Natural Trigueros”, una iniciativa que ha vuelto a conquistar a vecinos y visitantes con experiencias únicas que combinan cultura, naturaleza, arte y participación ciudadana.
El programa, que nació el pasado verano con la vocación de atraer a turistas y ofrecer una mirada distinta de Trigueros, ha consolidado su identidad como una propuesta experiencial que refuerza la promoción turística del municipio y fomenta el orgullo vecinal. A través de actividades vivas y participativas, se ha puesto en valor el patrimonio histórico y natural, ofreciendo a los asistentes una conexión directa con la historia, el arte y la creatividad locales.
La edición de este año se ha desarrollado en tres enclaves singulares: el Antiguo Colegio de Santa Catalina, la Casa Juan Vides y el Pilar de la Media Legua. Cada cita, con aforo completo desde el momento en que se anunciaron las actividades, permitió redescubrir rincones únicos de la localidad desde una perspectiva novedosa y participativa.
El arranque en el Antiguo Colegio de Santa Catalina incluyó una visita guiada por Job Flores y un concierto en su iglesia, declarado Bien de Interés Cultural. La música en directo, unida al contexto histórico del edificio, convirtió la jornada en una experiencia sensorial inolvidable.
La segunda cita tuvo lugar en la Casa Juan Vides, ejemplo destacado de la arquitectura civil del siglo XX. Una visita teatralizada con actores locales devolvió la vida a sus estancias y transportó a los asistentes a la época de esplendor de esta residencia, reforzando la identidad cultural y arquitectónica del municipio.
La programación se cerró en el Pilar de la Media Legua con un taller de fotografía nocturna y light-painting, donde los participantes aprendieron técnicas creativas en un entorno histórico. Esta propuesta unió arte contemporáneo y tradición, generando imágenes únicas bajo el cielo estrellado de la Campiña onubense.
Uno de los momentos más entrañables llegó al final de cada jornada con la degustación de los helados de la Heladería Vega, un clásico de Trigueros desde 1964. La propuesta no solo añadió un toque dulce a la experiencia, sino que también puso en valor la gastronomía local como parte del patrimonio cultural del municipio.
El alcalde de Trigueros, Vidal Blanco, destacó que “Enclave Natural Trigueros es una iniciativa diseñada para reforzar la divulgación de nuestro patrimonio, diversificar la oferta turística y generar dinámicas culturales con valor añadido tanto para vecinos como para visitantes”.
Por su parte, el concejal de Turismo y Patrimonio, Benito Conde, señaló que el programa “apuesta por una forma distinta de acercarse a nuestros recursos patrimoniales: más creativa, participativa y viva, consolidando un modelo de desarrollo turístico sostenible e integrador”.
Además de su impacto cultural, el ciclo ha servido para dinamizar la hostelería y el comercio local, integrando a empresas históricas del municipio y contribuyendo a fortalecer la economía. Con este tipo de iniciativas, Trigueros se reafirma como un referente cultural y turístico de la Campiña onubense.
“Enclave Natural Trigueros” se suma a la variada programación cultural del verano, junto a festivales como Lunas de Soto, Trigueros al Fresco, A la Sombra o Noches de Santa Catalina, que consolidan a la localidad como un destino diverso, inclusivo y de calidad.


















