Familia y valores, el marco de la bondad en la sencillez de Anabel Martín Cruz

Nominada a los Premios Buena Gente de Huelva, Anabel Martín encarna la discreción y la entrega silenciosa que definen a quienes hacen del día a día un ejemplo de vida.

Anabel Martín Cruz Buena Gente Huelva

RFB. Concluir que Anabel,  Ana Isabel Martín Cruz, es buena gente resulta sencillo. Los que la conocen lo saben por su trayectoria, por su forma de vida y comportamiento con los demás. Pero aquellos que puedan encontrase con ella de nuevas seguro que fácilmente reciben vibraciones que les conducen a la misma conclusión. Además, hay que ser prudentes y no generalizar, pero Cicerón lo clavó cuando dió origen con su pensamiento a la idea de que la cara es el espejo del alma.

Anabel Martín Cruz Buena Gente Huelva 1Está nominada a los premios Buena Gente de Huelva, en su VII Edición, y esa notoriedad seguro que le incomoda -como a la mayoría, dados sus perfiles- porque Anabel es extravertida en su círculo familiar y de amigos pero, aunque es muy activa y ‘se apunta a un bombardeo’ -tal como admite-, no deja de ser más discreta y prudente hacía el exterior.


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Son los ‘efectos colaterales’ de ser buena gente, que un día alguien te propone sin que lo sepas para el merecido reconocimiento de esta naturaleza, tus valores acreditan lo acertado de la propuesta, y te ves envuelta en tal emotivo acontecimiento. Anabel, sencilla buena gente pero en la acepción más acertada del calificativo, tiene un profundo sentido familiar. Agradece que su familia central de origen, padres –Juan Manuel y Anita– y hermanos –Juanma y Rocío-, permanezca completa, y que pueda disfrutarta, además de a su propia, marido –Daniel– y dos hijos –Santi y Miguel-. Considera que es la mejor familia en la que hubiese podido ‘caer‘.

Anabel Martín Cruz Buena Gente Huelva 2Y revelan quienes la conocen que la familia de Anabel Martín Cruz está plagada, así mismo, de buenas gentes. Los genes y la crianza, no hay duda. Ella nació en el Manuel Lois, y su mundo particular, el que le hace feliz, se mueve entre la barriada de Tartessos, El Matadero y el Barrio Obrero.


Ayuntamiento de Huelva, Fitur

Nos cuenta que «hasta los 8 años vivimos en Tartessos con mi abuela paterna y mi tía Luisa, pero realmente crecí a caballo entre ésta barriada y el Barrio Obrero, en donde vivían mis abuelos maternos y mi tía abuela Concha,  pues cada tarde, al salir del colegio, íbamos a ver a mis abuelos (un día a cada uno).

Acompañaba a mi madre y a mi abuela a la tienda de ultramarinos de Laderas, me quedaba alucinada de todo lo que cabía en el kiosko de La Macaca. Recuerdo también la bodega de Leonardo que estaba enfrente de mi casa, las inyecciones que nos ponía Pedrito en la calle Roque Barcia,  las misas en El Corazón de Jesús o en San José Obrero y  las tardes de juegos en el cabezo y en la plazoleta del Barrio Obrero«.

Anabel Martín Cruz Buena Gente Huelva 3Luego se mudaron al Centro, a la calle Ginés Martín, «a una casa mucho más grande en la que pudiéramos vivir con mis abuelos maternos y la tía Concha,  y veintidós años más tarde nos volvimos a Tartessos. Realmente nunca me desvinculé del todo del barrio, pues cuando terminé mis estudios en el Colegio seguía frecuentándolo cuando iba a las reuniones, encuentros, convivencias, misas del Gallo, de Santa Teresa, del Padre Enrique, tómbolas y demás “saraos” que organizaba el colegio y el MTA (Movimiento Teresiano de Apostolado), al que pertenecí hasta que tuve mi primer hijo«.

De hecho, cuando se casó ese magnetismo del barrio y su gente continuó patente, al irse a vivir desde entonces al Matadero.

Decíamos que forma parte de una familia de buenas gentes. Y le preguntamos a Anabel Martín Cruz por los valores aprendidos de sus padres. Contesta que «en general, los dos han ido remando en la misma dirección en cuanto a la transmisión de valores fundamentales como el respeto, la tolerancia, la empatía, la solidaridad, la honestidad, la responsabilidad, la gratitud… pero si tengo que repartirlos de alguna manera, de mi padre he aprendido más todo lo relacionado con el ámbito profesional y de mi madre lo puramente humano y de relación con los demás. ¡Espero que algo se me haya pegado, pues ellos bien que lo han intentado!«.

Anabel Martín Cruz Buena Gente Huelva 6De esa niñez que le evoca buenos recuerdos señala que le han marcado sus amigas del colegio y los de Mazagón, «con -apunta- mención especial, si se me permite, a mis dos hermanos, a la madrina de mis dos hijos, y a los Bazán. Son muchos los momentos que hemos vivido juntos, tanto buenos como malos«.

A nivel profesional ocupa un puesto de economista en el Ayuntamiento de Huelva. «Cuando terminé la carrera de Empresariales me dieron una beca de trabajo de un año en una asesoría. Allí me enseñaron a desenvolverme profesionalmente, a tener confianza en mí misma y apostaron por mí para dar también cursos de formación. A partir de ahí me seguí formando y daba cursos de FPO, trabajé de economista en algunas empresas, me presenté a varias oposiciones y entré de economista en el Ayuntamiento de Huelva en la Oficina de gestión del Plan URBAN. Actualmente sigo trabajando y aprendiendo cada día en el Ayuntamiento de Huelva, en el Departamento de Intervención«.

Confiesa que de no ser economista le habría gustado ejercer de maestra de Educación Infantil, «me encantan los niños, la inocencia que tienen, las ganas de vivir y de aprender…. Pero creo que hay que tener muchísima paciencia para ello, y de eso yo voy “justita”.

En cuanto a personas claves en su vida prefiere describirlas sin identificarlas, aprovechando la entrevista para darles unas efusivas gracias a todas. «He tenido la suerte de cruzarme en mi vida con grandísimas personas y he intentado aprender de ellas y empaparme de todo lo bueno que me pudieran aportar en cada momento, tanto en el ámbito profesional como en el personal. Los nombres me los reservo para mí.

En el ámbito personal, esas personas saben perfectamente quienes son, pues si hay algo que no me cuesta hacer es decir a la gente que realmente me importa cuánto las quiero y cuánto necesito saber de ellas.

En el ámbito profesional igual no son (o han sido, pues algunas de esas personas, por desgracia,  ya han fallecido) tan conscientes de ello, pero también en su día se lo agradecí a cada una  y cuando me vuelvo a topar con ellas me reconforta mucho«.

Anabel considera que se puede ser feliz buscando la parte positiva de todo lo que le pasa, y compartíendola con los que más le quieren. Le emociona la consecución de cualquier logro positivo, «da igual si la meta es grande o chica o quién sea quien se proponga alcanzarla…. me emociona ver feliz a la gente cuando comprueba que todo esfuerzo tiene su recompensa«.

Para ella ser buena gente es «no ser mala gente. Actuar en cada momento de la mejor manera posible para que no  haya  perjudicados. Hay mucha buena gente por el mundo. El problema es que tenemos la fea costumbre de sacar a la luz en muchas más ocasiones lo que nos molesta o nos hace daño en vez de destacar lo bueno que nos pasa.

Sin salir de mi entorno más cercano, podría nombrar a más de una docena, pero si tengo que elegir, me quedo con mi madre o mi hermana«.

Puestos a cambiar en la sociedad, Anabel Martín Cruz indica que «aunque me preocupan los problemas ‘de toda la vida’ como la pobreza, la desigualdad económica y social, el desempleo y la precariedad laboral, la exclusión social, el acceso a la vivienda y tantos otros que, por desgracia, no somos capaces de solucionar, le daría “una vuelta” a las actuaciones en materia de educación y gestión de las nuevas tecnologías. Creo que están avanzando a una velocidad mayor a la que muchos de nosotros podemos adaptarnos y cada vez se están creando más problemas y enfermedades relacionadas con ellas».

Huelva le gusta mucho, le resulta muy cómoda para vivir. Cambiaría poco en ese sentido, «pero sí me gustaría tener una varita mágica para concienciar a la gente y dejar de seguir viendo algunas calles sucias y descuidadas, con papeles y excrementos de animales en ellas.

Por otra parte, más que cambiar habría que mejorar las infraestructuras de conexión con la capital, pues me da mucha pena escuchar ‘las odiseas’ de la gente cuando intenta salir o acceder a ella, ya sea en tren o por carretera«.

Su principal ilusión es tener la oportunidad de ver a sus hijos convertirse en hombres felices y de provecho.

 

Muchas gracias, Anabel, y enhorabuena.

 

Reportaje fotográfico: Edith-HBN.

Los premios Buena Gente de Huelva están instituidos por la Fundación Cajasol y Huelva Buenas Noticias. Pretenden resaltar los valores de las buenas personas estableciendo una plataforma para la elección popular de ciudadanos y ciudadanas que sirvan de ejemplo, de modelo, a los demás.

Premios Buena Gente Huelva. Anabel Martín Cruz.



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