
José Manuel Alfaro / ‘El Cuaderno de Muleman’. El cine mudo se originó en 1895 con la primera proyección pública de los hermanos Lumière. Aunque no tenían el sonido sincronizado, las proyecciones iban acompañadas de música en directo, ya fuera con un pianista, un organista o una orquesta. Una época dorada del cine mudo que se extendió hasta finales de la década de 1920 y que se centró en el desarrollo de una narración visual a través de la interpretación, los gestos exagerados, los subtítulos y la innovación en el lenguaje cinematográfico. Un tipo de cine que tuvo su cenit con la película Metrópolis (1927) de Fritz Lang, una de las obras maestras del expresionismo alemán y una de las películas más importantes e influyentes de todos los tiempos por su diseño de producción y efectos especiales.

«Metrópolis» se ambientaba en una ciudad futurista en el año 2026 en el que la sociedad estaba dividida en dos clases: los adinerados y poderosos, que viven en la superficie en lujosos rascacielos y jardines, y la clase obrera, que habitaba en las profundidades subterráneas y trabajaba sin cesar para mantener el funcionamiento de la gran urbe. Un cine mudo que comenzó su declive el día que se estreno el primer largometraje comercial con sonido sincronizado, incluyendo diálogos, «El cantante de jazz» (The Jazz Singer) que se estrenó el 6 de octubre de 1927.
Cien años después Alosno recuperará la tradición del cine mudo gracias al nacimiento de una productora de cien en la localidad, que empujada por la nueva era de la comunicación de las redes sociales, ha puesto en marcha un estudio en el que daran vida no solo a múltiples contenidos con los que alimentar la voracidad de la red, sino que harán una nueva versión de “Metrópolis” bajo el nombre de “Alosnopolis” y la que le seguiría otras adaptaciones del género del cine mudo como Amanecer» (1927), «Luces de la ciudad» (1931), de Charles Chaplin: Considerada por muchos la obra cumbre de Chaplin, «El acorazado Potemkin» (1925), «El gabinete del doctor Caligari» (1920), “El maquinista de La General» (1926), «La pasión de Juana de Arco» (1928), «Nosferatu» (1922), «El chico» (1921), de Charles Chaplin e «Intolerancia» (1916), una obra monumental por su ambiciosa estructura narrativa que entrelaza cuatro historias de injusticia a lo largo de la historia.

Alosnopolis, se filmará íntegramente en la localidad, con actores y extras alosneros y alosnera y estará dirigida por el visionario fundador de la productora “NIMU”. Una película ambientada en una distópica y futurista Alosno del 2126 dividida en dos mundos, la de la élite que no sabe nada sobre el fandango o también llamados los ignorantes y que viven en grandes mansiones una vida de ocio y extravagancia y los que saben sobre fandango, llamados los fandangueros y que son los que mantienen la tradición del cante del fandango para que no se pierda y que viven en la pobreza y trabajan en condiciones extenuantes, con sus vidas reducidas a la de los engranajes anónimos en una máquina gigante que ignora el fandango.
Hasta que un día uno de los protagonistas e hijo del jefe supremo de todos los ignorantes que viven en una de las mansiones de Alosno desde la que ostenta el poder total sobre Alosnopolis, baja a las profundidades de la ciudad y conoce a la Toronja una de las más grandes cantaoras de fandango de todos los tiempos y una mesías para todos los cantaores de fandango y de la que se enamora. Juntos promoverán una revolución que sacara de la ignorancia del fandango a la élites que gobiernan Alosnopolis, salvaran a los niños e instaurarán una nuevo orden en la ciudad en la que el fandango como lenguaje del amor y la vida reinaran para todos los seres, trayendo la paz y la fraternidad para siempre a Alosnopolis.
















