José Manuel Alfaro./ Sección de ficción ‘Cuaderno de Muleman’. Nadie se podía imaginar que algo tan simple como un kit de supervivencia diseñado y creado por una empresa de Cumbres Mayores, se podía hacer tan viral, como para llegar pedidos desde toda la provincia. Una demanda que colapso la web y terminó con el stock de uno de los pocos productos homologado del mercado que garantizan nuestra supervivencia al menos durante 72 horas. Una caja que contiene todo lo necesario para convertirse en un verdadero soporte vital, para un momento de colapso para el que debemos de estar preparados en estos tiempos belicistas en los que estamos inmersos.
En la fábrica se trabajan ya 24 horas para hacer posible que el próximo martes pueda haber stock de una caja en la que podremos encontrar, un jamón de alta calidad, una garrafa de agua de 5l, pan para 72 horas, un cuchillo con una hoja de acero inoxidable afiladas con un láser de alta precisión, apósitos, antiséptico y esparadrapo por si sufriéramos durante el loncheado del mismo algún corte. También contiene este kit una manual de supervivencia escrito por algunos de los expertos de la sierra en este campo, como pastores, carniceros, médicos y actores de renombre de la comarca que han ideado un prontuario en que están descritas las principales técnicas que debemos seguir para sobrevivir si nos encontramos en las condiciones más adversas de una situación de emergencia global.
Desde el departamento de comunicación de la empresa, aseguran que este kit de supervivencia es el mejor del mercado porque viene avalado por uno de los pastores de la zona con más años de experiencia y especializado en dormir no solo a la intemperie sino sobre todo tipo de superficies, plantas rastreras, copas de árboles e incluso sobre excrementos de cabras, aportando así este cabrero soluciones a una de las cuestiones más sensibles en momentos de emergencia, en los que tan importante es tomar alimentos y líquidos como atender a nuestras necesidades de descanso y conservar así la lucidez en todo momento. El manual cuenta también con unas nociones básicas de cómo partir el jamón y evitar así accidentes con el cuchillo, elaborado por uno de los carniceros y cortadores de jamón más conocidos de la localidad, que no tiene como objetivo convertiremos en profesionales, sino simplemente establecer una serie de pautas para sacarle el máximo rendimiento al jamón y aprovechar su potencial. Los dos últimos capítulos están escritos uno por el mejor médico del centro de salud de Cumbres Mayores, en el que se dan una serie de indicaciones de emergencia en caso de corte, no solo superficial, sino en el que se puedan ver afectado algún tendón. Y el último capítulo y posiblemente el más controvertido y no menos importante, el redactado por una conocida actriz de Cumbres Mayores y que aborda en él, todo lo necesario sobre cuestiones tan importantes de cómo actuar en caso de situaciones de conflicto o como hacerse el muerto.
Vivimos tiempos en los que hablar de supervivencia, emergencia, catástrofe, guerra nuclear, invasión, drones, bombardeo de infraestructuras energéticas, combates, minas, trincheras, tanques o muertos en el campo de batalla, se han convertido en una jerga habitual que ya escuchamos en la barra de los bares, en las colas de los supermercados, en la consulta del centro médico o en prime time de la televisión, como si el objetivo fuera acostumbramos a este lenguaje belicista que se ha apoderado de una cotidianeidad que pareciese estar preparándonos para una guerra en la que al menos no nos faltará un bocadillo del mejor jamón de Cumbres Mayores durante las primeras 72 horas.
















