M. D. Castelló. Desde el inicio de noviembre, se puede decir que la Navidad ya está aquí, y al igual que ocurre con el marketing de los grandes comercios, el cine no se detiene en estas fechas. Es una época perfecta para disfrutar de una buena película navideña, ya sea en familia, con amigos o en solitaria compañía, mientras se saborean turrones, mazapanes o polvorones.
Es importante destacar que las películas navideñas auténticas son aquellas que abordan la Navidad de forma directa, no simplemente como un contexto o ambiente. Por ejemplo, títulos como La jungla de Cristal (1988), Solo en Casa (1990) o Gremlins (1984), aunque son maravillosos y cuentan con ambientación navideña, no cambiarían sustancialmente si se eliminara este elemento. Algo similar sucede con películas como las de la saga Harry Potter o Las Crónicas de Narnia, que suelen asociarse a estas fechas por su programación televisiva, pero que no pueden considerarse navideñas en un sentido estricto.
Aquí una selección de películas navideñas que sí cumplen con este espíritu:
El apartamento (1960)
Billy Wilder rara vez ocupa un lugar destacado en las listas de recomendaciones navideñas, algo inexplicable para cualquier cinéfilo. Esta obra legendaria ofrece un original escenario invernal que combina a la perfección comedia hilarante y drama conmovedor. Jack Lemmon interpreta a un oficinista que, atrapado en las exigencias de sus superiores, se ve obligado a prestarles su apartamento para sus encuentros extramatrimoniales. Una historia perfecta para los amantes de las comedias románticas con un toque navideño.
Plácido (1961)
Luis García Berlanga supera, en esta ocasión, a El día de la Bestia (1995) como película navideña española. Este relato kafkiano, como solo Berlanga podía hacerlo, gira en torno a un hombre humilde, aplastado por una sociedad egoísta, que busca llevar una vida tranquila. Con el estilo característico del director valenciano, la película ofrece una mordaz reflexión sobre el papel del ser humano frente al prójimo en unas fechas tan señaladas. Una elección ideal para los seguidores de las sátiras políticas.
Tokyo Godfathers (2003)
Entre las joyas olvidadas de Satoshi Kon, esta obra maestra es una historia navideña alegre, pese a su trasfondo melancólico. La trama sigue a tres marginados que, en la víspera de Navidad, encuentran a un bebé abandonado y deciden cuidarlo mientras recorren las calles de Tokio. Con un desarrollo de personajes brillante, una animación impecable y una sensibilidad única, esta película es un deleite para los amantes de la animación y el cine de calidad, digna de cualquier comparación con las mejores obras de Studio Ghibli.
Los que se quedan (2023)
Alexander Payne sorprendió el año pasado con esta joya. Ambientada en los años 70, la película sigue a un profesor, un alumno y una cocinera que deben convivir en el instituto durante las vacaciones navideñas. Con tintes poéticos que evocan a El club de los poetas muertos (1989), ofrece una experiencia entrañable gracias a las sobresalientes actuaciones de Paul Giamatti, Da’Vine Joy Randolph y el debutante Dominic Sessa. Un clásico prematuro y profundamente conmovedor.
Terrifier 3 (2024)
Para los amantes del terror, esta entrega de la saga Terrifier combina gore desmesurado, comedia oscura y una ambientación navideña que añade un toque peculiar a la carnicería. Aunque no alcanza el nivel de su predecesora, destaca por su exploración del mundo de Art el payaso, interpretado magistralmente por David Howard Thornton. Una elección perfecta para los más entusiastas del género que buscan algo diferente en estas fechas.

Estas películas, cada una con su estilo único, ofrecen alternativas para disfrutar de la Navidad desde perspectivas diversas, siempre con el cine como gran protagonista.


















