HBN. Hace varios meses, dos pequeños erizos comunes (Erinaceus europaeus) llegaron al Santuario Animal “Wendy Clements” tras ser rescatados por ciudadanos en Huelva. Aunque este santuario está especializado en equinos, también acoge a otras especies, incluidos los erizos. Las crías fueron encontradas en un estado delicado, atrapadas en una red de alcantarillado donde probablemente cayeron accidentalmente.
El santuario, gestionado por la Asociación “El Burrito Feliz” (EBF), cuenta con amplia experiencia en el cuidado de estos animales. De hecho, dispone de una unidad de perros especializada en rescatar erizos tras incendios forestales en el Parque Nacional de Doñana. Sin embargo, las condiciones de las crías —bautizadas como “Trancas” y “Barrancas”— eran tan frágiles que las esperanzas de su recuperación eran limitadas.

Una dieta especial para sobrevivir
Durante el primer mes, los erizos fueron alimentados con leche maternizada para gatos, administrada con jeringas a modo de biberón. Gradualmente, se les introdujeron tiras de pollo y un pienso especializado para erizos importado de Alemania. Gracias a estos cuidados, ambos animales lograron fortalecerse.
No obstante, desde la asociación señalan que los erizos no deben considerarse mascotas. Por ello, tras su recuperación, llegó el momento de reintroducirlos a su hábitat natural. El lugar elegido fue el Parque Moret, un extenso espacio verde de 72 hectáreas en Huelva, considerado el parque urbano más grande de Andalucía. Este pulmón de la ciudad ofrece el entorno ideal para que “Trancas” y “Barrancas” disfruten de una vida libre y salvaje.
Protegiendo el Parque Moret
La Asociación “El Burrito Feliz” ha asumido un papel activo en la defensa y promoción del Parque Moret. Junto al colectivo ecologista “Mujeres por Doñana”, están desarrollando iniciativas para garantizar la conservación de este valioso espacio natural. Entre estas acciones destaca la reciente suelta de los erizos como un ejemplo de su compromiso.
Además, EBF ha expresado su disposición a colaborar con el Ayuntamiento de Huelva en proyectos que mejoren la calidad medioambiental del parque. Subrayan su enfoque proactivo, prefiriendo ofrecer soluciones y propuestas antes que adoptar una postura meramente crítica.
Este compromiso les ha valido el premio “Pasión Sostenible”, otorgado por la Junta de Andalucía y la Federación Andaluza de Municipios y Provincias. Este galardón respalda su labor en favor del desarrollo sostenible y la protección del medio ambiente.
Un llamamiento por la sostenibilidad
Desde la asociación señalan que Huelva, rodeada de industrias químicas, necesita un equilibrio entre el desarrollo industrial y la conservación ambiental. Aunque reconocen la importancia económica de estas actividades, advierten contra una mala gestión o la urbanización indebida del entorno del Parque Moret, lo que podría perjudicar la calidad de vida de los habitantes.
Hoy, “Trancas” y “Barrancas” corretean libres entre la vegetación del parque, simbolizando una nueva oportunidad para disfrutar de una vida en plena naturaleza tras un inicio traumático. Mientras tanto, la Asociación “El Burrito Feliz” reafirma su compromiso de proteger este espacio para las generaciones futuras y las especies que lo habitan.
Erizos, Huelva, Parque Moret.

















