Redacción. Huelva ha inaugurado su renovada Plaza de San Pedro, un espacio que marca un hito histórico en la ciudad. Muchos vecinos del barrio y también de otros lugares de la urbe han sido testigos de este momento especial. La presentación definitiva de esta Plaza, corazón de la ciudad y centro neurálgico de la antigua villa, ha resultado del consenso. El entendimiento de los vecinos con los políticos y técnicos del consistorio local ha sido uno de los aciertos de la iniciativa. Ahí sigue la estatua de San Manuel González, en el centro, y otros elementos que permanecen para satisfacción de los ciudadanos.

Un espacio vital frente a la soberbia edificación medieval que es, como bien fue recordado durante el acto, el monumento más importante y antiguo de la ciudad. Durante el acto, la alcaldesa, Pilar Miranda, destacó que este proyecto representa un compromiso sin precedentes con la conservación del patrimonio. “Nunca antes se había apostado de forma tan decidida por proteger los vestigios encontrados, permitiendo a los arqueólogos trabajar con libertad, escuchando a los expertos y buscando soluciones para armonizar el desarrollo urbanístico con el respeto al legado histórico”, afirmó.
La inauguración de la Plaza de San Pedro de Huelva coincidió con el encendido del alumbrado navideño, cumpliendo el compromiso de finalizar la obra antes de fin de año. Según Miranda, esta reforma refleja el equilibrio entre pasado, presente y futuro, logrando resultados fruto del diálogo y consenso durante todas las etapas del proyecto. La alcaldesa expresó su satisfacción por el resultado de la actuación. Según sus palabras, «permite caminar por una Huelva con más de 3.000 años de historia, disfrutarla y sentir orgullo por ella«. También subrayó que cuidar el patrimonio y recuperar la historia son claves para hacer de la ciudad un lugar atractivo tanto para los onubenses como para visitantes, garantizando así su desarrollo.

El evento, como señalábamos, congregó a numerosos vecinos y representantes políticos, sociales y económicos de la ciudad. La jornada comenzó con la actuación de la Coral Polifónica Gaudeamus en la escalinata de la iglesia, seguida de la intervención del presidente de la asociación de vecinos, Eduardo Sugrañés. A continuación se expresó la arquitecta municipal y directora del proyecto, Águeda Domínguez; el arqueólogo y gerente de Arqueovalia, Jesús de Haro; y el párroco de San Pedro, Francisco Feria.
La opinión de los técnicos
Jesús de Haro destacó el carácter pionero de la obra al poner en valor la riqueza histórica de la ciudad. “Este proyecto expone elementos únicos como los sillares romanos del Parque de la Esperanza, el aljibe medieval conectado a la red romana de Onuba, los únicos vestigios andalusíes de Huelva y los muros almohades sobre los que se asienta la iglesia”, señaló. Expresó su agradecimiento, como onubense y arqueólogo, al equipo de gobierno por su compromiso con el patrimonio.
Por su parte, Águeda Domínguez explicó el proceso de intervención liderado por el área de Urbanismo. Indicó que se había hecho en atendiendo a los criterios de la Delegación de Cultura. El objetivo principal fue peatonalizar el entorno del Bien de Interés Cultural (BIC) de San Pedro, eliminando la contaminación visual provocada por vehículos y aparcamientos. “Hemos logrado un espacio más amplio para el esparcimiento y un entorno más amable y arquitectónicamente adecuado para la iglesia”, detalló.
La arquitecta también resaltó la preservación de la esencia de la plaza de 1955 mediante la recuperación del empedrado tradicional. En este se mantienen los dibujos realizados con chinos originales por artesanos expertos. El mayor valor de la intervención, añadió, fue integrar los hallazgos arqueológicos descubiertos durante las obras, convirtiéndolos en parte fundamental del diseño.
















