Paseando por la Huelva Romana: Del mausoleo del Colegio Francés al faro del Convento de las Agustinas y la domus romana de ‘Sfera’

La reciente llamada de atención sobre la invisibilidad de los restos arqueológicos de los establecimientos de 'Sfera' y 'El Jamón' en Huelva capital nos recuerda la enorme riqueza patrimonial del subsuelo onubense. Un patrimonio especialmente significativo si nos ceñimos a la época romana, prueba de la importancia de la capital en el contexto de Roma. Por este motivo, hoy te invitamos a recorrer algunos de los lugares más emblemáticos de la ciudad de Onuba.

La riqueza arqueológica de Huelva puede sorprenderte.
Dentro de Hispania, Huelva formaba parte de la provincia Bética.

Mari Paz Díaz. La presencia de los romanos en Huelva ha sido tradicionalmente difundida y recordada desde diferentes ámbitos dada su relevancia. Sin ir más lejos, el gentilicio ‘onubense’ hunde sus raíces en la denominación de este territorio durante la época republicana de la Antigua Roma, cuando toma el nombre de Onoba, para denominarse Onuba Aestuaria en el Imperio Romano. Como tal, formaba parte de la provincia Bética.

Ara o pequeño altar romano del siglo I d. C. localizado en la Plaza de las Monjas. / Foto: Ánfora GIP.

No es extraño teniendo en cuenta que la cultura tartéssica se adaptó bien al proceso de romanización, dado que Huelva continuó siendo, como venía sucediendo con las civilizaciones del Mediterráneo -como griegos o fenicios-, muy apreciada por la riqueza de sus minerales, sin olvidar otros productos agrícolas y pesqueros.

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La Huelva romana fue una etapa tan relevante que la ciudad está repleta de restos arqueológicos que prueban esas fructíferas relaciones comerciales y culturales entre Onuba y Roma. Vestigios que, en la mayoría de los casos, permanecen en el subsuelo onubense o han desaparecido, lo que ha provocado que esta parte de nuestra historia se olvide o se conozca parcialmente.

Es cierto que si visitamos el Museo de Huelva podemos encontrar objetos de la época, como candiles o, incluso, esculturas romanas, pero han perdido la posibilidad de ser admirados en el lugar en que fueron hallados, dejando atrás su contextualización.


Puerto de Huelva

Una circunstancia que nos anima a repasar algunos de los enclaves más significativos si nos fijamos en la presencia romana en Huelva. Y lo hacemos a través de este paseo virtual por la capital onubense, que te proponemos a continuación:

La Fuente Vieja es un icono de la presencia romana en Huelva.

1.- La Fuente Vieja o Acueducto Romano de Huelva. Se trata de un lugar mítico para los arqueólogos e historiadores onubenses al estar considerado como el elemento histórico de mayor relevancia conservado en la ciudad. En concreto, es una galería subterránea del antiguo acueducto romano de Huelva, que recorre la ciudad desde la barriada de Las Colonias hasta las inmediaciones del Cabezo de San Pedro.

La entrada a la Fuente Vieja está en la calle Menéndez Pelayo, en Las Colonias, una vía sin salida tras la que se encuentra el Cabezo del Conquero.

Se trata de un acueducto construido en época romana en Huelva que no puede apreciarse en el exterior debido a su carácter subterráneo, destinado a aprovechar el agua de lluvia que caía en los cabezos onubenses.

Originariamente, el acueducto salía de la zona del actual Santuario de Nuestra Señora de La Cinta y finalizaba en el Cabezo de San Pedro, teniendo un único tramo aéreo para salvar un desnivel de 20 metros, en el actual paseo de Buenos Aires.

Este acueducto subterráneo es una obra hidrológica civil del siglo I d. C.  Su función fue suministrar agua a Huelva durante los años de mayor esplendor de la ciudad romana, entre mediados del siglo I y principios del siglo II.

Tras la época romana, el acueducto siguió abasteciendo a la ciudad hasta después del siglo XVI a través de diferentes fuentes ya desaparecidas.

En el siglo XVIII, el mantenimiento del acueducto fue prácticamente nulo, un abandono al que hay que sumar las desastrosas consecuencias que sobre esta estructura tuvo el Terremoto de Lisboa de 1755.

Las reparaciones de 1772 permitieron al acueducto vivir una segunda edad de oro cuando se devuelve la conducción de agua a la Plaza de San Pedro e incluso mediante tuberías a la Plaza de San Juan -actual Plaza de las Monjas- a una fuente de mármol y bronce. Pero tan sólo dos años después, debido a daños estructurales importantes, el agua dejó de llegar a la Plaza de San Juan.

La Fuente Vieja estuvo en funcionamiento hasta prácticamente el inicio del siglo XX.

A pesar de éstas y otras vicisitudes, el acueducto romano siguió siendo el principal medio de abastecimiento de agua de la ciudad hasta casi inicios del siglo XX. Luego, poco a poco, se fue deteriorando y cayendo en el olvido, en parte por el desconocimiento de la infraestructura y por la creación de una nueva red de abastecimiento de aguas más moderna que trajo el agua desde la Rivera de Nicoba, a pocos kilómetros de la ciudad.

Todo ello, junto a otras reformas para evitar el derrumbe de los cabezos, provocaron finalmente que el acueducto romano de Huelva cayera en desuso durante el siglo XX, a pesar de que, según los datos disponibles, esta conducción llegó a transportar una horquilla de entre 100.000 y 200.000 litros de agua al día en años lluviosos.

En la actualidad, al ser subterráneo, la superficie del acueducto es menos permeable que hace un siglo y solo queda operativo un pequeño tramo de 125 metros, a pesar de lo cual drena aún en torno a 30.000 litros diarios de agua.

Nuevos accesos a la Fuente Vieja. / Foto: Ayuntamiento de Huelva.

En 1996, con motivo del 25 aniversario de la Empresa Municipal Aguas de Huelva, esta entidad realizó un estudio multidisciplinar a cargo de historiadores, geógrafos, espeleólogos y arqueólogos con objeto de conocer las características especiales de esta obra y difundirlo entre la población local, que apenas conocía la existencia de la Fuente Vieja al ser subterránea y estar oculta su mayor parte.

Más recientemente, las obras de rehabilitación llevadas a cabo en 2023 han permitido recuperar para la ciudad este espacio de tanta relevancia patrimonial e histórica.

Mausoleo romano aparecido en el solar del antiguo Colegio Francés. / Foto: huelva.es

2.- Mausoleo del antiguo Colegio Francés de Huelva, en la calle San Andrés. El solar del antiguo Colegio Francés de Huelva es uno de los lugares de la ciudad en el que apareció un mayor número de restos arqueológicos romanos, pertenecientes a la conocida como necrópolis norte, con restos desde el siglo I a. C., que incluía las calles San Andrés y Plácido Bañuelos. Una necrópolis en la que se construyeron mausoleos, es decir, pequeños edificios funerarios con tumbas en su interior, prueba de la preocupación de los romanos por la muerte.

Vistas del tramo en superficie del acueducto localizado en el solar del antiguo Colegio Francés.

Los restos fueron tratados en diversas campañas arqueológicas, debido a la complejidad del yacimiento -en el que también aparecieron restos de un ramal del acueducto romano del siglo III d. C. y de la época almohade. En concreto, los enterramientos más antiguos detectados pertenecen a la primera mitad del siglo I a. C.

El antiguo solar del Colegio Francés fue uno de los espacios de Huelva con mayor riqueza arqueológica de la época romana.

En la zona, como decimos, fue hallado un mausoleo circular que pertenecería a alguna figura de relevancia de la Onuba Imperial. Apareció junto a la calle Plácido Bañuelos y fue destruido parcialmente con la construcción del edificio ubicado en el número 14, aledaño al antiguo Colegio Francés. El resto del conjunto se descubriría durante las obras de construcción del edificio Tempa-Moliere en 2003.

Una excavación arqueológica que se mantuvo entre 2002 y 2007 por parte de investigadores de la Universidad de Huelva, al mismo tiempo que se construía el edificio de viviendas que encontramos en la actualidad en el solar del antiguo centro educativo. Para dar visibilidad a los restos romanos se llevó a cabo la idea de integrarlos dentro del edificio mediante la construcción de la Plaza Ivonne Cazenave, en la que pueden verse los vestigios hallados.

Junto a la plaza se ideó un recinto expositivo de doble altura, resolviendo la diferencia de desnivel hacia la calle San Andrés para difundir la Zona Arqueológica de Huelva.

Imagen de los restos del Cabezo de la Almagra, a la salida de Huelva por la autovía A-49.

3.- Villa romana del Cabezo de la Almagra en el Campus de El Carmen de la Universidad de Huelva (junto a la salida de la autovía a Sevilla). Se trata de los restos de una villa romana dedicada al cultivo del olivar, una alquería medieval, con restos de una vivienda y una almazara, así como un cortijo contemporáneo, activo hasta mediados del siglo pasado.

Un asentamiento rural que se desarrolló en el siglo III a. C. hasta el siglo VI. Este espacio, con una superficie de 21.489 metros cuadrados, alberga un museo al aire libre  que permite un recorrido por las distintas etapas históricas de la capital onubense.

Villa Romana de La Almagra. / Foto: Cabezo de la Almagra.
Villa Romana de La Almagra en Huelva.

A raíz de la importancia de estos restos, el Ayuntamiento de Huelva y el Colegio de Arquitectos de Huelva convocaban un concurso de ideas para elegir un proyecto urbanístico para la zona. El ganador de aquel certamen fue el actual edificio del centro de interpretación, obra del arquitecto Sebastián Cerrejón Hidalgo, inaugurado en el año 2011.

Imagen del edificio romano hallado en la Plaza de las Monjas. / Foto: Ánfora GIP.

4.- Edificio romano de la Plaza de las Monjas y el Convento de las Agustinas. Un lugar céntrico y muy conocido de Huelva bajo el cual permanece todo un edificio completo de la época romana. De hecho, tras los trabajos desarrollados en este área, se encontró una zona administrativa y de almacenamiento situada en la Plaza de las Monjas y calle Vázquez López, destinada para ejercer el control del Imperio Romano sobre las minas onubenses. Unas infraestructuras entre las que destacan los restos de un faro portuario de 15 metros de altura, uno de los pocos que se conservan en el mundo. Una baliza que está en el subsuelo del Convento de Santa María Gracia de Huelva, en Las Agustinas, cuya función sería el balizamiento del Puerto de Huelva.

Vista de la domus romana en ‘Sfera’. / Foto: eventspaña.

5.- Restos de una domus romana bajo la tienda de ‘Sfera’, en la esquina de Vázquez López con Arquitecto Pérez Carasa. Inaugurado el 10 de noviembre de 2006, este edificio comercial cuenta en su sótano con los restos de un edificio romano de la segunda mitad del siglo I d. C. En concreto, se trata de dos muros de una edificación que tenía un patio porticado y, al menos, cinco habitaciones.

El establecimiento se comprometió a mostrar públicamente estos restos arqueológicos a través de un acristalamiento. Sin embargo, el cristal se ha deteriorado con los años por las ralladuras producidas por el paso de las personas, con lo que, en la actualidad, estos restos no son visibles. Una situación que se viene produciendo desde hace años, de ahí que la Consejería de Cultura ha instado recientemente a la empresa que se encargue de la adecuada exposición del yacimiento para que pueda ser apreciado con total nitidez por todas aquellas personas que entren en ‘Sfera’.

Fragmento de muralla en la Plaza de San Pedro. / Foto: Anfora GIP.

6.- Zona Arqueológica de San Pedro. Además de restos tartésicos y fenicios, en un edificio de viviendas de la Plaza de San Pedro de Huelva se encuentran integrados los restos de una muralla del siglo I. Una riqueza arqueológica que ha provocado que no haya sorprendido nada la noticia que se ha producido estos días cuando, durante las obras de remodelación de la plaza, que comenzaron el pasado 1 de abril, ha aparecido una serie de restos en dirección a la calle La Fuente. En concreto, se trata de un muro compuesto por lajas de pizarra de diversos tamaños y algunos ladrillos. Veremos exactamente a qué corresponden.

Restos de la muralla de Huelva en el Supermercado ‘El Jamón’.

7.- Restos de la muralla de la Onuba romana, del siglo III a. C., situados en el Supermercado ‘El Jamón’. Después del impacto que supuso la noticia, ya no nos sorprende decir que bajo el Supermercado ‘El Jamón’ de la Plaza de San Pedro, esquina de la calle San Andrés, se encuentran los restos de la muralla de la Onuba romana del siglo III a. C. Restos arqueológicos prerromanos, que fueron hallados a finales del año 2003 y que no habían sido expuestos al público hasta ahora. Se trata de un gran lienzo de muralla y su vano o puerta de acceso de factura prerromana, que ocupan 63 m2, de los 377 m2 de superficie total de tienda.

En esta ocasión, aunque la apertura del supermercado sea mucho más reciente, se da una situación muy similar a la producida en ‘Sfera’, de ahí que desde Cultura también se haya pedido a ‘El Jamón’ que mantenga el compromiso adquirido de poner en valor estos restos arqueológicos, conservarlos y de encargarse de su adecuada exposición para que puedan ser visitables.

Relatos de Agua Inteligente
Sede de Aguas de Huelva, que recuperaba canalizaciones romanas.

8.- Canalización romana en los jardines de la sede de Aguas de Huelva. En el edificio en el que se realizan las tareas de gestión administrativa, atención al cliente y telecontrol de la empresa Aguas de Huelva encontramos una especie de cascada que cae de los cuatro módulos que conforman su sede. Del mismo modo, en uno de sus jardines exteriores, se exponen los restos de una antigua canalización de la época romana, datada en el siglo I d. C., que traía el agua a la ciudad desde el acueducto romano de la antigua Onoba Aestvaria, situado, como hemos apuntado, bajo las galerías subterráneas del Monte Conquero. El edificio de Aguas de Huelva es obra del arquitecto Tomás Curbelo, de estilo racionalista.

El Parque de la Esperanza es una de las muchas zonas arqueológicas de Huelva.

Para cerrar este recorrido virtual, no podemos olvidar que los lugares citados tan sólo son algunos de los puntos de interés de las grandes áreas funerarias o necrópolis de la vieja Onoba: La necrópolis oriental en el entorno de La Esperanza y la calle Palos, la necrópolis meridional o Sur, en la calle Vázquez López, y la necrópolis septentrional o Norte, en las calles San Andrés, Plácido Bañuelos y Plaza Ivonne Cazenave. Además, en la barriada de La Orden también se localizarían enterramientos del periodo romano tardío, pero asociados a un asentamiento secundario dependiente de Onoba.

Recordemos, además, que en La Soledad aparecieron casas islámicas, romanas y tartésicas en el espacio que queda por urbanizar junto a la plaza. Y, en 2019, se descubrieron restos de una calzada romana en un solar de la calle Pérez Carasa. Y es que los investigadores son conscientes de la riqueza que permanece oculta todavía bajo el suelo que pisamos a diario en la ciudad de Huelva, por lo que son situaciones que se espera que continúen siendo habituales en la capital onubense.

Piletas de la industria del salazón localizadas en los años setenta en los solares de Calles Palos y Millán Astray. / Fotos: Mariano del Amo.

Destacar en la puesta en valor e investigación de estos restos romanos la trayectoria académica del catedrático de Arqueología Juan Manuel Campos y el grupo de investigación ‘Vrbanitas: Arqueología y Patrimonio’ de la Universidad de Huelva. Al respecto de los trabajos arqueológicos desarrollados en la ciudad de la época romana, en el artículo titulado ‘La ciudad romana de Onuba (Huelva). Una revisión arqueológica’, publicado por el propio Campos en la revista AnMurcia en 2001-2002, este profesor del Departamento de Historia I de la Onubense aclara que los restos romanos tardaron en ser investigados en Huelva por permanecer ocultos, no de forma visible como en Sevilla o Córdoba, al tiempo que fue un periodo histórico que generó menos interés que la cultura tartéssica, quedando solapado por la grandeza de Tartessos. Esto fue tradicionalmente así, a excepción de algunos yacimientos, como los referidos a dos factorías de salazones y necrópolis.

Restos aparecidos en Pablo Rada. / Foto: Servicio Arqueología de la Diputación Provincial de Huelva.

Si bien en los años sesenta y setenta se intervino en los Cabezos de La Esperanza y San Pedro, mientras que a partir de los ochenta se permitió que los técnicos del Servicio de Arqueología de la Diputación de Huelva pudieran controlar los restos que aparecían en las obras de nueva planta, la situación no cambió de forma significativa hasta los años noventa del pasado siglo XX, cuando se encuentran restos de la necrópolis y del acueducto de la Plaza Ivonne Cazenave, 1, los restos de edificios industriales o los restos de la villa de la Almagra, ya citados en este artículo, junto a otros elementos, como los restos de viviendas en la Plaza de San Pedro, 1, o los restos de una embarcación en la calle José Nogales, 8, tal y como cita Juan Manuel Campos.

Por este motivo, para terminar, nos quedamos con las palabras del catedrático de Arqueología, cuando afirma que «Onuba fue una de las ciudades principales situadas en la periferia occidental de la Bética, la cual había heredado la situación estratégica y las posibilidades de explotar los recursos que antes hicieron del asentamiento portuario de la ría de Huelva (…) uno de los centros hegemónicos de la Tierra Llana de Huelva (…). De ninguna forma puede mantenerse que Onuba únicamente fuese un pequeño núcleo agrícola o un puerto de pescadores de escasa importancia«.

Restos de un gran edificio localizado en la Plaza de las Monjas, relacionable con el área portuaria de la ciudad. / Foto: Anfora GIP.

Una labor de conservación y puesta en valor que nos corresponde a todos, destacando la actividad que en este sentido están desarrollando entidades como Ánfora.

Y no podemos olvidar que la ciudad de Onuba tan sólo fue uno de los numerosos lugares de la provincia de Huelva que tuvieron contacto con los romanos, dejando restos domésticos, públicos o edificios industriales (generalmente de salazón) y funerarios (algunos se encuentran puestos en valor). Restos que recordaremos en una próxima entrega. Te invitamos a que nos acompañes.

1 comentario en «Paseando por la Huelva Romana: Del mausoleo del Colegio Francés al faro del Convento de las Agustinas y la domus romana de ‘Sfera’»

  1. Como siempre, un artículo-reportaje muy interesante. La pena es que son poco accesibles, cuando no poco apetecibles de visitar. La Fuente Vieja, cae a trasano aunque parece que ya es más fácil su acceso; tendré que ir sin más dilación. Y los subterraneos en establecimientos, pues qué decir; me da cosilla entrar sólo para mirar. Sé que debajo de la misma plaza existem restos que se recubrieron, una pena no haberlos dejado a la vista, protegidos, in situ. Pero bueno, doctores tiene la materia.
    A ver cuándo ese Museo Arqueológico. Enhorabuena por tus lecciones y que no decaiga.

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