José Manuel Alfaro / Sección de ficción ‘El Cuaderno de Muleman’. Esta semana se ha conocido el fallo de un jurado experto de viejas glorias de lanzadores de huevos, que ha dictaminado que los mejores huevos del territorio nacional se producen en un explotación avícola de Campofrío, en la que gracias a las condiciones de libertad de las gallinas, una alimentación equilibrada a base de gusanos, hierba fresca, una gestión equilibrada de las emociones y un pienso seleccionado y preparado con una formula especial heredada del siglo pasado a base de maíz, hacen posible este milagro de la naturaleza que ha convertido estos huevos en los más codiciados, no solo de la provincia, sino de todo el territorio nacional.
Un premio que ha llegado tras el campeonato de lanzadores de huevos que se ha celebrado la pasada semana en distintos puntos del territorio nacional, en la que no solo han participado las viejas glorias de este deporte, sino una nueva y emergente camada de jóvenes deportistas nacionales de lanzamiento de huevos que han desplegado toda su destreza y su talento en recuperar una disciplina que se creía extinta desde tiempos inmemorables y que están intentando que no desaparezca de la cultura popular como ya lo hicieron esas tradiciones de tirar una cabra desde un campanario, acosar un toro hasta morir desangrado o arrancar a galope la cabeza de un gallo colgado en un cordel por su patas.
Una final de estas pruebas que se han producido en diferentes escenarios de la geografía nacional, en la que se han llevado acabo lanzamientos certificados bajo la supervisión de jueces, que han sido retrasmitidos por las principales cadenas de televisión y alentados por un público ansioso que veían cómo sus principales ídolos y viejas glorias de este deporte que se creía extinto, no solo han mostrado todo su talento y destreza a la hora de ejercitar esos movimientos típicos de los mejores lanzadores de huevos, sino también esa verborrea que acompaña a este arte milenario.
Aunque esta granja de cría de huevos de Campofrío que lleva años sumido en la precariedad avícola en la que viven las personas dedicadas a este oficio de la producción de huevos, nunca hubiera imaginado que tratar a sus gallinas con todo el cuidado del mundo, incluso ponerles música clásica en algunos momentos del día iba a contribuir a que los lanzadores de huevos más laureados se fijaran en sus huevos ecológicos de la que salen las mejores tortillas de patatas de los bares de la zona, pudiera servir para un deporte que no tiene ni pies, ni cabeza ni estilo, espera que estas situación solo sea transitoria y se evite que la alta demanda de sus huevos para ser lanzados termine produciendo un desabastecimiento que podría afectar a sus clientes.
En un comunicado especial de la empresa por este premio merecido o no, el gerente propietario ha solicitado que, aunque asume que la calidad de sus huevos es ideal para ser lanzados, pide públicamente se vuelva a la cordura huevera y dejen de ser utilizados para este fin ya sean sobre personas, fachadas, bancos, árboles o sedes de partidos políticos. Ya sea en competiciones reglamentarias o amateur y se vuelvan a utilizar sus huevos para el fin para que se producen, que es para hacer dulces, revueltos con setas de la Sierra, tortillas de patatas gigantes y huevos fritos y evitar así que ningún niño o niña de la provincia pueda quedarse sin sus patatas fritas con huevos.

















