Redacción. El Cristo que derrama su sangre reina en su Cruz. Lo hace ya por las calles de Huelva, con sobria presencia y acompañado de un ingente número de penitentes, llamados Estudiantes. Las lágrimas las pone la bendita Imagen de Nuestra Señora del Valle, dolorosa elegante que nos da consuelo ante el dolor por la benefactora muerte de su hijo.

Una Virgen portada en ese precioso palio que este martes santo estrena la restauración y enriquecimiento de cuatro candelabros de entrevarales. También pañuelo antiguo, encaje dorado antiguo y rostrillo de encaje de bolillos. Delante suena por primera vez la composición musical ‘Cristo de la Sangre’, para trío de capilla.

La Hermandad fue fundada en 1949, por un grupo de alumnos del colegio Madre de Dios (Funcadia), de ahí el nombre de ‘Los Estudiantes’. Cuenta con 800 hermanos, de los que 400 penitentes acompañan hoy a los Titulares pos las calles de la capital, vestidos con morrión y túnica de sarga negra, y cinturón de esparto.

El acompañamiento musical para el paso de Cristo será el trío de Capilla Gólgota, de Huelva, y para el paso de Palio la Banda Sinfónica del Liceo de la Música de Moguer.

Los capataces Manuel Gómez González y Luis Miguel Sánchez Fajardo guiarán a las cuadrillas de costaleros que portan sobre sus hombros al Santísimo Cristo de la Sangre y a Nuestra Señora del Valle, respectivamente, en su recorrido hasta su vuelta al templo.















