El fotógrafo onubense Héctor Garrido investiga sobre la extinción absoluta o no de los indígenas de Cuba

Ha estado trabajando durante cinco años con un grupo expertos en las montañas del oriente de la isla de Cuba para poder obtener conclusiones definitivas que han plasmado en el libro 'Cuba Indígena hoy: sus rostros y ADN'.

0
294
Héctor Garrido
Proyecto Cuba Indigena. Karla Rojas Rojas en la Escondida, Caridad de los Indios, Manuel Tames, Guantánamo, Cuba
Comparte esta noticia

HBN. El pasado día 19 se presentó en Madrid, en el Museo Nacional de Ciencias Naturales, un libro que propone una interesante relectura de la historia de Cuba. Un grupo de expertos en diferentes materias científicas y también artísticas (como el fotógrafo onubense Héctor Garrido) ha estado trabajando durante cinco años en las montañas del oriente de la isla de Cuba para poder obtener conclusiones definitivas sobre la extinción absoluta o no de los indígenas que la habitaban antes de la llegada de los europeos en el año 1942.

El proyecto trabaja sobre la hipótesis de que aún existen descendientes vivos que portan un alto porcentaje de genes indocubanos y que muchos de ellos viven en comunidades en estas montañas de las provincias de Guantánamo, Holguín, Granma y Santiago de Cuba. Este planteamiento es contrario a las tesis que han imperado hasta ahora en el relato histórico, que hablan de la extinción absoluta a partir de mediados del siglo XVI.

El Proyecto Cuba Indígena, en el que participa Héctor Garrido, surgió en el año 2018 a partir de un requerimiento del historiador de la ciudad de Baracoa, Alejandro Hartmann, quien llevaba más de treinta años inmerso en el estudio y reconocimiento de la descendencia indígena en Cuba. A partir de este llamado se organizó un grupo de expertos en diferentes materias con la finalidad de estudiar en profundidad y obtener respuestas definitivas a la posibilidad de presencia actual de descendencia de los que fueran los habitantes de la isla de Cuba antes de la llegada de los europeos. Y es que desde el siglo XVI hasta la actualidad había prevalecido la teoría de la extinción absoluta de los aborígenes cubanos y su descendencia.

Así, en el año 1552, sólo sesenta años después del primer viaje de Cristóbal Colón a América, Fray Bartolomé de las Casas, en lo que quizás fuera un último intento por proteger a los últimos aborígenes, dictaminó su completa extinción en su tratado “Brevísima relación de la destrucción de las Indias”. De ahí hasta nuestros días el relato de la extinción ha sido el que comúnmente ha dominado e incluso se ha estudiado en escuelas y universidades. El gran antropólogo cubano Fernando Ortiz, en “Los factores humanos de la cubanidad” (1940), cerraba definitivamente la posibilidad de la existencia de una posible descendencia aborigen en su narración del encuentro de esta cultura con la europea, sentenciando: “el impacto de las dos culturas fue terrible. Una de ellas pereció, como fulminada. Los indios se extinguieron”.

Sin embargo, ciertos investigadores han defendido reiteradamente la existencia de núcleos, principalmente en el oriente de Cuba, donde parecía pervivir aún la sangre aborigen. Rivero de la Calle, Núñez Jiménez, Rugles, Barreiro y el propio Hartmann, entre muchos otros defendieron, con sus estudios la existencia actual de descendientes en varios puntos de las provincias orientales. Sin embargo, la tecnología a la que tuvieron acceso no permitía obtener respuestas definitivas e incuestionables y sus estudios se convertían en objeto de discusiones infértiles y acababan relegados al olvido.

Sin embargo, el Proyecto Cuba Indígena plantea un acercamiento combinado a esta polémica desde todos los ángulos posibles, siendo sus ejes principales el estudio genético comparado y el estudio fenotípico a través de la realización de los retratos de sus rostros. A esto también se une el estudio antropológico, etnográfico, sociológico y, por supuesto, histórico. El libro de resultados del proyecto, bajo el título “Cuba Indígena hoy: sus rostros y ADN”, recoge las conclusiones de cada una de estas aproximaciones y sienta una base para estudios posteriores, que serán tan necesarios a partir de este momento para completar el verdadero relato que retrata la que ha sido la historia de Cuba.

Para la realización del Proyecto Cuba Indígena han sido estudiadas unas treinta comunidades ubicadas en la región más oriental del Cuba, en las provincias de Holguín, Granma, Santiago de Cuba y Guantánamo. Para la elección de estas comunidades se siguieron los criterios marcados por los estudios previos de Hartmann y Barreiro, que apuntaban que una serie de apellidos – herencia de las encomiendas-, eran una interesante pista para ubicar a estas familias de descendientes. La mayoría de las familias estudiadas, de hecho, son las localizadas por estos investigadores previamente, si bien, se han documentado algunas nuevas localizaciones. Entre los apellidos más frecuentes destacan en primer lugar Ramírez y Rojas, aunque también son frecuentes Rivero, Romero y Díaz, entre otros.



Los participantes fueron visitados en sus casas y comunidades, y tras obtener su consentimiento para participar en el estudio, fueron entrevistados sobre su historia individual y familiar, su estado de salud y condiciones de vida. Se realizaron mediciones antropométricas, fotografías para recoger evidencia de sus características fenotípicas y finalmente se les solicitó una muestra de saliva para el estudio comparado de ADN.

Finalmente se seleccionaron en torno a 100 personas que, en conjunto, mostraban las posibles variaciones presentes dentro de estas comunidades y de ellas, 75 fueron estudiadas genéticamente bajo la dirección de la doctora Beatriz Marcheco. A través del ADN de estas personas participantes en el estudio, hemos podido viajar 500 años
atrás en la historia de Cuba y comenzar a reescribir el relato que nos trae hasta el cubano de hoy.

Ahora sabemos que, de alguna forma, los descendientes de aquellos indocubanos de entonces, aún habitan en la isla, mezclados en ese ajiaco en el que europeos, africanos y asiáticos también se dan cita. Y no solo en las comunidades del oriente de Cuba, los más recientes estudios llevados a Cabo por el equipo de la doctora Marcheco demuestran que, en menor porcentaje, también se pueden encontrar vestigios de esta herencia indígena en un alto porcentaje de los cubanos, en casi todas las regiones de la isla.

El proyecto Cuba Indígena, a través de la investigación y la documentación gráfica aportada, deja un nuevo testigo en el tiempo que permite al espectador crítico obtener nuevas luces sobre la historia de Cuba.

Proyecto Cuba Indígena

Coordinación general: Héctor Garrido
Dirección científica: Beatriz Marcheco
Área de genética: Beatriz Marcheco
Histórico-documental: Alejandro Harttman
Área de sociología: Enrique J. Gómez
Fotografía: Héctor Garrido y Julio A. Larramendi
Coordinación editorial: Julio A. Larramendi

Las presentaciones del libro y resultados del proyecto se han llevado a cabo en:
• Madrid: 19 de octubre de 2022, 19:00, Museo nacional de Ciencias Naturales. C. de José
Gutiérrez Abascal, 2, 28006 Madrid.
• Sevilla: 20 de octubre de 2022, 18:30, Sede de la Fundación Biodiversidad, patio de
Banderas, 16, 41004, Sevilla.

Durante los meses de noviembre y diciembre se realizarán presentaciones en La Habana y en las comunidades de montaña donde ser realizó el estudio, en las provincias de Guantánamo, Holguín, Granma y Santiago de Cuba.

Héctor Garrido Guil (Huelva, España, 1969)

Ha desarrollado una amplia trayectoria en la que destacan sus trabajos fotográficos sobre la geometría de la superficie terrestre y sus series de retratos de personalidades del arte. Ha acometido proyectos de fotografía etnográfica y de naturaleza en América, África y Europa. Durante 27 años trabajó en la Reserva Biológica de Doñana para el Consejo Superior de Investigaciones Científicas de España, y ha realizado el acompañamiento fotográfico de expediciones científicas, cuyos resultados se muestran en publicaciones y exposiciones comprometidas con la conservación de la naturaleza y la salud del planeta, ejes fundamentales de su trayectoria.

Después de haber sido uno de los pocos habitantes de la Reserva Biológica de Doñana, trasladó su residencia a La Habana, donde tiene su estudio-galería en Artehotel Calle 2. Ha publicado 24 libros sobre fotografía y divulgación científica, y sus fotos aparecen con regularidad en revistas, diarios y libros de todo el mundo.

También colabora con el cine y la televisión. Ha recibido numerosos premios y reconocimientos internacionales y ostenta la Medalla 2019 de su ciudad natal, por su trayectoria profesional. Es miembro fundador del colectivo Jibarophotos.

Enlaces:
https://www.youtube.com/watch?v=_Hd1qoy4gQ4
https://www.youtube.com/watch?v=47hVV40IFp4

Dejar respuesta

Please enter your comment!
Please enter your name here