El Grupo de Investigación ‘Navegar’ de la UHU, premiado en la VI Jornada Nacional sobre Dolor Infantil

Un estudio preliminar sobre el dolor en la población infanto-juvenil con TEA, distinguido como mejor póster del evento científico, dirigido por el profesor asociado de la Onubense Dr. Javier Torres-Pereira.

0
127
Jornada Nacional sobre Dolor Infantil

Redacción. La Universidad de Huelva ha vuelto a ser protagonista en la Jornada Nacional sobre Dolor Infantil, cita impulsada por la Cátedra de Dolor Infantil de la Universitat Rovira i Virgili de Tarragona, que celebró el pasado lunes 13 de junio su sexta edición, volviendo nuevamente al formato presencial. La jornada se celebró en el salón de actos ‘Aula Ortiz Vázquez’ del Hospital Universitario La Paz de Madrid, y contó con cerca de un centenar de asistentes. Se trata de una cita que reúne a expertos y especialistas de todo el país (del ámbito sanitario y académico-investigador, fundamentalmente) para dar a conocer los últimos avances en materia de dolor infantil, con el objetivo de reivindicar un mayor estudio, investigación, programas de educación y formación específica, al objeto de mejorar la atención a las personas menores y contribuir a su bienestar y el de sus familias.

En esta ocasión, el protagonismo y la relevancia de la Universidad de Huelva han sido por partida doble. Por un lado, en esta VI Jornada Nacional sobre el Dolor Infantil se entregó el Premio ASEEDAR-TD a la mejor comunicación a Purificación Sotomayor, alumna del Grado en Psicología en la Universidad de Huelva, con un póster sobre la ‘Atención al dolor en la población infanto-juvenil con TEA: un estudio preliminar’.

Un trabajo que ha tutorizado el profesor asociado de la Universidad de Huelva (Área de Personalidad, Evaluación y Tratamiento Psicológico del Departamento de Psicología Clínica y Experimental, y responsable del Grupo de Investigación en Dolor ‘NAVEGAR’), el Dr. Javier Torres-Pereira, quien ha participado desde la primera edición de esta jornada, y que ha destacado en anteriores años con comunicaciones de su investigación sobre la Terapia Sistémica Breve (TSB), la Musicoterapia (MBMT) y el Mindfulness (MBSR) para la atención y el tratamiento del dolor crónico y oncológico infantil.

Por otro lado, también se ha aceptado una comunicación sobre un proyecto científico pionero titulado ‘Estimulación Magnética Transcraneal (EMT) en un paciente con diagnóstico de tumor hipotálamo-hipofisario infantil: a propósito de un caso’, que han encabezado el propio Torres-Pereira, junto a los doctores Álvaro Moleón Ruiz y Manuela Martín-Bejarano.

Estudios de largo recorrido



Javier Torres-Pereira ha subrayado el éxito que supone el haber llevado a este evento científico dos comunicaciones, y que una de ellas haya sido premiada. Sobre el póster distinguido, el profesor de la Onubense ha querido incidir en el trabajo realizado por la estudiante Purificación Sotomayor, “de la que me siento orgulloso, que ha defendido su trabajo como una campeona, y de quien quiero destacar su implicación humana y profesional”. Un trabajo que ha versado sobre el dolor en el Trastorno del Espectro Autista (TEA), y para el que ha “resultado esencial la colaboración de la Dra. María Dolores Cárceles Barón, de la Facultad de Medicina de la Universidad de Murcia, y también la implicación de la asociación Ánsares de Huelva”. Este proyecto de investigación y este premio, incide Torres-Pereira, precisamente son el fruto de una intervención pionera de la Dra. Cárceles, con una ponencia providencial sobre el dolor en las personas con TEA en la primera Jornada Nacional sobre el Dolor Infantil.

“Por eso –señala el profesor–, este premio es el fruto de esa primera semilla”. La línea de trabajo de Purificación Sotomayor se basa en un estudio preliminar que hace hincapié en el “papel de la familia, concretamente de los padres y madres, a la hora de ‘traducir’ el dolor que sienten los niños con TEA, pero que no saben expresarlo”. En este sentido, una de las conclusiones iniciales es que los padres y madres observan un cambio de comportamiento, una alteración de la conducta –a partir de la escala FLACC revisada–, incapacidad de sentir consuelo y variaciones en la expresión facial”. Se trata de una observación importante, “porque las familias sufren mucho ante esas alteraciones conductuales consecuencia del dolor”. Este estudio preliminar supone un primer paso para un estudio de largo recorrido, cuyos resultados seguramente traerán beneficios a la atención de personas con TEA, proporcionándoles bienestar tanto a ellos como a sus familias.



En cuanto a la otra comunicación presentada en la jornada, se trata de la primera aportación científica de un tratamiento pionero que se hace en la Unidad de Estimulación Cerebral del Instituto Andaluz de Salud Cerebral (IASC), a la que pertenece el profesor Javier Torres-Pereira, como parte de un equipo multidisciplinar –neurofisiólogo, neurólogo, psicólogos, psiquiatras, etcétera– coordinado por el reconocido psiquiatra Dr. Álvaro Moleón Ruiz, recientemente ganador del Doctoralia Awards, elegido como el especialista mejor valorado a nivel nacional. Se trata de un caso clínico de dolor oncológico infantil, donde el paciente no ha obtenido beneficios con diferentes tratamientos farmacológicos, y que al someterse a la Estimulación Magnética Transcraneal (EMT), con la que se aplican estímulos eléctricos sobre el córtex, se ha logrado aliviar la intensidad del dolor.

El dolor infantil, un problema de salud pública

La VI Jornada Nacional sobre Dolor Infantil, con importantes especialistas de hospitales del país, se ha tratado el dolor agudo y crónico en niños y adolescentes, el papel de la rehabilitación, la formación e investigación en este campo en España, así como vivencias personales. Cabe destacar la intervención del Dr. Jordi Miró, director de la Cátedra de Dolor Infantil de la URV-Fundación Grünenthal, quien ha vuelto a incidir en la “escasa educación y formación en dolor”, lamentando igualmente que todavía “existen muy pocos psiquiatras y psicólogos que se dediquen a la terapéutica del dolor infantil”.

Asimismo, se ha referido al proyecto EPIDOL de la referida Cátedra, que constata un aumento en la prevalencia del dolor infantil, pasando del 34% al 46% en dolor crónico de 8 a 18 años. De este modo, el Dr. Miró ha destacado que la cifra de niños y jóvenes con dolor crónico de alto impacto (sobre todo de espalda) se ha incrementado de 1,1% al 5%, superando los 325.000 pacientes. Todo ello significa que la prevalencia del dolor es muy alta, lo que significa que los niños que no reciban la atención que precisan “serán adultos con dolor crónico”. Por esta razón, concluye Jordi Miró que estamos ante un problema de salud pública que aún no se percibe como tal”.

Dejar respuesta

Please enter your comment!
Please enter your name here