Aquella primera Cabalgata de Reyes Magos en Huelva capital, hace justo cien años

Nos trasladamos en el tiempo, un siglo atrás, a la primera ocasión en que los onubenses vieron a los Reyes Magos en sus calles.

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J. A. de Mora. Era el cinco de enero de 1922 y desfiló por las calles de Huelva su primera Cabalgata de Reyes Magos. Centenario que se cumple en este 5 de enero de 2022, por el que queremos trasladarnos en el tiempo y revivir aquella noche mágica pionera de tantas que se sucedieron después en nuestra ciudad.

La noche de más ilusión del año empezaba aquel 5 de enero de 1922 a las ocho de la tarde. La comitiva salía de la trasera de la Plaza de Toros y se encaminaba a la Plaza de la Merced. Allí le esperaba, además de miles de personas, la Banda Municipal de Música, que se incorporaría al cortejo a partir de entonces, cerrándolo.

Recorrido señalado de la primera Cabalgata de de Reyes Magos de Huelva, sobre un plano de la época.

Al principio de la Cabalgata convocaba la atención una pequeña banda de ‘moros’, con tres cornetas y dos tambores. En la Plaza de la Merced se incorporaron así mismo escoltas de la guardia de seguridad, que iban en bicicletas. Tras la escolta marchaba un jinete con la estrella guía, y tras él otro jinete, con la bandera de Huelva y una chica en la grupa.

Y tras ellos aparecía ya el rey Gaspar, también a caballo, con un paje sosteniendo las riendas de equino, y una nutrida corte detrás. En esta se encontraban varios pajes a caballo que llevaban juguetes, así como servidores a pie.

Imagen de los Reyes Magos de Sevilla en 1920, análogos a los de Huelva.

A continuación entraba en escena el rey Melchor, con sus correspondientes pajes a pie y a caballo, algunos con chicas a la grupa adecuadamente vestidas para la ocasión.



Cerraba el cortejo el rey Baltasar, con una estampa similar a las anteriores. Tras Baltasar, a parte de los pajes, iba un carro cargado de juguetes, y varios burros así mismo con regalos ocupando los serones. Doce ‘moros’ ataviados de forma llamativa acompañaban igualmente al rey ‘negro’. También iban numerosos ‘esclavos’ con antorchas encendidas.

Desde bien temprano los onubenses acudieron a la Plaza de la Merced para ver el inicio del recorrido de los Reyes Magos por la ciudad.

La Cabalgata, la primera de la historia onubense, constituyó un auténtico acontecimiento popular. Previamente se había invitado a los vecinos a decorar balcones e iluminar fachadas para el paso del cortejo. En algunos se quemaban bengalas al momento de cruzar la comitiva real.  Los reyes fueron parándose en algunas casas pero, sobre todo, en los colegios que estaban en las calles del recorrido.



La comitiva, después de la calle San José buscó la de la Concepción, a través de la hoy calle Botica desde la Puerto. De ahí avanzó hasta la Casa Colón y en el Punto se dirigió por la hoy Avenida de Italia -entonces calle Odiel- hasta la plaza Niña. Recorrió varias calles del centro y volvió a la calle Puerto en dirección a la Plaza de San Pedro. De allí, por la calle San Andrés y la Cuesta del Carnicero llegó a de nuevo a La Merced, donde se ‘disolvió’ el cortejo.

En Madrid se inició la tradición poco antes que en Huelva, en 1915.

Las tradiciones de hoy en día se iniciaron entonces, y la primera parada de los Reyes Magos fue precisamente en el Hospital Provincial, en la Plaza de la Merced. Gaspar, Melchor y Baltasar se bajaron de sus caballos y se introdujeron en el centro sanitario, acompañados de pajes que llevaban juguetes para los niños enfermos. Además, portaron también dulces y vinos para los combatientes de África -Guerra de Marruecos- que curaban sus heridas en el hospital onubense.

Hospital Inglés en Huelva, donde entraron los Reyes Magos en aquella primera Cabalgata onubense.

Además de este centro sanitario y, como señalábamos, numerosos colegios y algunas casas particulares, los reyes también descabalgaron casi al final del recorrido en el Hospital Inglés para entregar juguetes a dos niños que estaban allí internados. Este hospital era el que estaba desde 1884 en la calle San Andrés y que luego fue sede de la Escuela Francesa. Edificio lamentablemente derribado -como tantos testigos de la historia de Huelva- a finales de los años noventa del pasado siglo.

La Cabalgata discurrió entre la aclamación de los ciudadanos y fascinación de los niños. A pesar de ser la primera vez y no estar acostumbrados a organizar un evento de estas características, con numerosos caballos entre tanto gentío, no se produjo ningún tipo de incidente. La organización de la misma no fue municipal.

Detrás de la iniciativa estaba un colectivo de reciente creación entonces, la Agrupación Artística ‘Álvarez Quintero’. Durante semanas previas esta institución realizó cuestaciones populares para sufragar los gastos de la Cabalgata y de los regalos para niños con escasos recursos.

La Cabalgata de la capital onubense constituyó un hito de ilusión y resultó ser de las primeras en Andalucía. Pero nn la provincia ya se celebraba, desde 1918, la espectacular Cabalgata de Higuera de la Sierra.

Una noche maravillosa en la capital, esta del 5 de enero de 1922, en la que por primera vez los onubenses, en particular los niños, pudieron disfrutar con ilusión de esta emotiva puesta en escena, siempre mágica.

 

Nota. Al no disponer de fotografías específicas de aquella primera Cabalgata de Huelva hemos destacado una de Sevilla, de la misma época y características. Suponemos una escena similar en Huelva. Sabemos que los fotógrafos Diego Calle y Francisco Alloza tomaron fotografías de la Cabalgata, pero aún no hemos podido localizar ninguna.

 

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