La Huelva desconocida. Cinco edificios para cinco momentos de mediados del siglo XX

Antonio Delgado Pinto nos recuerda cinco lugares ubicados en comarcas distintas de la provincia que coinciden con los años centrales del siglo pasado.

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Antonio Delgado Pinto. He aquí cinco lugares diferentes, ubicados en comarcas distintas de nuestra provincia, que coinciden con los años centrales del siglo pasado. La fotografía, limitada hasta ahora a profesionales y a la poca gente de alto nivel económico que podía permitirse una cámara de fotos, comienza a ser patrimonio de la clase media, aumentando año a año los testimonios gráficos que hoy día nos muestran cómo fue la vida en los años cuarenta, cincuenta o sesenta.

A partir de este momento, empezará el declive de la minería onubense, protagonista principal de nuestra economía durante todo un siglo, y el ascenso imparable, que aún continúa, de los visitantes foráneos que llegan hasta aquí atraídos sobre todo por nuestras playas, nuestro clima y nuestra gastronomía.

Edificios del cuartel Duque de Ahumada en torno al patio central.

DUQUE DE AHUMADA. Residencia vacacional en Torre del Oro

Hasta finales de los años noventa estuvo en funcionamiento este acuartelamiento de la Guardia Civil que en verano servía además de residencia de vacaciones. Han bastado una docena de años para que los edificios hayan quedado, a causa de los vándalos y de la desidia administrativa, en la más completa ruina.

Pasear por el enorme patio lleno de maleza y muebles desvencijados, en torno al que se levantan los edificios en forma de U, es una rara experiencia que aúna decepción, rabia y respeto a partes iguales.



Las espectaculares vistas del océano desde los acantilados debieron ser uno de los grandes alicientes de sus moradores en cualquier época del año. Justo debajo, en la misma zona de bajamar, la torre almenara del Río de Oro, también llamada del Loro, agoniza a merced de olas, tempestades y mareas.

Catapum, primer camping de nuestras playas.

CAMPING CATAPUM. El primer camping de la costa onubense



Este camping fue inaugurado en 1969; por ello podemos decir que, durante el tiempo que estuvo abierto, le cupo el honor de haber sido el primero que se creó en la costa de Huelva. Al parecer, esto no fue suficiente para que la administración local impulsara su restauración y su continuación como primer camping de la provincia y, sin embargo, propiciara su clausura apostando exclusivamente por un turismo de alto nivel económico.

Tras la decisión del ayuntamiento de Cartaya de desmantelar las instalaciones y a pesar de la lucha de los campistas por impedirlo, en marzo de 2004 un grupo de excavadoras, protegidas por la policía municipal y la guardia civil, acabó con el que había sido lugar de veraneo de muchas familias durante más de treinta y cinco años. Durante algún tiempo, se mantuvieron en pie el original edificio de la recepción y los aseos. Hoy día solo algunas fuentes de agua dispersas entre el pinar y una parte de la valla exterior testimonian aquellos veranos de sol y mar que ya se fueron.

Construcciones en Gossan-Cobre emergidas con la bajada de las aguas.

CASAS SUMERGIDAS EN EL EMBALSE DE GOSSAN-COBRE. Construcciones sepultadas por los residuos químicos.

El dique del embalse Gossan-Cobre se levantó sobre el cauce del arroyo Rejondillo en el año 1960, para almacenar los residuos químicos provenientes de la planta de concentración de cobre, en primer lugar, y posteriormente los residuos de otras plantas concentradoras de oro y plata de las minas de Riotinto. Asombra leer que su capacidad al completo puede llegar a más de noventa millones de toneladas de lodos tóxicos en sus ciento veinticinco hectáreas de extensión. Las curiosas geoformas que surgen en sus orillas se deben a la enorme carga de hierro, azufre, zinc, arsénico y cadmio que contienen estas aguas.

La sequía que ataca el sur peninsular, que ha sacado a la luz puentes, carreteras, estaciones de tren y poblados enteros de otros embalses, ha dejado al descubierto aquí algunas edificaciones que en las fotos aéreas de 1956 (el llamado ‘vuelo americano’) aparecen como un grupo de viviendas y construcciones aledañas.

Kiosco Bar Angelito, al fondo se ven los reservados.

KIOSCO ANGELITO. Una venta histórica en las afueras de Huelva

Muchas fueron las ventas situadas en el extrarradio de nuestra capital, sobre todo junto a las dos viejas carreteras de acceso: la de Sevilla y la de Gibraleón. La venta de Cardeñas, la de Isla Chica, la de Álvarez o la de Angelito aún perduran en el imaginario colectivo de todos aquellos que han superado el medio siglo de vida.

Este pequeño edificio conformó la primera venta de Angelito, lugar de cierto renombre en su tiempo por el hecho de ser una de las pocas que disponía de reservados para los clientes. El kiosco, tapiado casi desde que se construyera el nuevo edificio, da una nota pintoresca y nostálgica a la zona, antes rural y ahora ya rodeada por naves y almacenes de polígonos industriales. Los dos azulejos de Osborne, realizados por la cerámica Mensaque Rodríguez a mediados de los años cuarenta, nos dan un dato bastante fiable sobre la época en que esta venta comenzó su andadura.

Esta ventana geminada estuvo en la calle Puerto de la capital.

AJIMEZ DE LA CALLE PUERTO. Una ventana geminada trasladada de emplazamiento

A pesar del origen árabe de esta palabra, el ajimez es un elemento arquitectónico utilizado en la construcción desde mucho antes de la presencia musulmana en nuestro país. Es una ventana dividida en dos partes por una columna llamada parteluz o mainel.

Ubicado originariamente en la planta alta de una vivienda de la calle Puerto de nuestra capital, justo frente al Paseo de Santa Fe, este ajimez o ventana mudéjar fue desmontado a finales de los años setenta del siglo pasado y trasladado a su emplazamiento actual, en los jardines del santuario de la Cinta.

Afortunadamente se conservan algunas fotografías del proceso de desmontaje que nos dan una idea de la ingente tarea que debió de ser este trabajo.

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