La Huelva desconocida. Cinco lugares peculiares de principios del siglo XX

Antonio Delgado Pinto nos acerca cinco lugares peculiares de la arquitectura civil onubense en las primeras décadas del siglo XX.

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Antonio Delgado Pinto. A medida que el siglo XX se va asentando en nuestra tierra, son cada vez más las construcciones que afloran en la provincia, muchas de ellas relacionadas con las comunicaciones, el transporte y el ocio. Es al final de estas primeras décadas cuando tiene lugar la guerra civil y con ella uno de los momentos más negros de nuestra historia: la tragedia de Membrillo Bajo.

Hoy conocemos cinco lugares peculiares de la arquitectura civil onubense en las primeras décadas del siglo XX. 

Puente de Gadea, paso desde el Condado hasta el Andévalo. Al fondo, el puente moderno.

PUENTE DE GADEA. Cruce de caminos en el término de Villarrasa



Este puente prestó sus servicios durante sesenta y cinco años. Sobre él pasaba la carretera que une el Condado de Huelva con la Cuenca Minera y el Andévalo, y servía para atravesar tanto el río Tinto como la línea ferroviaria de las minas de Riotinto. En sus cercanías se encuentra la estación de Gadea y el molino del mismo nombre.

A pesar de haber sido construido en plena guerra civil, en el único letrero que se conserva aparece el nombre de Junta de Andalucía, posiblemente con el afán institucional de apuntarse un tanto que no fue suyo.

Estadio Cardenio, antiguo campo de fútbol en Ayamonte.

ESTADIO CARDENIO. Primer campo de fútbol del Ayamonte

Siempre me llamó la atención este pequeño edificio que aún subsiste en las marismas de las afueras de Ayamonte. El investigador isleño Vicente López Márquez fue la persona que me puso tras la pista de su razón de ser y de su valor. Estas ocho columnas de sección cuadrada y la pequeña construcción que se levanta tras ellas eran la portada del estadio Cardenio, primer campo de fútbol en el que jugó el Ayamonte C. F. Es el único vestigio que se conserva de este edificio que en unos años cumplirá un siglo de existencia.

Las crónicas dicen que se inauguró el día siete de septiembre de 1930, coincidiendo con las fiestas de Nuestra Señora de las Angustias de esta localidad y que aquel primer partido enfrentó al Os Belenenses contra el Real Madrid.

Kiosco bar, un lugar de encuentro en los Jardines del Muelle.

KIOSCO DE LOS JARDINES DEL MUELLE.

El estilo de este pequeño kiosco conecta con otras edificaciones portuarias de la época, en las que los volúmenes, las cornisas o los huecos remiten a la arquitectura racionalista con indisimulables detalles náuticos.

José María Pérez Carasa fue el autor del diseño de la mayoría de estos proyectos que se levantaron cercanos al muelle de Levante, algunos de ellos irremisiblemente desaparecidos.

Después de años de abandono, hace unos días han comenzado por fin las obras de rehabilitación de este enclave de pequeñas dimensiones pero de gran valor arquitectónico.

Cruz Montañina, un hito social en tierras bollulleras.

CRUZ DE MONTAÑINA. Monumento al reparto de tierras en Bollullos

Aunque este monumento lleva la fecha de 1944, conmemora la parcelación de la dehesa de Montañina, que tuvo lugar algunos años antes, completando el reparto de Remuñana al que hicimos referencia en estas páginas hace unas semanas.

El Sindicato Agrícola Católico compró aquí, parceló y repartió casi 1.500 fanegas de tierra entre los agricultores de Bollullos.

Esta página poco conocida de Bollullos fue un hecho sin precedentes en la historia de nuestro país, habría que esperar casi dos décadas para que el Instituto Nacional de Colonización iniciara un reparto de tierras semejante entre jornaleros de la agricultura. Montañina y Remuñana conforman sin duda uno de los grandes hitos sociales en nuestra provincia durante el pasado siglo, del que quizás podrían tomar nota los políticos actuales.

Membrillo Bajo fue el escenario de un episodio poco conocido de la guerra civil.

MEMBRILLO BAJO. El lugar de la masacre

El inicio de la guerra lo había dejado en el lado sublevado y los terratenientes de esta zona aprovecharon la coyuntura para solucionar a su manera el litigio que mantenían desde hacía un siglo con unos campesinos de la aldea.

En 1937 Membrillo Bajo fue bombardeado e incendiado, y los habitantes que no huyeron fueron exterminados. El escritor onubense Rafael Moreno reflejó en su novela La raya del miedo la tragedia de esta pedanía de Zalamea la Real que está abandonada desde entonces.

A vista de pájaro, es fácil ver aún el trazado de la media docena de calles con que contó esta aldea.

4 Comentarios

  1. Membrillo bajo fue “masacrado” en tiempos de Azaña, porque los anarquistas quisieron poner en marcha aquello de “Tierra y libertad’, con el consiguiente resultado por parte del gobierno, igual que en Casas viejas.
    Huelva cayó en manos de los nacionales en 1936 por parte del Tercio Virgen de los Reyes. solo hubo algo de resistencia en Nerva y Rio Tinto….y muy poca.

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