El ingeniero José Luis López Gómez, con 24 patentes a sus espaldas, visita Huelva para hablar sobre el ferrocarril

El Club Ferroviario Huelva trae a este experto este sábado 23 a las 20.30 horas, para que cuente su experiencia al mando del Talgo, su participación en proyectos como el Ave a la Meca y sus hitos como haber sido nombrado Inventor Europeo en 2013.

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José Luis López Gómez tiene registradas 24 patentes.

C.M. El Club Ferroviario Huelva celebra este fin de semana, del 22 al 24 de octubre, una exposición que trae a la capital más de treinta maquetas procedentes en su mayoría de Cataluña, además de ponencias y conferencias de grandes nombres del sector. Con entrada libre, será una oportunidad para que niños y mayores conozcan el pasado de la provincia, sepan las alternativas actuales que existen y se dejen conquistar por preciosas maquetas venidas de toda España. Y es que el ferrocarril siempre tiene el don de hacernos girar a su paso.

La exposición ‘Modelismo ferroviario’ exhibirá 30 maquetas en el Tinglado número 1 del Puerto y el Centro de Recepción y Documentación acogerá varias conferencias y proyección de audiovisuales. Pero si algo emociona a estos ‘Amigos del ferrocarril’ es la presencia de expertos de este medio de transporte que pueden hablar con conocimiento de causa y que son un lujo por todo lo que han aportado.

Fue nombrado Mejor Inventor Europeo en 2013.

Es el caso de uno de los invitados de excepción a este evento, el ingeniero burgalés José Luis López Gómez, un peso pesado del Talgo, teniendo en su haber 24 patentes y el premio al inventor del año de Europa. Todo un honor contar con un experto de su talla que ha conseguido que el tren sea hoy en día uno de los medios de transporte más seguros, rápidos y eficientes.



José Luis López Gómez, nacido en Quintanilla Valdebodres (Burgos) en 1941, es ingeniero, inventor y empresario. Como directivo de la empresa Patentes Talgo ha sido un claro impulsor de la innovación y la tecnología aplicada al servicio del transporte ferroviario y especialmente de tecnología española para fabricación de trenes de alta velocidad. Entre sus numerosos inventos destacan el sistema Talgo de cambio de ancho para poder circular sin detenerse,? por ejemplo, en vías de ancho español y ancho europeo; o el torno de foso para torneado de ruedas de tren sin tener que desmontarlas, con lo que se consigue evitar vibraciones en la marcha del tren y en consecuencia mejorar la comodidad del pasajero.

Realiza sus estudios de Ingeniería Técnica en el Instituto Católico de Artes e Industrias de Madrid, mientras lo compagina trabajando desde los 16 años. Estuvo en varias empresas como Tricotosas CIM, ENOSA, Somme de envases y tapones, John Deere, Elma S.A. En 1967 entra a trabajar en la empresa de Patentes Talgo, S. A., en la que estará hasta el 2004, año de su jubilación.

En Patentes Talgo ha ostentado los cargos de: Jefe de Talleres en Barcelona, Jefe de Talleres en Madrid, Jefe de ingeniería de Talleres y en 1990 fue nombrado Director Técnico de Patentes Talgo. En 1996 fue nombrado Director General de Tecnología (I+D), cargo que ostentó hasta su jubilación en 2004, convirtiéndose desde esa fecha en asesor técnico de presidencia de Patentes Talgo.

En noviembre de 2011 en reconocimiento a su trayectoria profesional y su aportación tecnológica, el Ministro de Trabajo del Gobierno de España le impuso la Medalla al Mérito en el Trabajo.

En 2013 fue nominado para el premio al inventor del año 2013 (European Inventor Award 2013) por la Oficina Europea de Patentes (OEP) en la modalidad de industria, por su patente de ‘Método para optimizar el guiado de vehículos ferroviarios’.? Pocos meses después, en mayo del mismo año, fue elegido como ‘Mejor Inventor Europeo del año’ por votación popular y recogió su galardón en la Oficina Europea de Patentes en Ámsterdam.

El 2 de diciembre de 2013 el comité técnico científico de la Fundación García Cabrerizo le otorga la Medalla de Honor al Fomento de la Invención. El 9 de julio de 2018 fue condecorado por la Federación Rusa con la medalla ‘Agustín de Betancourt’, por sus aportaciones al tren Talgo Moscú Berlín.

Con todos estos méritos a sus espaldas, José Luis López Gómez es un hombre atento, amable y siempre al servicio de la ciudadanía y su gran pasión: el mundo del ferrocarril y la alta velocidad. A él le tenemos que agradecer hitos que para nosotros son cotidianos pero que disfrutamos gracias a él y su genialidad, como es el confort en un viaje en tren. Entre las 24 patentes que posee es el responsable de que, a pesar de la velocidad, el tren no vibre y las ruedas no chirríen a su paso por las vías. Gracias a una tecnología aplicada a las ruedas, podemos disfrutar de un viaje en tren mucho más confortable.

Y es que para él, en un trabajo tan tecnológico y rodeado de maquinaria como el suyo, no se puede olvidar la parte humana, que es precisamente el tema clave de su conferencia en Huelva. Este sábado 23 de octubre a las 20.30 horas, este experto nos hablará sobre la parte humana del ferrocarril: “Parece que siempre nos centramos en la parte tecnológica, informática y en los hierros, pero eso no es todo, la parte humana es la más esencial y la que consigue los adelantos en este medio”. Su conferencia girará en torno a la humanización del tren, aquellos que se sacrificaron e hicieron que fuera lo mejor posible.

A pesar de la proliferación de otros medios de transporte que se erigen como más rápidos o seguros, José Luis nos cuenta desde su experiencia y sabiduría, que queda tren para rato. Y es que en un futuro que se prevé esté marcado por la escasez de recursos y de energías como el petróleo, el tren es el medio más eficiente, que menos consume y, por tanto, más sostenible. Sin hablar de todas las mejoras en cuanto a alta velocidad que lo hacen un transporte cada vez más rápido. El escaso desgaste de carreteras, al contrario que el transporte rodado, hace que también sea más conveniente para nuestras infraestructuras. Por lo que augura un futuro próspero al tren.

Su mayor reto profesional fue aplicar la alta velocidad al Talgo, algo que logró en apenas una década y que lo convirtió en transporte líder a nivel mundial. Entre sus muchas aportaciones, se encuentra también el haber participado en el Ave a la Meca. Aunque ya estaba jubilado, mucho de los avances que él había desarrollado se pusieron en práctica en esta gran obra. Por ejemplo, ayudó a solucionar el gran problema que encontraron, el desgaste de las ruedas a causa de lo arenoso del terreno: “Busqué técnicas para protegerse de la arena, ya que el desgaste de las ruedas era el gran reto, y se consiguió gracias al desarrollo de una patente que precisamente evitaba esto”.

Pero sin duda, uno de sus mayores logros en cuanto a reconocimiento, fue el haber sido nombrado Inventor de Europa en el año 2013. Una experiencia que recuerda con mucho cariño: “Aunque yo todas las cosas que he desarrollaron han sido para aportar una mejora, no por conseguir ningún reconocimiento, fue una experiencia maravillosa y me sentí muy arropado por mi familia y por la empresa”.

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