Prado Rodríguez Sierra, Secretaria General de CSIF Huelva: “Me cuesta explicar con palabras lo que siento al ser docente”

Desde pequeña tuvo claro que quería ser maestra y se esforzó para conseguirlo. Años después dio el salto al mundo sindical, donde realiza un trabajo más burocrático pero siempre al servicio de sus compañeros docentes.

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Prado Rodríguez Sierra, Secretaria General de CSIF Huelva.

HBN. En nuestro afán por conocer a nivel personal a algunas de las figuras sindicales de nuestra ciudad, hoy entrevistamos a Prado Rodríguez Sierra, Secretaria General de CSIF Huelva. Dejemos que sea ella misma, con sus propias palabras, la que nos permita conocerla un poco mejor.

– ¿Cómo llegaste a ser empleada pública?
– Llegar a ser empleada pública era una meta que me marqué desde muy joven; tenía claro desde muy niña que quería ser maestra. Si soy totalmente sincera, la Guardia Civil es una profesión que también me atraía muchísimo, pero a la hora de decidir qué quería hacer con mi vida profesional, la docencia tuvo más peso.

Antes de llegar a mi meta, hice un paréntesis y al terminar la carrera empecé a trabajar de dependienta en una tienda de ropa, en la que estuve seis años. Todo ese tiempo me sirvió para reforzar aún más mi verdadera vocación y lo dejé todo, apostando por dedicarme a lo que realmente siempre soñé: ser maestra.



Me preparé las oposiciones siete años después de haber terminado la carrera y las aprobé. Comencé a trabajar en septiembre iniciando el curso escolar, pero un par de meses antes, me llamaron de una bolsa del SAS para cubrir una sustitución en verano de celadora, y allí estuve. Así que he tenido la posibilidad de trabajar en varios sectores muy diferentes con experiencias totalmente dispares.

Es docente por vocación.

– ¿Por qué decidiste dedicarte a la educación? ¿Fue por vocación?
– Recuerdo que siendo una niña me encantaba jugar a ser maestra, cada vez que cogía una tiza me identificaba perfectamente con esa profesión; además tenía claro que sería maestra de Educación Infantil porque los niños pequeños es algo que adoro.

Al mismo tiempo, el ayudar a todo el que lo necesite es algo que me inculcaron desde muy pequeña y que lo llevo muy arraigado. Me hace muy feliz poder ayudar, aportar mi grano de arena e intentar facilitar el camino a quien lo necesite. Uno de los rasgos que también me definen es el perfil reivindicativo, inconformista, en lucha continua por lo justo y el poco miedo a lanzarme a vivir nuevas experiencias.

– ¿Qué es lo que te motiva a desempeñar tu profesión?
– Mi profesión es algo de lo que me enorgullezco a diario. Es algo tan especial que me cuesta expresarlo porque no encuentro las palabras idóneas para definir lo que siento al ser docente. Es una profesión maravillosa, te permite tener experiencias inigualables.

Siempre defiendo, allá por donde voy, que la docencia es una profesión con una responsabilidad incalculable; tienes en tus manos la vida de muchos niños/as que son totalmente moldeables, que esperan aprender de ti todo aquello que quieras darles, eres su modelo, su guía y por ello tienes que saber muy bien manejar sus emociones, conocer sus necesidades, comprender las situaciones personales de cada uno/a, adaptarte a ellos y tener como objetivo principal que sean felices y, por supuesto, inculcarles además de los conocimientos necesarios, muchos valores que los hagan buenas y grandes personas y poder así colaborar en hacer un mundo mejor.

– ¿Qué es lo que más destacarías de tu profesión?
– Socialmente creo que la docencia no está valorada todo lo que se merece; en pocos años, el papel del docente se ha infravalorado pero quiero pensar que esa opinión la tienen aquellos que hablan sin pensar en todo lo que conlleva esta profesión. El ser docente no tiene jornada laboral, eres docente las 24 horas del día: vas por la calle y ves una situación complicada y ya estás pensando en cómo llevarla mañana a tu aula para que tus niños/as puedan aprender de ella para afrontarla si alguna vez se ven envueltos en una de ellas.

Estás comprando y ves materiales que te pueden venir genial para tu aula, estás pensando continuamente en cómo mejorar tus técnicas para llegar mejor a un alumno/a porque no alcanza el ritmo de la clase y adaptarte a él para ayudarlo a que lo logre, o programando alguna actividad que les motive al día siguiente para que su trabajo en el aula sea más ameno y divertido. El trabajo del docente no termina cuando se van los alumnos a casa; cada día tienes que retocar la programación inicial que haces para adaptarte a tu alumnado, a las nuevas situaciones o experiencias que se han generado y sacar así el máximo provecho de todo y eso se consigue con mucho trabajo en el que se invierte mucho tiempo de tu vida personal, por eso pienso que esta profesión es totalmente vocacional, eres maestro/a todo el día.

– ¿Qué balance harías de tu trayectoria hasta ahora?
– Si hago un rápido balance de mis experiencias en esta profesión, la sensación que tengo es 100% positiva. Aunque si me paro a pensar detalladamente he vivido experiencias que te marcan para siempre y te hacen reflexionar de lo afortunados que somos y no nos damos cuenta. He trabajado en algunos centros en los que ha habido muchas familias desfavorecidas socialmente, con carencias materiales incalculables, pero también con muchas faltas de valores y de afecto, y eso me marcó bastante, tanto que cambias mucho como persona.

Me siento muy afortunada porque por todos los centros por los que he pasado, he conocido grandísimos/as profesionales que me han enseñado el arte de esta profesión y me han hecho crecer profesionalmente, además de ganar muy buenos amigos/as que siempre llevaré en mi mochila.

Ahora ayuda a sus compañeros desde el sindicato.

– ¿Cómo pasas al mundo sindical? ¿Es muy diferente?
– El salto al mundo sindical fue algo que siempre ha rondado por mi cabeza, ya que mi forma de ser se adaptaba mucho a este perfil, pero nunca me atrevía a dar el paso por lo que he venido comentando de lo que siento cuando estoy en el aula, pero se dieron varias circunstancias en las que supe que era el momento de dar el paso y entrar en este mundo.

Este trabajo me permite desarrollar una faceta de mi personalidad, que es la lucha por lo justo, el carácter reivindicativo y sobre todo el poder ayudar a quien lo necesite. Además, el sindicato al que represento me lo puso fácil, un sindicato independiente, profesional, serio, responsable, negociador,…. No lo dudé: era el momento.

Aquí puedo seguir vinculada a mi profesión pero desde otra perspectiva, la parte más burocrática, la más ligada a un BOJA que a un niño/a, pero te permite conocer toda la base legal que sustenta este cuerpo. Me siento bien con este trabajo, visito a los compañeros/as en sus centros de trabajo, escuchas sus problemas ante situaciones donde desconocen sus derechos y sus obligaciones, atiendes a las reivindicaciones que hacen para poder mejorar el sistema,… y el hecho de resolver sus problemas o poder trasladar su voz al foro correspondiente, aportar ideas para mejorar el sistema educativo, las condiciones laborales…eso te transmite una sensación personal muy gratificante…. en definitiva: ayudar.

– ¿En qué consiste su labor en el sindicato? Cuéntanos sobre tu trayectoria sindical.
– Entré a formar parte activa de este sindicato en el año 2013 como delegada sindical, pero al poco tiempo asumí el cargo de responsable del sector de educación. Este cargo, personalmente me supone ser la cara que representa al sector pero tengo que destacar que todos los compañeros/as que lo componen son la base indiscutible del funcionamiento de este.

Al poco tiempo de aterrizar en el sindicato entré a formar parte de la ejecutiva llevando la Secretaría de Igualdad, hasta el siguiente Congreso Provincial, donde el Presidente Provincial de Csif Huelva, me presentó la propuesta de formar parte de su equipo como Secretaria General, puesto que compagino con el del sector de educación.

El cargo de Secretaria General me permite tener una visión más amplia del sindicato, no solo limitada a educación, conoces la organización, negociaciones y demás cuestiones que envuelven a todos los sectores, siendo conocedora del volumen de trabajo que conlleva el papel del sindicalista.

Es un puesto bonito, con mucha responsabilidad y mucho trabajo, pero que me da la posibilidad aprender mucho y crecer laboral y personalmente. Además de lo comentado, desde la Secretaría se lleva gran parte de la organización del sindicato: horarios, agenda, reuniones…

– ¿Qué es lo más gratificante de la labor de defensa de los trabajadores?
– Como inicié esta entrevista, lo más gratificante de este trabajo es la posibilidad de poder ayudar, en la medida de lo posible, a todo aquel que lo solicita, además de poder llevar la voz de muchos trabajadores a foros donde te escuchan y trasladan todas las necesidades y aportaciones de los trabajadores para su posterior negociación o gestión.

– Cuéntanos algunas de tus experiencias vividas hasta hoy. 
– Son innumerables la cantidad de experiencias vividas desde que inicié mi camino en este mundo: muchos actos reivindicativos como manifestaciones, concentraciones, caravanas de coches, marchas,… muchísimas reuniones con la Administración desde perspectivas diferentes, infinidad de kilómetros recorridos para estar en todos los centros de trabajo de la provincia y atender tanto a los afiliados/as, como a aquellos trabajadores que nos requieren, actos sociales,… y un sinfín de actuaciones que dan una vida activa al 100%.

Y, cómo no, la pandemia de la Covid-19 y el confinamiento supusieron un reto para todos los docentes, con clases a distancia, de forma telemática, que nos obligaron a reinventarnos, a buscar nuevas metodologías y ayudar a nuestros compañeros ante las dudas y la incertidumbre.

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