Onubenses en Adopción

El griego Nikos Genalis, de Reino Unido a Moguer por trabajo y luego en San Juan por amor

Nacido en Patras, a los 9 años se mudó con su familia a Inglaterra, donde cursó sus estudios de grado y posgrado en Ciencias Ambientales. Atraído por España, estudió el idioma de forma autodidacta y consiguió trabajo en una empresa de frutos rojos de Moguer, donde conocería a la que hoy es su mujer y la madre de sus hijos, una sanjuanera compañera de trabajo.

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Nikos y su mujer Elena, que es de San Juan del Puerto.

Cristina Morales. Hace unas semanas inaugurábamos nuestra nueva sección ‘Onubenses en Adopción’ y recibimos la historia de uno muy especial. Niko Genalis, de 43 años, es un gran ejemplo de viajero por excelencia. Siempre dispuesto a viajar y conocer nuevas experiencias, se enamoró de nuestro país sin apenas conocerlo y presintió que sería su lugar en el mundo.

Nikos estudió Ciencias Ambientales y trabaja en el sector agroalimentario.

Nació en Patras, la tercera ciudad de Grecia en la región del Peloponeso, de padre griego y madre inglesa. Con 9 años, sus padres decidieron marchar a Reino Unido desde Grecia, en busca de nuevas oportunidades y comienzan a vivir en la ciudad del noreste de Inglaterra, Newcastle upon Tyne, la ciudad natal de su madre, dónde viven con su abuelo materno los primeros años. Comienza en el colegio y los primeros meses fueron difíciles, porque aunque su madre le había enseñado, no tenía el suficiente nivel, por lo que los primeros meses tenía que quedarse más tiempo en el colegio para aprender bien el idioma.

A los 18 años termina el instituto y comienza sus estudios universitarios. Estudia Ciencias Ambientales en la Universidad de Manchester, donde vive durante los tres años de carrera. Al finalizar, se muda de vuelta al noreste, a la ciudad Sunderland, para cursar el primer máster de Sistemas de Gestión de Medio Ambiente. Viaja a La Coruña, donde estaba su hermana de Erasmus y se da cuenta de que España es un país que quiere conocer más e incluso vivir, por eso empieza a estudiar español por su cuenta.



Actualmente trabaja en el cultivo de arándano con la empresa OZBlu.

A los 22 años empieza a trabajar en una empresa en Inglaterra encargada en la creación y comercialización de bolsas de lechuga, con productos de la Región de Murcia. Pasa 6 meses en Lorca, aunque al ser la empresa inglesa no contacta tanto con españoles, pero se quedó con la espinita y quería volver. Al terminar los dos años en esta empresa y volver sus padres a Grecia, vio la oportunidad de buscar trabajo de lo suyo en España y vivir una nueva experiencia, para lo que siguió estudiando el idioma. Tras contactar con muchas empresas, da con Alconeras, una empresa de Moguer encargada de la producción y comercialización de los frutos rojos. Consiguió el trabajo y sería el encargado desde Huelva de ofrecer apoyo comercial al departamento de Inglaterra, de España, Portugal y Marruecos.

Se casó con una onubense y tienen un hijo de 5 años y otro en camino.

No conocía Huelva y desde la empresa le hablaron maravillas de la provincia, incluso fueron premonitorios al advertirle que las dos personas que ocuparon su puesto antes que él, un chico de inglés y otro francés, terminaron casándose con compañeras de la empresa onubenses, tenían familia y no quisieron nunca más volver. Lo mismo que le terminaría pasando a Nikos. Hablamos con este Onubense en adopción para que nos cuente más sobre su experiencia.

– ¿Por qué decidiste venir a España?
– Decidí marchar a España primero como una aventura, segundo para aprender el idioma y tercero porque si volvía a Grecia tenía que hacer la mili, y no quería perder ese tiempo en mi carrera profesional. No quería volver a Grecia tampoco porque, aunque me encanta mi país, creo que es mejor para ir de vacaciones con los bolsillos llenos, no para vivir. Las oportunidades laborales y la economía no ofrecen el bienestar que se logra por ejemplo en España. Inglaterra es un gran país para estudiar y trabajar pero, pienso que no es un país para personas latinas como yo, por el clima y el carácter de la gente. Siempre pensé vivir en España, Italia o Portugal, y al final acabé aquí.

Lleva 18 años aquí. En esta foto la primera Romería de Montemayor que vivió, en 2003 y vestido de corto.

– ¿Cuánto tiempo llevas aquí?
– Llegué a España el 15 de abril de 2003, siempre me acordaré porque era un poco antes de la Romería Montemayor de Moguer y del Rocío y todo el mundo hablaba de esas fiestas que desconocía y me llamaron la atención. Tuve la oportunidad de vivirlas e incluso vestirme con traje de corto.

– ¿De dónde eres? ¿Cómo es esta ciudad?
– Soy de Patras, la tercera ciudad más grande de Grecia ubicada en la región del Peloponeso. Es el mayor centro político, económico, administrativo y cultural del oeste de Grecia y de la península del Peloponeso. Su historia abarca cuatro milenios. En el periodo romano se convirtió en un centro cosmopolita del Mediterráneo oriental. En la ciudad coexisten las religiones Ortodoxa, Católica y Anglicana. Patras está considerada como la Puerta del Oeste de Grecia, un título que está justificado por su papel como centro comercial internacional, mientras que la actividad de su concurrido puerto le confiere gran importancia para el comercio y la comunicación con Italia y el resto de Europa occidental.

En esta imagen en el Congreso de Frutos Rojos en la Casa Colon con compañero de trabajo Melt.

– ¿Cómo es vivir ahí? ¿Es muy diferente a España?
– Vivir en Grecia es muy parecido a la vida en España, por la forma de ser de las personas. Son personas muy cálidas, que valoran mucho la familia, la amistad, el tiempo libre, la comida, la playa, las cosas simples y gratis de la vida. Realmente, Grecia se parece más a Portugal, porque tienen un nivel económico más bajo, y cada vez que voy me acuerdo mucho de mi tierra. En cuanto a Inglaterra, donde también viví, pienso que es un país de paso, para aprovechar las oportunidades que te aporta en cuando a trabajo y educación, pero la gente es muy fría, no les gustan del todo los extranjeros y me costó mucho adaptarme a la vida allí.

– ¿Cómo has vivido la pandemia?
– Viví la pandemia bien. Tanto yo como mi esposa estábamos trabajando, con un hijo pequeño de 5 años en casa, por lo que más difícil fue entretener y cuidar del pequeño a la vez que los dos trabajábamos. Al principio me agobié un poco porque soy una persona a la que le gusta mucho estar en la naturaleza, salir a correr y hacer vida en la calle. Pero en general lo viví bien, aproveché para hablar más y conectar con amigos y mi familia, que están lejos. Lo demás creo que como todo el mundo, comí y bebí más de la cuenta e hice poco deporte. Por lo que ahora estoy intentando perder algunos de esos kilos de más.

Además decidí montar una academia de inglés en San Juan del Puerto y desde septiembre del 2020 a mayo de 2021 he estado dando clases de 3 horas a la semana a compañeros de clase de mi hijo, para mantener los grupos burbuja. Cobré solo 40€ al mes a los padres y cada mes le hacía algún regalo. Un sistema educativo basado en el juego para aprender inglés. Todo el dinero recaudado lo doné a un orfanato de mi ciudad natal en Grecia, donde hay gran necesidad y tuve la suerte de ir a entregarles el dinero. Algo que me gustaría volver a hacer, aunque ya no tengo tiempo para ello. La academia estaba en un centro de celebraciones, que conseguí llegando a un acuerdo con el dueño por la ausencia de celebraciones ese año y le puse de nombre ‘Making Memories’, para que los niños se acuerden más contentos de este duro año de pandemia.

En pandemia montó una academia de inglés para destinar las ganancias a un orfanato de Grecia.

– ¿Qué estás haciendo en estos momentos?
– Hace unos dos años decidí cambiar un poco el rumbo de mi vida, después de trabajar durante 16 años en Alconeras, pasé a ser director de producción de una empresa de Sudáfrica. Es la principal empresa productora de arándanos de ese país y lleva unas 1.400 hectáreas de producción, que comienza en agosto y acaba en diciembre, al estar en el Hemisferio Sur. Paso largas temporadas allí y otras teletrabajando. Es un nuevo reto pero sin duda una gran aventura, una oportunidad única y que nos abre también la posibilidad de algún día irnos a vivir una temporada allí.

– ¿Es la primera vez que estás fuera de tu país?
– No, porque de Grecia me fui a vivir con 9 años a Inglaterra y de allí a España. También he vivido durante 3 años en Marruecos, estando trabajando en la empresa de Moguer, y ahora estoy en parte en Sudáfrica. Para mi cambiar de país no me supone miedo o preocupación, por el contrario aporta mucho valor a mi vida. Te permite conocer otras culturas, otros estilos de vida y te ayuda mucho a valorar todo lo que tiene, a tus padres, tus oportunidades en la vida, etc. Soy una persona que siempre ha aprovechado todas las oportunidades que le han surgido. Siempre digo que la vida es un pasillo en el que vas caminando y se van abriendo puertas, y si no entras y sigues adelante esas puertas se van cerrando y ya no hay vuelta atrás, o si vuelves será más difícil. Por lo que siempre hay que aprovechar cada oportunidad en su momento. Es verdad que ahora teniendo ya una familia la cosa cambia, ya no camino solo, pero no quiere decir que no tengamos la oportunidad de seguir descubriendo lugares y avanzando juntos.

Ahora trabaja en una empresa de Sudáfrica, teniendo que pasar temporadas allí.

– ¿Cuál es tu balance de la experiencia por ahora?
– Para mí España es un grandísimo país. Yo decidí establecer mi vida aquí, casarme con una andaluza, comprarme mi primera casa en Moguer, luego nos mudamos hace dos años a San Juan del Puerto. Decidí criar aquí a mi hijo y próximamente al que viene de camino, por lo que me encuentro a gusto, feliz, cómodo y en casa aquí. Huelva es un lugar privilegiado y perfecto para vivir, cerca de la playa, la sierra, Portugal o Sevilla. Es un sitio único, que además es barato y para los niños es un lugar seguro y en el que pueden disfrutar en la calle.

– ¿Te has marcado algún nuevo objetivo o reto?
– Me encantaría en el momento oportuno irme con mi familia a vivir una temporada a Sudáfrica. Yo he tenido la suerte de probar a vivir fuera de mi país y me gustaría que mi esposa y mis hijos también lo vivieran, para ver más mundo y valorar lo que tenemos aquí.

Nikos con su hijo Alexandro y su padre Vladi, 3 generaciones.

– ¿Qué piensa tu familia y amigos de tu aventura?
– Ya me conocen y me dicen que estoy loco, pero hasta me gusta que me llamen así. Aún se asombran de las anécdotas ya aventuras que les cuento. Soy una persona que no le tiene miedo a vivir, disfruto mucho de todo y no me freno. Leí hace muchos años un libro que cambió mi vida solo con su título: ‘Siente el miedo y hazlo de todas formas’.

– ¿Cuáles son tus planes futuros?
– Este año voy a 44 años y me gustaría comenzar a preparar un plan para que entre los 55 y 60 años pueda jubilarme o al menos bajar el ritmo de trabajo y poder cumplir otro sueño: tener una finca de vacas, caballos o de olivas, almendras o pistachos y vivir una vida mucho más tranquila. Me encanta el campo, mi sueño de pequeño era ser agricultor y siempre quise tener mi propia finca. Otro sueño antes de morir es intentar visitar 100 países, llevo como unos 34 países.

Lo que más echa de menos de Grecia es su familia. Aquí con sus sobrinas.

– ¿Piensas volver a tu lugar de origen en algún momento?
– Realmente creo que a vivir no. Si mis hijos quieren ir a estudiar a Inglaterra por supuesto que iría a pasar alguna temporada pero no a vivir definitivamente. Y a Grecia lo mismo. España siempre será la base principal, además también por mi esposa que es de San Juan del Puerto y ella tiene un vínculo muy fuerte con su familia y con su pueblo, y ella quiere mantener sus raíces aquí. A mí me gustaría vivir algunas temporadas fuera, pero la base siempre será Huelva. También me tranquiliza mucho que ella esté con su familia y amigos en su pueblo cuando yo tengo que marchar a otros países por temas laborales.

– ¿Qué es lo que más echas de menos de tu tierra?
– De Grecia principalmente mi familia, mis padres, mi hermana, mis sobrinos y demás. Sobre todo ahora que mi madre es más mayor, de hecho quiero traerla aquí más a menudo. Ella está estudiando español para poder comunicarse aquí y con sus nietos, aunque mi hijo habla también inglés. También echo de menos la comida, aunque aquí también es exquisita. De Inglaterra lo que más me gusta es la puntualidad y la profesionalidad, a veces aquí echo de menos eso un poco en el ámbito profesional.

Aprovechó la cuarentena para hablar más con su madre y toda su familia y amigos.

– Para terminar: un mensaje a los onubenses.
– Habría muchos mensajes pero voy a intentar resumir. Primero Huelva es una excelente provincia que tiene buenas gambas, jamón, playas… pero eso no es todo en la vida. Os animo a que preparéis idiomas y viváis nuevas aventuras. Yo no soy más inteligente que nadie pero el hecho de hablaba varios idiomas, ya que dominaba inglés, griego, francés y español, me abrieron las puertas a la empresa de Moguer que me dio la gran vida que tengo a día de hoy, que para mí es como un sueño. Por otro lado, también animo a los más jóvenes a que le den caña a la informática, ya que cada vez tenemos que estar más preparados en este ámbito. Algo muy importante, no tengas miedo, sal de Huelva, sal de tu zona de confort, viaja, conoce mundo, nuevas personas, vive nuevas experiencias. Huelva siempre estará aquí y te esperará, pero aprovecha lo grande que es España, Europa, la proximidad con África. Vivir fuera de tu país es una gran experiencia que te aporta muchas cosas y te hace abrir la mente, y además puede ayudarte en tu carrera. En este mundo tan competitivo hay que diferenciarse, y en eso juega a tu favor hablar otros idiomas y haber vivido fuera.

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