El fascinante Monumento a Colón de Huelva

Se destaca su singularidad entre cientos de estatuas y conjuntos monumentales colombinos radicados en ciudades de todo el mundo.

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RFB. Además de en Huelva, en el mundo hay infinidad de referencias arquitectónicas y/o escultóricas que se definen como Monumento a Colón. No hace mucho un periódico nacional publicaba una información donde hablaba de más de quinientas. En algunas de estas, la mayoría, trata de representarse una imagen idealizada del propio navegante; y en otras elementos simbólicos que lo evocan, a él y a su decisiva aventura.

Primer plano del rostro del monumento.

Nos encontramos mas o menos en medio de las dos fechas claves de la gesta colombina y pinzoniana, 3 de agosto y 12 de octubre, por eso publicamos este artículo para pararnos un poco en la consideración del valor de este maravilloso monumento que tenemos la suerte de poder ver cada día en la confluencia de nuestros ríos Tinto y Odiel.

La estatua mira al sur geográfico. Imagen de finales de los treinta.

En torno al Monumento a Colón de Huelva, recientemente rehabilitado, entre tantísima representación en otras zonas del globo, se dan elementos materiales e inmateriales que le confieren un valor muy especial. La idea de estas líneas es aproximarnos a una comparación con estos Monumentos a Colón de otros lugares y resumir las cuestiones diferenciales que lo hacen único.



Cuando hablamos de Monumento a Colón en Huelva obviamente nos referimos al de la Punta del Sebo.

En la base del monumento, en su inauguración, el presidente del Gobierno de entonces y la escultora Whitney, entre otros.

El de la plaza de las Monjas no tenía sentido si ya existía un Monumento a Colón. Nunca entendimos el que se erigiera esa estatua en aquel lugar. En la céntrica plaza podría haberse situado con más lógica y justicia -teniendo en cuenta que ya contábamos con un maravilloso Monumento a Colón en la ría-, por ejemplo, una escultura dedicada a Alonso Sánchez, quién solo tiene una modesta estatua en los Jardines del Muelle -antes parque de las palomas y más atrás parque de los monos, como guiño a los cincuentones-. Se le podía haber encargado a Elías Rodríguez Picón, por ejemplo, un Alonso Sánchez en vez de un Colón.

Inauguración de la reciente rehabilitación.

Refiriéndonos, como decimos, al Monumento de la Punta del Sebo, entendemos superado el debate sobre su denominación. Fe Descubridora, aunque se sigue divulgando y aparece en buscadores de la red, es una interpretación que no puede borrar la reiterada identificación de Monumento a Colón como tal desde el mismo momento de su inauguración, el 21 de abril de 1929. Es verdad que la propia escultora, como puede leerse en unas declaraciones que hizo a Blanco y Negro un par de días antes de la inauguración, reconoció que no pretendía hacer una representación corporal del almirante.

La impresionante escultura en 1929. Identificado como ‘Monumento a Colón’.

Pero la simbología y el protagonismo de su creación no hay duda de que, aún incorporando otros elementos, convergen en él. Por supuesto en ningún momento se habló ni entonces ni en décadas posteriores -hasta los años 70- de Fe Descubridora para identificarlo, sino de Monumento a Colón, desde la misma inauguración.

La singularidad del monumento onubense es indiscutible. En primer lugar su estilo escultórico cubista lo hace inconfundible y le da un valor extraordinario por su resultado desde el punto de vista artístico. La mayoría de los monumentos a Colón que existen en multitud de ciudades del mundo son intentos de representar al navegante desde una perspectiva de arte realista, cuando no romántico. Eso está muy bien, hay estatuas de Colón en muchos sitios preciosas, muy bonitas pero son difícilmente diferenciables.

Detalle de la parte alta del monumento a Colón en Madrid.

Precisamente esa singularidad del Monumento a Colón de Huelva le otorga un profundo simbolismo, abriendo el campo, como decimos, más allá de la figura personal del propio descubridor. El término misterio es consustancial con la memoria colectiva sobre Cristóbal Colón. Su origen, sus razones, sus supuestas omisiones y el desarrollo de su vida lo convierten en uno de los personajes históricos más controvertidos. Abandonado precisamente por la historia, Colón fue recuperado en el siglo XIX, algo en lo que tuvo mucha responsabilidad el escritor y viajero romántico, también norteamericano -nación promotora de nuestro monumento-, Washington Irving.

Monumento a Colón en Buenos Aires.

La definición material del monumento colombino onubense precisamente comporta una evidente sensación de misterio, de epopeya mítica, de aventura eterna. Su magnetismo permanece y prueba de ello es que desde que fue erigido pasó a ser el símbolo más fotografiado de Huelva. Cuando algún foráneo quiere hacer constar su presencia en nuestras tierras es perfectamente identificable si se inmortaliza a la vista del Monumento a Colón de la Punta del Sebo.

Monumento a Colón en Cartagena de Indias.

En segundo término no son desdeñables las dimensiones del monumento. Si consideramos las medidas de la figura humana es de las más grandes del mundo, con 37 metros de altura total y aproximadamente la mitad para el personaje. Es verdad que hay tres cuyas alturas en cuanto a conjunto son superiores. Es el caso de Barcelona, 57 metros -pero un Colón de 7,20-; Arecibo en Puerto Rico, 110 metros; y Sevilla, con el huevo de Colón, de 45 metros.

Brasil, Egipto, Alemania, Argentina, EEUU, Japón, Suecia, Rusia, Venezuela, Perú y una larga lista de naciones han homenajeado al almirante. Hay muchas curiosidades asociadas a los distintos monumentos erigidos por el mundo en honor a Colón. Señalamos algunos ejemplos:

Monumento a Colón en Lima, en una antigua tarjeta postal.

-El monumento referido de Puerto Rico es, además, el más alto del continente americano, incluida la Estatua de la Libertad.

-El impresionante monumento a Colón -de 94 metros- que en teoría podría haberse ubicado en Moscú terminó siendo protagonizado por Pedro el Grande y no por el navegante genovés, al sustituirle la cabeza el escultor por la de este último. La estatua tiene mucho rechazo en la población, al unísono del que existe por el personaje al que representa.

-Las dos estatuas de Colón que hay en Japón forman parte de sendos parques temáticos, en Shima y Urayasu.

Detalle del Monumento a Colón en Arecibo, Puerto Rico.

-El Colón británico se encuentra en el Belgrave Square de Londres, y fue un regalo del gobierno español con motivo del 500 aniversario de la gesta.

-El primer monumento erigido en honor a Colón está situado en Baltimore -EEUU-, y data de 1792, donada por el cónsul francés de la época.

-Donde más referencias hay es en Estados Unidos y en Italia, incluso más que en España.

Monumento a Colón en Washington.

Lamentablemente, en EEUU en particular y en el continente americano en general, en 2020 se desarrolló una campaña para destruir monumentos a Colón por asociar su historia con el supuesto genocidio. Por fortuna han sido pocas las estatuas afectadas.

-En el Central Park de New York hay una estatua de Colón que es una copia de la que corona el monumento al navegante en Madrid.

Estatua de Pedro el Grande, que podría haber sido de Colón, en Moscú. /Foto: Moscu.net.

Pero de cientos de conjuntos escultóricos la majestuosidad del Colón de Huelva se destaca de forma clara entre los demás. Hay Monumentos a Colón importantes, además de los anteriores, en Madrid, Génova, Buenos Aires o Cartagena de Indias, pero en nuestra opinión en ningún caso tan espectaculares como el onubense.

El origen del monumento, donación del gobierno norteamericano, también le confiere una significación especial. Recuerda, como concepto, a la citada Estatua de la Libertad, regalo de los franceses a EEUU con motivo de la conmemoración de su independencia.

El monumento onubense, a punto de inaugurarse en 1929.

La para nosotros familiar escultora, Gertrude Vanderbilt Whitney, hizo del Monumento a Colón en Huelva la gran obra de su vida. Inspirada en construcciones egipcias -cultura que fascinaba a la artista norteamericana-, la estatua está realizada con piedra de una cantera de Niebla. Se trataba de una piedra caliza de color blanco y gran porosidad formada con sedimentos calcáreos de origen marino.

La simbología incorpora universalidad y apertura a otras culturas, si bien con un fundamento cristiano. Precisamente en su pedestal hay cuatro bajorrelieves en las esquinas superiores que representan a los cuatro continentes Asia, África, Europa y América.

Monumento a Colón en Génova.

A todo lo anterior se une la magia asociada a la ubicación onubense. En un punto por el que las tres naves tuvieron necesariamente que pasar al partir a lo desconocido en la histórica travesía. La imponente efigie está orientada hacía el sur.

Más fidedigna en relación a la mirada hacia la ruta de la aventura debería haber sido observando el suroeste (Canarias, primera escala) o el propio Oeste (destino final). La configuración de la ría en 1492 permitía salir hacía el suroeste casi directamente. Pero en 1929 la salida era la actual, el Canal del Padre Santo, de ahí la mirada hacía el sur del navegante.

Monumento a Colón, símbolo de Huelva.

Pero el emblemático espacio donde se asienta el Monumento es perfecto. Punta donde confluyen los dos ríos, a la vista el Monasterio de La Rábida y Palos, enclaves esenciales en la historia colombina. En la pequeña elevación que se configuró sobre las marismas para erigir el monumento se respira paz. Una paz mezclada con la grandeza del significado del monumento, único en el mundo y cuya imagen es la que más identifica a nuestra ciudad y provincia.

4 Comentarios

  1. Ese monumento es simbólico, no representa a nadie en particular. Incluido Colón.
    Nótese que es monje y soldado, cruz y espada.
    ¿Es Colón? Que se le llame como sea pero sin confundir al público.

    • En ningún momento en el artículo se ha indicado que la figura sea Colón. No cabe confusión. Lo que se sugiere es que su nombre es Monumento a Colón. Gracias por su comentario.

  2. El denominarlo monumento a Colón puede llevar a la confusión de pensar que es él el representado. El nombre se lo dio la artista —y no entiendo por qué hay que cambiarlo—, “Monumento a la Fe descubridora” y sí, es en referencia a Colón, pero es una alegoría, no una escultura figurativa del descubridor de América para la corona de Castilla. Quizá ese elíptico “Monumento a Colón” habría que concretarlo más, como “Monumento de homenaje a Colón”. Aún así, habría dudas.

  3. Es una aclaración periodística que deja patente el motivo de este monumento de Ms Whitney a Cristóbal Colón, un artículo bien documentado de RFB que es necesario difundir. Gracias

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