Gustavo Arroyo en el Convento de Aracena, dirigir hoteles con un arte no marcial

Vive en la capital serrana de la provincia onubense y es la cabeza visible del espectacular emplazamiento aracenero de EIK Hoteles.

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Ángel Rivas. El Hotel Convento de Aracena tiene un director que es experto en artes marciales. Judoka cinturón negro, no es esta curiosa singularidad, sin embargo, la que destaca a Gustavo Arroyo Gómez. Profesional que, aunque joven, ya tiene una extensa trayectoria, comanda con eficacia el seductor emplazamiento que EIK Hoteles tiene en nuestra capital serrana.
Gustavo Arroyo se diplomó en Turismo en la Universidad de Extremadura y cursó un Máster en dirección Hotelera en la Escuela Superior de Hostelería de Sevilla, como prolegómenos formativos para su desempeño profesional.

Gustavo Arroyo es un acreditado profesional del sector hotelero.

Y más allá de este ámbito, además de cinturón negro en Judo, como hemos comentado, es un gran aficionado al Rugby. Padre de familia numerosa, los referentes históricos de su tierra de origen, Extremadura, puede que hayan tenido influencia en sus pasos profesionales. Como Hernán Cortés o su sobrino Francisco Pizarro, Gustavo ‘saltó’ a las Américas.  Allí vivió momentos que pocos españoles que residen en nuestra piel de toro por fortuna hemos vivido, como un ciclo de huracanes nivel 5 (nivel de riesgo máximo). Dándonos hoy la mano con su buen criterio en nuestra sección Aboca2, ha tenido la gentileza de hablarnos en el Convento de Aracena de esto y otras interesantes cosas.

Arroyo, en una presentación dentro de su hotel.

A título personal admito el profundo afecto que profeso por Gustavo Arroyo. Es una de las primeras personas que confió en el que esto suscribe y que ha contribuido de forma notable a mi desarrollo profesional.

– Gustavo, eres de Mérida, una Ciudad milenaria, tu Aracena actual también muy antigua, ¿qué parentesco ves entre ambas?

–    Desde mi punto de vista, hay muchos aspectos compartidos, que, salvando las distancias, hacen que Aracena y Mérida sean ciudades amigas y parecidas. Ambas se localizan en el cuadrante Sur- Suroeste del país, ambas son centros de influencia de sus respectivas provincias las cuales además son vecinas, ambas han tenido la ruta de la plata como vía de salida y crecimiento natural (la ruta de la plata pasa relativamente cerca de Aracena y es la salida natural del aracenense, ya sea hacia el norte o hacia Sevilla).

– Ambas tienen la Dehesa y el Jamón Ibérico como nexo inseparable (si bien es cierto, y que no se moleste nadie, cada una en su Denominación de Origen), en ambos casos hay una fuerte influencia de Portugal, país vecino y amigo, y por supuesto, la gastronomía, costumbres y formas de vida son más parecidas de lo que la gente cree. Además en una nací y crecí (Mérida) y en otra he tenido a 2 de mis 3 hijos  y me recibió en 2 ocasiones con los brazos abiertos, a mí y a los míos (¡que más parentesco puede haber para mi!).



Nuestro protagonista, en su etapa dominicana.
– ¿Por qué América? ¿Es algo en la genética de los extremeños que os hacer ser aventureros?

– Que el extremeño es un aventurero silencioso es innegable, llevamos 500 años
demostrándolo, en mi caso, desde joven me llamó mucho la atención todo lo relativo a
América latina, siempre lo consideré la panacea de la búsqueda de oportunidades,
compartimos un mismo idioma, ¿hay algo más bonito que poder relacionarte sin esfuerzo
alguno con 500 millones de personas en tu lengua materna a 7.000 Kms de tu hogar? Un dato curioso en relación a los Extremeños expatriados, es que cuando llegué a mi segundo destino en República Dominicana (Complejo de Bahía Príncipe en Punta Cana, uno de los más grandes del continente), la persona de RRHH que se encargaba de la bienvenida de los expatriados y Responsabilidad Social Corporativa, ¡era Ana, una conocida de Mérida!

– De República Dominicana, ¿Qué tienes que contarnos? ¿Cómo es vivir un huracán?

– Ahí pinchas en hueso duro, soy un amante de República Dominicana, creo que aciertan en
su eslogan institucional para la promoción del turismo fuera de sus fronteras ”República
dominicana, lo tiene todo. Tanto es así que podríamos hablar por horas sobre lo que al menos yo podría contar desde mi prisma.
– Salvando los clichés sobre lo buena gente que es el dominicano -que lo es-, divertido y amable, la manera respetuosa de comunicarse, la calidez con la que recibe a las personas, lo abiertos que son, poco prejuiciosos y el buen humor que desprende, debo decir que el dominicano me sorprendió por su carácter trabajador, su capacidad de emprendimiento, lo valiente y aventurero que es y por encima de todo lo generoso que puede llegar a ser.



Momento de la charla que dio pie a esta entrevista, en el claustro del Convento aracenense.

– He tenido la suerte de poder VIVIR además de trabajar en ese país, digo lo de vivir con mayúsculas porque a veces uno trabaja en un lugar, pero no lo vive. He sido acogido en casa de amigos casi sin saber muy bien mi nombre y no han dudado en ofrecerme lo poco o mucho que pudieran tener, para mí, es un acto de mucha nobleza y por ello me quito el sombrero. Sobre el país, mejor id a conocerlo, no os aseguro que volváis a España a vivir de vuelta.

– En relación a los huracanes, debo decir que en República Dominicana están muy habituados a ellos, además desde 1998 cuando ocurrió el desastre del huracán George, el país mejoró mucho sus sistemas de detección, prevención, políticas de seguridad y coordinación con diferentes centros de control de desastres naturales. Ahora bien, para una persona crecida cerca de una dehesa, vivir el paso del huracán María (que por suerte para la Isla La Española no fue tan devastador  como fue con sus vecinos de Puerto Rico y Dominica) fue un poco agobiante sobre todo por la cantidad de trabajo en circunstancias extremas de presión y de tiempos, una parte muy importante de nuestros clientes decidieron volar de vuelta a sus países de origen y nosotros nos tuvimos que  preparar para lo que pudiera.

– Desmontamos un complejo hotelero de 4108 habitaciones en cuestión de horas, aunque debo decir que los profesionales con los que tenía la oportunidad de trabajar supieron manejar muy bien aquella situación tan delicada. Por suerte, al día siguiente salió el sol y nos dedicamos a recomponer la situación y volver a la normalidad de nuevo y, como no podía ser de otra manera, a golpe de merengue y bachata.

– En temas gastronómicos, ¿cómo haces para la coexistencia de ambas culturas en tu casa? ¿Es muy distinta su cocina? ¿Con cuál te quedas?

– En mi casa tenemos la gran suerte de tener a una excelente cocinera como es Ruth mi mujer, y un excelente comensal que soy yo, eso da como resultado una mezcla muy buena en lo que a elaboraciones se refiere. Para entender cómo se gestiona en mi casa la gastronomía, hay que saber que un dominicano/a así lleve una vida fuera de su isla, no abandona su arroz con habichuelas y carne, locrio, sancocho o asopao.

– Partiendo de esa premisa, te puedes imaginar cómo se cocina en casa. Tenemos un consenso muy bueno y nos ha dado como resultado la mezcla de cocina española (dicho sea de paso, a ella le encanta) con buenos aceites, verduras y pescados y la cocina dominicana con arroz, aguacate, cilantro y guisos propios.

– Y si tuviera que elegir todo o nada (que prefiero no tener que hacerlo) me quedo con la
española, para la cocina soy muy de patria chica (aunque me niego a abandonar el café
dominicano, una delicia).

– ¿Cómo has logrado ser un influencer en Linkedin?

– Bueno, no sé si influencer es la palabra que mejor me define, soy más bien un poco freaky y enredo mucho en esa red porque me parece un invento buenísimo. En mi entorno habitual sería imposible conseguir tanta información de mi interés, sería imposible conocer y compartir opiniones con profesionales de cualquier lugar del mundo, y sería del todo inviable encontrar oportunidades, colaboraciones y sinergias tan concretas y tan abiertas. Creo que Linkedin como red profesional ha dado en el clavo (si no se desvirtúa su uso) y ha cambiado el terreno de juego de las relaciones profesionales.

– ¿Nos regalas una receta domínica y otra extremeña? Por ejemplo, de la última las famosas migas.

– Uno de mis platos favoritos de la cocina dominicana es su famoso sancocho. Se trata de un guiso que podría guardar ciertas similitudes con nuestro cocido, por el uso de varias carnes y verduras (aunque el sabor nada tiene que ver). La receta no te la puedo regalar porque mi mujer no la comparte con nadie, es muy tacaña y no me cuenta todos sus secretos.
– Para la receta de las migas, creo que en lugar de regalarte la receta yo a ti, sería mucho más interesante que tú nos las prepares a mí y a las personas que lean este artículo, que se ‘dé buena tinta’ que tienes una mano magnífica para la cocina.

 

Atendemos el requerimiento de Gustavo, con gusto, porque efectivamente es un plato que está dentro de nuestros escogidos. Lo completamos con una propuesta dominicana tras debatir con Gustavo y Ruth. Decidimos que lo adecuado era completar la primera opción algo dulce, unas Habichuelas con Dulce.

Migas extremeñas con ingredientes de Huelva.
Migas Extremeñas en Huelva

Ingredientes:
– Pan asentado
– Vino blanco del condado y Agua (puede ser solo agua)
– Ajo
– Pimiento verde
– Chorizo de Eíriz
– Panceta ibérica
– Aceite de oliva virgen extra de Oleodiel
– Huevo

Elaboración:
1. Cortamos las migas muy finas en rebanadas para que nos sea más fácil.
2. Picamos en tiras los pimientos y los ajos los partimos a la mitad.
3. En AOVE Oleodiel los freímos, reservando ese aceite.
4. Mojamos el pan con el Agua o el Vino y en el aceite anterior cocinamos la masa
resultante a fuego lento hasta que se separe y quede con textura de “migas” antes de
apagarla añadimos el ajo y el pimiento y lo cocinamos un poco más junto, salamos al
gusto
5. En una sarten aparte cocinamos las lascas de panceta y el chorizo y lo añadimos a las
migas calientes
6. Terminamos como no podría ser de otra forma con un huevo frito.

Habichuelas con Dulce

Ingredientes:
– 4 tazas de habichuelas rojas hervidas y bien blandas
– 6 tazas de agua en la que hirvieron las habichuelas
– 2 tazas de leche de coco
– 3 tazas de leche evaporada, cantidad dividida
– 2 ramitas de canela
– ½ cucharada de sal
– 1 taza de azúcar

– 1 cucharadita de extracto de vainilla
– 250 g de batatas, peladas y cortadas en cubitos
– 10 clavos dulces
– ½ taza de pasas

Elaboración:
1. Ponemos el agua y las habichuelas en una trituradora. Colamos y descartamos los
sólidos.
2. Vertemos las habichuelas, la leche de coco y la leche evaporada en una olla,
agregamos sal, azúcar, vainilla, canela, clavos y la batata
3. Cocemos a fuego medio-bajo. Cuece hasta que la batata esté blanda. Agregamos las
pasas y cocemos otros 10 minutos. Removemos regularmente para evitar que se
adhiera al fondo y se queme.
4. Dejar enfriar a temperatura ambiente y luego enfriamos en la nevera por al menos una
hora antes de servir.

1 Comentario

  1. EXCELENTE RECETAS

    Bueno, la comida identifica los pueblos y hasta naciones, por el tipo de alimentos que tomamos muchos son capaces de identificarnos; también es parte de la cultura de una nación, pues, no hay manera de apartar de la cultura de un país la manera de como preparan su ingesta.

    En ocasiones, entre los dominicanos se trata el tema del tipo de alimentos, sobre si se corresponde con con su situación de isleño, pues, para muchos no, debido a que en la dieta de la generalidad del dominicano se incluye «CARNE», en vez de pescado; en mí caso particular, a pesar de ser descendiente de familia que tuvieron crianza de chivo (cabra) y que además, consumían consuetudinariamente no me ubico como un consumidor de carne, más bien, sin darme cuenta he llegado a la conclusión que no la necesito, prefería pescado, crustáceo o vegetales como la berenjena. En república Dominicana se le denomina al plato fuerte (almuerzo regular familiar) «LA BANDERA», ya que está compuesto por: Arroz, habichuela roja y carne, eso es lo básico; las ensaladas son variadas.

    Realmente no soy un buen ejemplo como dominicano en eso de la dieta; pues, por ejemplo, en lo que va de año solo he comido una vez arroz, ninguna vez habichuela, quizás veinte veces carne (pollo). Mi dieta las adapto a la temporada, por ejemplo: De enero a marzo pescado, berenjena, huevo y algo de pollo. Abril a octubre viene los aguacate, vegetales, pescado y regreso con berenjena, pescado y algunos crustáceo todo esto incluye tubérculos (Malanga, yautía, yuca, papa y algunos guineos). No necesito el arroz, ni las habichuelas, ni las carnes…

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