Uno de los hombres más pobres de Hinojos logra no perderlo todo en un incendio, en el paraje de Entrepinos

Relato de ficción, nueva entrega semanal de la serie 'Cuaderno de Muleman'.

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José Manuel Alfaro. / ‘El Cuaderno de Muleman’. Hoy se ha conocido la noticia. El pasado 13 de julio, en el incendio que se produjo en el paraje de Entrepinos de Hinojos, uno de los hombres más pobres de Hinojos logro no perderlo todo.

Incendio Hinojos.

El suceso, cuyas causas siguen investigándose afectó a unas 5 has de matorral bajo y pinar. El incendio que se declaró a las 16:20 h y al que se desplazaron 1 helicóptero pesado KAMOV, 1 helicóptero ligero Koala, 2 aviones de carga en tierra, 1 TOP, 4 grupos de bomberos forestales, 1 agente de medio ambiente y 3 autobombas, pudo controlarse a las 19:30 h y quedo extinguido 24 horas después de que comenzase.

El incendio, por las condiciones climatológicas y la zona de alto valor ecológico, provoco gran inquietud entre los vecinos y vecinas de la zona, dada la proximidad al pueblo y al Parque Nacional de Doñana. Pero, sobre todo, por la afección que podría tener el incendio en unos de los hombres más pobres de Hinojos de una población, en la que el riesgo de pobreza o exclusión social (AROPE), aumento en el 2020 un 1,1 punto, en un año marcado por la pandemia, situándose en el 26,4%, el dato más elevado desde el 2017, según una encuesta de condiciones de vida del Instituto Nacional de Estadística (INE).

Homeless.

Una tasa AROPE , que se ha calculado a partir de  tres variables, la población en riesgo de pobreza, la baja intensidad en el empleo y la carencia material. Se considera que una persona sufre carencia material severa si se cumplen al menos cuatro, de estos nueve elementos: No puede ir de vacaciones al menos una semana al año, no puede comer carne, pollo o pescado al menos cada dos días, no puede mantener la vivienda a una temperatura adecuada, no tiene capacidad para afrontar gastos imprevistos de 750 euros, ha tenido retrasos en el pago de hipoteca o recibos en los últimos 12 meses, no puede permitirse en coche, un teléfono, un televisor o una lavadora. En el caso de este vecino de Hinojos sufría carencia de más de cuatro  ellas y que pudieron ser mas, si hubiera sido por el trabajo de la manada de burros que ve todos los días desde su ventana, como nos cuenta en la siguiente entrevista, uno de los hombres más pobres de Hinojos.



 

¿Cómo se lleva eso de ser, uno de los hombres más pobres?

Bien supongo, a pesar que ser pobre no está de moda, sino que es la moda del 26,4% del pueblo. Aunque si me preguntas en el plano personal, porque eso de la pobreza cada una lo lleva de una forma, hay quien lo lleva mejor y hay quien lo lleva peor, supongo que, como todos los pobres, de todos los pueblos de la provincia, porque que yo sepa, pobres hay en todos los municipios, como para formar una asociación provincial de pobres con suficiente entidad como para dejar de ser invisibles.

Medio contraincendios aéreo.

Pero retomando la pregunta, yo lo llevo bien, no me cuesta trabajo asumir mi rol de persona pobre dentro de la sociedad moderna, aunque me resisto a serlo infinitamente y mucho menos morirme como un pobre, aunque eso de la pobreza es un término relativo, que entra dentro de ese ideal de vivir en la humildad, asumir la precariedad laboral como algo normal y creer que progresar en la vida no está entre los planes que Dios ha diseñado para tu vida. Yo soy más un pobre rebelde, que quiere al menos irse de vacaciones a la playa, al menos una semana al año y que cree sobre todo en la redistribución de la riqueza, soy lo que se podría decir un pobre de última generación o pobre de la posmodernidad, dependiendo de que fuente utilices para definirte.

¿Cuéntenos como es un día normal en su vida?

Pues nada, como la de cualquier joven emancipado, que trabaja 6 horas y está dado de alta dos. Me levanto muy temprano, me pongo a estudiar las oposiciones hasta mediodía, trabajo unas horas en un bar. Cuando termino me voy a casa, descanso un rato, estudio hasta las 8 y luego me voy a trabajar otra vez al bar, hasta que cierra. Eso de martes a domingo, porque los lunes cierra el bar por descanso del personal.

Hinojos.

Es una vida sumamente aburrida, que apenas me da para sociabilizar mas allá de las redes sociales, pero al menos me permite vivir como un joven pobre que aspira algún día a aprobar las oposiciones y salir de este inframundo precario en el que vivo.

¿Tuvo miedo de perderlo todo en el incendio?

Pues un poco si, aunque me pregunto, qué puede perder un hombre pobre, porque si es su pobreza, sería capaz de tirarme al fuego. Pero si tuve miedo, porque suelo pasear mucho por esa zona, amo mi pueblo como ninguno, y ver como algo que quieres tanto se va consumiendo duele. Somos una de las puertas de Parque Nacional más bonitas, he crecido viendo esos pinos verdes y daría todo lo que tengo par que siempre siguieran así, aunque tengo poco de dar, porque vivo de alquiler, no tengo coche y los ahorros no me dan ni siquiera para pagar un gasto imprevisto.

¿Qué hubiera pasado si el incendio hubiera ido a más?

Que hubiera perdido lo poco que tengo, mi tierra, el árbol donde talle cuando era niño mi primer corazón, el  lugar donde iba a escuchar a las hurracas y las chicharras por las tardes. Hubiera perdido un lugar donde puedo respirar sin mascarilla y sin miedo.

Burros Bomberos.

Hubiera perdido el lugar donde corro por las tardes, donde llevo a todos mis amigos y amigas a que vean la belleza de estos pinares. Si el incendio hubiera ido a más, creo que habría perdido lo poco que tengo.

Que consejo podría darnos, como una de las personas más pobres de municipio

No sé cómo se produjo el  incendio, no quiero valorar si fue intencionado, un descuido o si cayo un rayo en ese momento que pudo provocarlo. Tampoco quiero entrar a valorar si los medios que se pusieron para sofocarlo eran lo idóneos o no, para evitar que se quemaran más de 5 hectáreas. Tampoco voy a entrar si el  monte estaba lo suficientemente cuidado como para que las llamas se propagaran con tanta rapidez, ni tampoco voy a valorar si la solución pasa por emplear manadas de burros bomberos que desbrocen el monte para evitar que el fuego pueda propagarse con menos facilidad. Lo único consejo que puedo dar es el de pedir prudencia en esto tiempos de calor extremo, que minimicen los riesgos de incendios que pueden producir daños irreparables. Lo único que puedo decir, como uno de los hombres mas pobres del pueblo, es que sería de mi si el fuego me arrebatara lo único que soy lo único que tengo.

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