El día en que Huelva resultó de verdad agraciada por la Lotería Nacional: número 25.533

Un sorteo que cambió la suerte de muchas familias humildes, de los barrios de El Polvorín, Obrero, Matadero y Viaplana.

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RFB. A pocas horas de ese 22 de diciembre que abre emocionalmente las puertas de la Navidad con el tradicional sorteo de Lotería, retrocedemos en el tiempo para recordar un día en el que el azar desplegó una inmensa -y bien dirigida- lluvia de dinero en Huelva.

Hace ochenta y cinco años, 1935, en la capital onubense una gran cantidad de familias modestas adquirió participaciones -el 50% del billete. El resto fue a Barcelona- de un número que obtuvo el segundo premio. No fue en Navidad, sino en mayo, concretamente el sábado 11 de dicho mes, en el ocaso de la II República.

Y lo traemos a colación por diversas razones. En primer lugar por ese gran reparto del premio y su destino a gente humilde. Y en segundo término por la cuantía final que fue repartida.

Vecinos de El Polvorín a los que les tocó el premio.

Habiendo tocado en Huelva en algunas ocasiones primeros o segundos premios -aunque sea una provincia no especialmente agraciada, aún menos en el de navidad, donde nunca (aún) ha tocado el gordo- no hemos identificado ningún premio tan repartido como aquel. Fueron 1.500.000 pesetas de 1935 que supusieron un verdadero bálsamo para tantas personas que vivían en situaciones de auténtica miseria.



Era una época turbulenta, de profunda crisis económica y social, que culminaría en el terrible enfrentamiento bélico que marcó la historia de España en el siglo pasado.

Vecinos del Barrio Obrero afortunados ese día en la Lotería.

Durante esa segunda parte de la República Española de tantas tensiones políticas, los pobres eran muy pobres y en Huelva los había en cantidad.

Nos llaman la atención estas fotos que reproducimos en el artículo, que fueron publicadas en la revista más ilustrada del país, Mundo Gráfico. Muchos de los semblantes se muestran tristes, nada que ver con las imágenes actuales de los premiados por la lotería, las que veremos el próximo martes.

Manuela Brioso, que distribuyó el número a catorce familias.

Y esa lluvia de dinero que llegó a Huelva a través de la Lotería no era desdeñable. Supondría casi dos millones de euros en valor actual, inmensa cantidad que en aquella época permitiría aliviar con creces la situación de los agraciados, obreros de modesta situación económica la mayoría. Es posible que haya sido la mayor o segunda mayor cuantía recibida por un premio de la lotería en Huelva. En términos relativos desde luego.

El sorteo de la lotería nacional de aquel sábado 11 de mayo de 1935 se realizaba en favor de la culminación de la Ciudad Universitaria de Madrid. Había precedentes, a partir de 1928, con el mismo propósito.

Matrimonio que vio como cambió su suerte a punto de abandonar la vivienda por deshaucio, situada en la Alameda Sundheim nº10.

Estos sorteos fueron extraordinarios y la cuantía de los premios superaba con creces a los normales e incluso al de Navidad.

Curiosamente, el número que resultó premiado con el gordo de esta ‘Lotería Universitaria’ el último año en que aparecía la efigie de Alfonso XIII -ya fue en la República, justo acababa de abandonar España el rey- , en mayo de 1931, tenía los mismos cinco dígitos que el que agració a Huelva posteriormente en 1935 -segundo premio-, alternando tan solo dos.

El número que benefició a los onubenses fue el 25.533, y el gordo referido 23.535.

Premiados de la barriada de Viaplana.

Nuestro querido colaborador, recientemente fallecido, Antonio José Martínez Navarro, publicó un artículo sobre la historia de la Lotería Nacional y sus vertientes onubenses. No contempló en el mismo este que resaltamos, pero ofrece muchos datos y uno nos da una idea de la importancia de este premio que tocó en Huelva en 1935.

Antonio comentaba que el sábado 2 de noviembre de 1929 tocaba en nuestra ciudad el gordo de aquel sorteo. El premio era de 100.000 pesetas.

Vecinos de Villa San Carlos, que también jugaban el 25533.

La comparación con el de 1935, que ascendió a 1.500.000, como hemos dicho, deja clara la relevancia de este último.

Volviendo al celebrado día del 11 de mayo de 1935 una de las historias emotivas que posibilitó el 25.533 en Huelva fue la de un matrimonio con dos hijas con dificultades económicas extremas.

Él era marinero en paro desde hacía un año y la situación de su familia se volvió tan límite como que ya tenían los muebles en la calle por haber sido desahuciados de la vivienda. La fortuna permitió, felizmente, que sus vidas cambiaran de golpe, recuperando una situación de dignidad material que nunca debieron perder. La esposa, María Mueros García, fue la que adquirió la participación.

Uno de los décimos del premio.

Como apuntamos al principio, el premio fue repartido y recibido por gente humilde. Vecinos de distintos barrios recibieron este aluvión económico para sobrellevar mejor sus días. En El Polvorín, en el Barrio Obrero, en Villa San Carlos -finca de la Alameda Sundheim-, y en la barriada de Viaplana, las cosas mejoraron en el plano material.

Las tabernas y tiendas de esos barrios se llenaron de vecinos celebrando la noticia. La mayoría jugaba participaciones de 0,50 y 1 peseta, con lo que les tocaba 1.500 o 3.000.

Portada de ´La Provincia´ del día siguiente.

A los tres suscriptores del número -décimos- y dos compradores en ventanilla, como repartieron al máximo las fracciones, les correspondieron en torno a las 20.000 pesetas -si lo hubiesen jugado solos les habrían tocado 300.000 a cada uno-.

El inesperado acontecimiento tuvo eco en los dos medios de información general onubenses, La Provincia y el Diario de Huelva. Este último en su edición vespertina pudo informar el mismo día sobre los lugares de la ciudad donde se había repartido el premio y los felices protagonistas. El número 25.533 llevaba 12 años suscribiéndose en nuestra capital.

 

 

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