El Rey Emérito podría estar buscando casa en Fuenteheridos para fijar temporalmente su residencia en esta maravillosa localidad serrana

José Manuel Alfaro, 'El Cuaderno de Muleman', nos cuenta en este relato de ficción que "estaría barajando la posibilidad de apartarse de la vida pública y buscar un lugar que le permitiera seguir disfrutando de sus aficiones, pero, sobre todo, seguir creciendo como persona".

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Panorámica de Fuenteheridos.

José Manuel Alfaro / ‘El Cuaderno de Muleman’. Este domingo se ha conocido que el Rey Emérito estaría buscando casa en Fuenteheridos, para fijar temporalmente su residencia, en esta maravillosa localidad serrana. Aunque esta información aún no está aún confirmada, fuentes solventes hablan de que el Rey habría tomado la decisión ante el inminente y fortuito abandono del Palacio Real al que se está viendo abocado. Para ello, estaría barajando la posibilidad de apartarse de la vida pública y buscar un lugar que le permitiera seguir disfrutando de sus aficiones, pero sobre todo seguir creciendo como persona humana. Aunque la decisión ya estaba tomada hace tiempo, la búsqueda de la nueva residencia se habría acelerado a partir de los últimos escándalos en los que el Rey se ha visto envuelto.

Fuente de los Doce Caños.

Una búsqueda, en la que según se ha podido saber, está participando activamente un familiar muy allegado de uno de los escoltas de confianza del Rey, que nació en la localidad serrana. La noticia ha sorprendido a algunos vecinos de la localidad, porque ningún vecino tiene constancia de que el Rey hubiera visitado oficialmente el pueblo, aunque si existen indicios de que hubiera visto algún reportaje en algunas de las revistas de viajes más prestigiosas del mundo, en la que se menciona a Fuenteheridos como “El paraíso dentro de paraíso de la Sierra de Huelva”.



El monarca, que estaría buscando una residencia confortable, pero al mismo tiempo austera y ausente de grandes lujos, pero suficiente como para vivir como un Rey, habría elegido la localidad, por el clima, la rica gastronomía, la cercanía al puerto de la capital y a un aeropuerto internacional. Pero si hay un factor que puede que haya sido determinante a la hora de tomar la decisión de que, en un futuro no muy lejano, el Rey pudiera empadronarse en el municipio, es la proximidad a numerosos cotos de caza mayor y menor de la zona. Aunque las reacciones no se han hecho esperar, ya desde el consistorio se empieza hablar de la posible preparación de un plan especial de ciudadanía y seguridad para acogerlo. Este cuaderno ha podido saber también, que un escritor con profundas raíces republicanas, se habría ofrecido para alojarlo en su casa temporalmente, mientras no encontrase la residencia ideal en la localidad. Un anfitrión que, a pesar de sus convicciones ideológicas, estaría dispuesto a acogerlo con el mayor de los respetos y la cordialidad que caracteriza a los fuenteherideños, tal como nos cuenta en la siguiente entrevista.

Venado.

-¿Cómo se enteró de la noticia?
-Vamos por partes. Lo de que el Rey se tenía que cambiar de residencia, eso era un secreto a voces, solo hay que estar al tanto de la actualidad diaria para darse cuenta, de que tal sucesión de escándalos en los que estaba inmerso, más tarde o más temprano no podía seguir manteniendo anestesiada monárquicamente a nuestra sociedad. Un pueblo que además ya venía hace tiempo cuestionando su papel en una sociedad y que empezaba a entender, que personas que antes eran inviolables, ahora no solo eran cuestionables, sino juzgables. Lo otro, lo de su interés por fijar su residencia en el pueblo, fue toda una casualidad, de la que me percaté uno de esos días en los que salí de mi cueva creativa a dar un paseo por el pueblo y observé un día, como un coche de gran cilindrada se paraba un día particular frente a la Fuente de los Doce Caños y se bajaban de él cuatro maromos vestidos con corbata y traje negro con un pin de la bandera de España en la solapa. Los cuatro roperos empotrados, que por cierto uno era familiar de un vecino de aquí, empezaron a anotar los teléfonos de las casas en alquiler y venta, al mismo tiempo que tomaban fotografías y notas. Ahí fue cuando me di cuenta de que alguien estaba buscando casa en el pueblo, pero una cualquiera, una que estuviera solo al alcance de reyes y banqueros.



Castaño de Fuenteheridos.

-¿Por qué cree que habría elegido Fuenteheridos?
-A quienes como yo llevamos años viviendo aquí al cobijo de la sombra del cosmopolitismo de fin de semana y el abandono institucional del día a día de los ciudadanos de este pueblo y de esta comarca, no nos extraña que el Rey nos haya elegido para fijar su residencia. Porque a pesar de este aislamiento al que está condenado este territorio, también tenemos la posibilidad y no digo suerte, de poder disfrutar de un aire relativamente puro, una gastronomía rica y exquisita, una arquitectura acogedora y un paisaje impresionante. Vamos que no hay mejor lugar para comer, descansar y vivir con tu amante que este. Luego está, pero yo hay no entro, el tema de la caza y de que en un radio de 40 kilómetros tengamos cotos de caza mayor y menor donde pasar el día, pero si hay algo que seguro ha pesado mucho en su elección es la fauna africana que se puede encontrar a tiro de rifle en la reserva del Castillo de las Guardas, que está a unos kilómetros de aquí y al que se puede llegar perfectamente montado en un Ferrari rojo.

Elefante de Castillo de las Guardas.

-¿Qué beneficios crees que tendrá para el pueblo?
-Para mí, creo que ninguno, para otros no sé, aquí lo que queremos son trabajos dignos, para que no tengamos que mendigar subsidios a las administraciones para llegar a fin de mes. Aquí lo que queremos es una conexión a internet fiable y rápida, como la que tienen al menos en el barrio del Torrejón de Huelva. Queremos que no nos roben las castañas los turistas, que los jamones no se mal vendan, que se fomente un tejido socio cultural en la comarca de calidad y todo para que dejemos de criar niños y niñas, a los que luego mandar a la capital, para  convertirlos en repartidores de empresas de comercio electrónico, que cobran sueldos con los que apenas pueden pagar el piso donde vive hacinados con camareros de restaurantes de comida rápida, jóvenes editores y recepcionistas licenciadas en turismo, que trabajan de becaria en hoteles de tres estrellas. Por eso te digo que yo no le veo mucho beneficio para el pueblo, más bien al contrario. Porque lo único que se va a conseguir es, convertir esto en un parque temático de curiosos monárquicos de fin de semana.



-¿Cuánto tiempo podría estar en su casa?
-Le voy a decir la verdad. Se puede quedar en mi casa todo el tiempo que quiera. Además, se lo voy a decir con estas palabras – Tú mi Rey, te puedes quedar todo el tiempo que quieras, que ya nos iremos entendiendo. Para mi va a ser una experiencia de vida más, y lo mismo esto me da para escribir un libro que podría poner de relieve la relación entre un Rey y un humilde escritor, en la que este último le enseñará al Rey el verdadero valor de las cosas. Estoy seguro, que, a pesar de ser un republicano convencido, creo incluso que terminaría conviviendo con el como si fuera mi propio hermano de sangre. Eso sí, tendría que compartir el baño conmigo, sentarse en el mismo váter que yo, prestarme su esponja, beber del mismo vaso, comer del mismo plato, compartir cubiertos, incluso llegado el momento dormir juntos en la misma cama, en el caso de que viniera alguna visita a casa. Eso sí, solo tendríamos que llegar a un acuerdo en una cosa, el día que quisiera invitar a alguien para que se quedara en casa una noche, pero bueno, hablando se entienden los escritores y los reyes.