Un castillejero invita al Doctor Fernando Simón a pasar sus vacaciones de verano en Villanueva de los Castillejos

Como nos cuenta José Manuel Alfaro, 'El Cuaderno de Muleman', en este relato de ficción, "aunque hasta el momento los poderes públicos del pueblo no se han pronunciado sobre este ofrecimiento, muchos han sido los vecinos que se han unido en una plataforma ciudadana, que sería la encargada de hacerle la estancia en la localidad lo más acogedora posible".

0
6775
Villanueva de los Castillejos.
Dehesa de Villanueva de los Castillejos.

José Manuel Alfaro / ‘El Cuaderno de Muleman’. Hoy domingo, un vecino de Villanueva de los Castillejos, ha enviado una misiva al archiconocido Doctor Fernando Simón, invitándolo a pasar sus vacaciones de verano en uno de los pueblos más interesantes del Andévalo. Según explica este vecino en su carta, la idea de mandarle esta invitación personal tendría como objetivo alejar, a este médico, comunicador epidemiológico y una de las personas más conocidas del país, del vórtice del foco mediático en el que se encuentra sumido desde hace casi cuatro meses. Y del que tendrá que salir más tarde o más temprano para tomarse unos días de vacaciones, con los que romper la rutina de los últimos meses en los que, su peculiar fisonomía y su singular voz, han acaparado la atención de millones de personas.

Aunque en un principio este vecino había pensado en cederle la casa del pueblo, ubicada en el centro de la ciudad, finalmente ha decidido cederle una casa de campo con piscina, que tiene en un conocido coto de caza de más de 300 hectáreas, en el que podría desconectar paseando por su dehesa, hablar con sus cerdos ibéricos, comer exquisito jamón y chacinas ibéricas o incluso si lo quisiera, participar en alguna batida de conejos, siempre que eligiera, esos sí, el mes de agosto para veranear en la localidad.



Camiseta del Doctor Simón.

Aunque hasta el momento los poderes públicos del pueblo no se han pronunciado sobre este ofrecimiento, muchos han sido los vecinos que se han unido en una plataforma ciudadana, que sería la encargada de hacerle la estancia en la localidad lo más acogedora posible. Si todo va como tiene planificado este vecino, es decir, envía la carta por correo, llega a las manos de su blindado gabinete de comunicación, este se la entrega, el, la lee con el entusiasmo con que la ha escrito este vecino y, sobre todo, acepta la invitación. Villanueva de los Castillejos podría contar este verano, con unos de los veraneantes más deseados de panorama nacional, un objetivo que se ha convertido para este castillejero, en uno de los proyectos más ambiciosos de su vida y del que nos habla a continuación con una desmesurada pasión.

Fábrica de zumos.

-¿Cómo se le ocurrió la idea?
-Fue algo casual, yo trabajo en una fábrica, cinco días a la semana, 7 horas al día, viendo pasar naranjas por delante de mí, viendo como estas se transforman en un zumo que, tras recorrer cientos de metros por tuberías de acero inoxidable, terminan dentro un tetrabrik en la que se puede leer Don Simón. Una actividad laboral que se ha convertido en mi vida, en sustento y necesidad. No me imagino mi vida sin ver ni un solo día ese líquido dorado pasar por delante de mis ojos, pues lo mismo sentí viendo día tras día, durante este largo confinamiento a un Doctor Fernando Simón, que ya forma parte intrínseca de mi vida, como el líquido elemento que sustenta mi economía vital todos los meses.



Materia prima del zumo.

-¿Crees que el Doctor Simón aceptará la invitación?
-Yo primero, me conformaría con que la carta llegara a sus manos. Ese sería el primer logro, sobre todo sabiendo que ahora mismo el Doctor Simón, es una de las personas más queridas y al mismo tiempo más odiadas de esta provincia. Mientras para unos, representa la calma, la objetividad de los datos, la honradez, incluso para muchos sus pobladas cejas, su pelo desgreñado y su voz ronca les recuerda al afable Gizmo, el gremlin bueno de la famosa película de 1984. Para otros, sin embargo, es sinónimo de malas noticias, su voz le produce alergia y su aspecto en general le genera cierto desasosiego. Aceptar ya son palabras mayores, pero porque no, con ilusión y paciencia todo es posible. Eso sí, para ello se deben de dar tres condiciones, que la carta llegue a su destino, que el mismo abra la carta y la tercera que la lea mientras come almendra y se emociona.

Romería de Piedras Albas.

-¿Qué beneficios tendría para el pueblo?
-Si al final se decidiera a venir, esto sería un acontecimiento tan importante como la Romería de Piedras Alba, la Feria y Velada de julio o el Carnaval o incluso si decidiera venir, se le podría proponer, sacarlo en procesión como si fuera el mismísimo San Matías Patrono y Alcalde perpetuo y honorario de Villanueva de los Castillejos. Y eso sin contar el impacto que tendría en los propietarios de los bares, tiendas de ropa, suvenires, carnicerías y tiendas de embutidos que aprovecharían su presencia para agasajarlos con sus productos y con camisetas son su nombre y su imagen. Incluso los comerciantes de la localidad podrían aprovechar para que él les auditara sus locales y sus protocolos sanitarios. Eso sí, intentaríamos hacerlo todo, con la mayor delicadeza para no convertir su visita en un circo mediático, máxime cuando lo que se busca es alejarlo por un tiempo de la vida pública, para que disfrute de unas merecidas vacaciones, que no estarían esos sí exentas, de alguna que otra rueda de prensa, que podría hacerla desde el mismo coto de caza.

Interior de la planta de zumos.

-¿Qué opina la alcaldesa de todo esto?
-Ni idea, aún no le he comentado nada, pero si llegado el momento el Doctor Fernando Simón decidiera venir, le pediría una cita para buscar la complicidad de los poderes públicos. Una complicidad que vendría de la mano de acciones como, dedicarle el nombre de una calle del pueblo, colocar un busto suyo de bronce en alguna plaza o porque no exigir a Salud que el Consultorio Médico del pueblo llevara su apellido. Creo que, si al final decidiera pasar unos días de vacaciones aquí, la alcaldesa no tendría incluso, ningún problema en poner a su servicio algunos agentes de la policía local, para garantizar no tanto su seguridad, sino su descanso.

Posible alojamiento.

-Si al final decidiera venir, ¿crees que habría algo que le llamaría poderosamente la atención?
-Yo creo que una de las cosas que más le llamaría la atención, más allá de las casas blancas, las calles rectas, las cuestas o la iglesia del pueblo. Más allá de sus dehesas llenas de conejos y ciervos. Lo que creo que llamaría más la atención, es ver su apellido en una fábrica de zumos de naranja. Creo que ver aquella inmensa factoría rodeada de millones de naranjos, ver verter cientos de camiones llenos de naranjas y ver cómo sale por el otro extremo, millones de tetrabriks con su apellido, podría ser uno de los recuerdos más bonitos que se llevaría de su estancia en un pueblo orgulloso de la filosofía y la determinación con la que ha asumido el papel de su vida, en esta película de ciencia ficción en la que aún parecemos estar viviendo.

Dejar respuesta

Please enter your comment!
Please enter your name here