La flora intestinal: Funciones, aportes y cómo saber si está dañada

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Cómo saber si tengo la flora intestinal dañada.

Sergi Garcia. Como un ejemplo más del incansable heroísmo de la maquinaria que fortifica a nuestro organismo, la flora intestinal, vital para nuestra salud, está sujeta a un gran desconocimiento. Con múltiples funciones digestivas, vitamínicas e inmunológicas, una flora intestinal dañada puede perjudicar gravemente la salud. Y es por ello por lo que cabe repasar algunos aspectos a tener en cuenta por el bien de su desarrollo y mantenimiento.

La flora intestinal y la sublimación del equilibrio

Todos hemos oído hablar sobre la flora intestinal, sea en un anuncio de salud, en una conversación en familia o en boca de nuestro médico. Sin embargo, y a pesar de su importancia para nuestro bienestar, todavía existe un gran desconocimiento respecto a su naturaleza, sus  funciones y todo cuanto aporta a nuestro organismo. Consistente en grandes valores nutricionales, de protección e inmunológicos , resulta de suma relevancia cuidarla y tenerla en cuenta a fin de preservar nuestro equilibrio.

La flora intestinal, también llamada microbiota, es un conjunto de microorganismos que habitan en el intestino y que conviven en simbiosis para llevar a cabo la interacción biológica, sin la cual nuestra salud peligraría e incluso se reduciría considerablemente nuestra esperanza de vida. Es por este motivo que la duda sobre cómo saber si tengo la flora intestinal dañada precisa primero, para entender sus factores sintomáticos y conocer algunos de los aspectos que conciernen a la composición y a las funciones de la flora intestinal.

Dado que su composición y formación en el cuerpo tiene lugar durante la gestación del feto, cada individuo posee un patrón único de bacterias recibidas mediante el medio ambiente, la lactancia y a través del canal de parto materno, donde el feto contacta con multitud de bacterias que colonizarán su intestino. Tras ello, el desarrollo de la microbiota sucederá de la mano de la ingesta de alimentos, la higiene, el contacto con el exterior y otros muchos factores a tener en cuenta a lo largo de una vida para asegurar su equilibrio e impedir su alteración. Un asunto que halla refuerzo tanto en los hábitos de vida saludables, como en el consumo de probióticos.

¿Qué hace la flora intestinal?  




Velar por el equilibrio de este conjunto de microorganismos es esencial para nuestra salud, evita el desarrollo de algunas enfermedades reforzando y estimulando el sistema inmunitario, aumenta las defensas contra infecciones víricas y bacterianas, ayuda a la correcta digestión alimentariaabsorbe los minerales introducidos en la dieta. Además, sintetiza las vitaminas B y K, esenciales para ganar energía y aportar proteínas.

Del mismo modo, la flora intestinal y su acción antimicrobiana nos protege de ciertos elementos nocivos o patógenos, produciendo también ácidos grasos de cadena corta que inhiben su crecimiento. Por ello, y con el objetivo de fortificar la salud y cuidar la flora intestinal, existen blogs del corte de tuequilibrioybienestar.es, con consejos y cuidados para la salud escritos por profesionales sanitarios como médicos y farmacéuticos. Además, incluye todo tipo de información relevante respecto a cuestiones relacionadas con el entorno saludable o una mente equilibrada.

Con todo, y antes de abordar el fomento de su equilibrio, cabe mencionar aquello que interfiere en la salud de la flora intestinal y, por lo tanto, en nuestra salud general. Una flora intestinal dañada encuentra culpable en algunos malos hábitos, como el sedentarismo, una higiene inadecuada, una dieta desequilibrada, el consumo prolongado de antiinflamatorios o antibióticos… También es importante dar respuesta a la pregunta que muchos se hacen: cómo saber si tengo la flora intestinal dañada, algunos de los síntomas que se derivan de una flora intestinal débil son las molestias digestivas, hinchazón en el abdomen, estreñimiento, diarreas, gases…cuando comiences a sentir alguno de estos signos, reduce tus malos hábitos y cuida de tu alimentación. Es de vital importancia hacer todo cuanto sea posible para cuidar de la microbiota intestinal

El aporte de los probióticos y los prebióticos

Además de las medida tomadas a favor del cambio de un mal hábito, empezar a hacer ejercicio, alimentarse bien e higienizarse correctamente, existen productos, como los probióticos y prebióticos, que ayudan a fortalecer nuestra flora intestinal. Los prebióticos son fibras vegetales que estimulan el crecimiento de las bacterias beneficiosas en nuestro intestino. Por lo general, y aunque haya suplementos, los prebióticos se encuentran en los carbohidratos de la fruta y la verdura, que, al no ser digeridos por el cuerpo, se convierten en alimento para bacterias al pasar por el intestino.

Los probióticos, contienen cepas específicas de bacterias que se incorporan en los microbios benignos del intestino. Éstos están presentes en alimentos, como por ejemplo el yogurt o el chucrut, pero también en suplementos y complementos alimenticios. Por lo general, ayudan a recuperar el equilibrio de la flora intestinal, contribuyen a reforzar las defensas y mejoran los trastornos digestivos y la absorción de nutrientes.

A grandes rasgos, las funciones de la flora intestinal son nutritivas y metabólicas, protectoras y con efectos inmunomoduladores. Es decir, esenciales para el curso de la vida tanto animal, como humana. Por ello, independientemente de si la manutención de su equilibrio proviene de la alimentación, de un suplemento como los antes mencionados o de un cese de los malos hábitos, la flora intestinal es un ejemplo más de esa extraña magia biológica que albergan los organismos vivos. Un aparato preciso y perfecto de nuestro cuerpo que, a pesar de su autorregulación y su servicio a la salud, requiere de atención y mimo. Porque no hay nada más saludable que cuidarse a uno mism