El onubense Fernando Pérez Campos se convierte en el español más joven en aprobar las oposiciones de Inspector de Hacienda

Se trata de una de las oposiciones más difíciles del país, pero esto no ha sido impedimento para que este joven haya alcanzado a sus 24 años una de sus ansiadas plazas, después de tan sólo unos meses de preparación. Un nuevo motivo de satisfacción para Fernando y su familia, que ya se sintió muy orgullosa de él cuando fue reconocido como el alumno con mejor expediente de la Universidad de Huelva en el curso académico 2016/2017.

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Momento de la entrega del reconocimiento como mejor expediente de la Universidad de Huelva en 2016/2017 de manos de la rectora de la UHU, María Antonia Peña.

Mari Paz Díaz. Después de ser reconocido como el estudiante con el mejor expediente de la Universidad de Huelva en el curso académico 2016/2017, el onubense Fernando Pérez Campos ha logrado convertirse en la persona más joven de España en lograr aprobar las oposiciones del Cuerpo Superior de Inspector de Hacienda del Estado. Un motivo de satisfacción aún más llamativo si tenemos en cuenta que se trata de una de las pruebas más duras del país para acceder a la administración pública. Tanto es así que, dada su dificultad, estas oposiciones no suelen cubrir todas las plazas ofertadas. Un logro que tuvo lugar hace tan sólo unos meses, en diciembre de 2019, cuando Fernando contaba con tan sólo 24 años. Según recuerda, “fue bastante excepcional el ser el más joven de España en aprobarlas, no solo por la enorme dificultad de estas oposiciones, sino también por el escaso tiempo de preparación que tuve”.

Lo cierto es que no es la primera vez que hablamos de los éxitos de este joven (El onubense Fernando Pérez Campos logra el mejor expediente de la Universidad de Huelva), que inició sus estudios en el colegio SAFA-Funcadia de Huelva, donde hizo desde Infantil hasta Bachillerato. Tras esta etapa, se matriculó en el Doble Grado de Administración y Dirección de Empresas y Finanzas y Contabilidad en la Universidad de Huelva, donde tuvo la oportunidad de estudiar un año de intercambio en VIA University College (Horsens, Dinamarca) a través de Erasmus +. Y, después, en el verano de 2017 fue seleccionado para participar en el programa Global Village for futures leaders of Business and Industry en la Lehigh University, situada en Pensilvania (EEUU). Una carrera durante la que ya mostró su intención de presentarse a estas duras oposiciones de Inspector de Hacienda, prueba que ha superado con creces. Una noticia que ha querido compartir con Huelva Buenas Noticias, donde nos habla de cuál es la clave para enfrentarse a este tipo de retos. 

Estas oposiciones le ofrece muchas más posibilidades que la inspección de impuestos.

-Fernando, ¿por qué decidiste opositar a Inspector de Hacienda?
-Mi primer acercamiento al mundo de las oposiciones fue durante la carrera. Me atraían muchas materias relacionadas como la contabilidad, el derecho fiscal o las matemáticas financieras. En esa época me empecé a informar acerca del Cuerpo de Inspectores de Hacienda y todo lo que leía me gustaba. Entre otras cosas, me llamaba mucho la atención las posibilidades que la profesión puede ofrecer, pues, a pesar de que la mayoría de la gente relaciona el Cuerpo exclusivamente con la inspección de los tributos, también abarca la posibilidad de dedicarse a aspectos tan variados como el ámbito aduanero o los tribunales económico-administrativos, entre otros.
Finalmente, la Agencia Tributaria me parece una pieza vital como garante de los servicios públicos y, en general, del Estado de Bienestar, imprescindible para nuestro país. Todos estos elementos fueron fundamentales a la hora de tomar la decisión, pues veo prácticamente imposible alcanzar este objetivo sin tener esa motivación, o tan solo incentivos del tipo económico.

-¿Cuándo aprobaste las oposiciones? 
-Hice el quinto y último examen el 26 de noviembre del año pasado y la publicación de las notas definitivas fue el 19 de diciembre. Seguramente son dos fechas que no se me van a olvidar nunca. La verdad es que el día que salieron las notas me sentía como en una nube. Recibí felicitaciones de mucha gente, amigos, familiares, preparadores… Pero, sobre todo, me quedo con el orgullo de mis padres que, al final, son los que siempre están contigo en el día a día y, a veces, incluso, lo pasan peor que yo.

Se siente especialmente orgulloso por sus padres.

-¿Qué ha supuesto para ti ser la persona más joven de España en aprobar esta prueba tan dura?
-Me siento afortunado, porque estaba mentalizado para estar más años dedicados a la oposición. Además, cuando empiezas un reto así siempre existe la incertidumbre de si conseguirás siquiera alguna vez el objetivo. El hecho de conseguirlo a la primera es algo que me crea satisfacción. Lo de la edad no deja de ser algo anecdótico. Es igual 24 que 30 años. Lo importante es aprobar.




-¿Te resultó muy difícil conseguirlo?
-Pienso que algo así requiere de mucha disciplina y sacrificio. De repente, tu tiempo libre se limita a un día a la semana. No existen ni los puentes ni las vacaciones y solo las personas que se encuentran muy cercanas a ti son capaces de comprender la situación en la que te encuentras. No obstante, también sientes mucha motivación e ilusión a medida que vas avanzando, aprobando exámenes y empiezas a ver posible el objetivo. Eso sí, cuando apruebas todo lo malo se olvida.

“Ha sido muy duro, pero ha merecido la pena”.

-¿Cómo fue tu preparación?
-Preparé las oposiciones en el Centro de Estudios Tributarios de Andalucía en Sevilla, donde iba una vez a la semana, ya que en Huelva no existe la posibilidad, por el momento, de prepararlas. Mi preparador para los orales fue el inspector Joaquín Pérez, al que le estoy muy agradecido porque siempre confió en mí. Y, para la contabilidad, los inspectores Ignacio Valverde y Enrique Aparicio, todos grandes profesionales.
Ya de por sí, una oposición como esta obliga a un nivel de estudio muy exigente, de aproximadamente unas 10 horas diarias, 6 días a la semana, pues tienes que cumplir todas las semanas con el plan que te marca el preparador. Sin embargo, a medida que se van acercando los exámenes, hay que incrementar ese nivel de estudio. Lo normal hubiera sido esperar un año más para presentarme por primera vez, pero me animaron a que lo intentara y ya tuve que ir a contrarreloj prácticamente desde el primer examen, alcanzando las 15-16 horas diarias durante los últimos meses cuando preparaba los orales. El nivel de presión era muy alto. Realmente, ha sido muy duro, pero ha valido la pena.

-¿En qué consisten las pruebas?
-En total, la oposición se compone de cinco exámenes, todos eliminatorios y celebrados en Madrid. El primero a desarrollar, el segundo dedicado a supuestos prácticos de contabilidad y matemáticas financieras, el tercero es un dictamen teórico-práctico en materia fiscal junto a una prueba de inglés, y el cuarto y quinto son los orales, donde tienes que “cantar temas” ante un tribunal. Al final, si llegas al último examen, te pasas prácticamente un año entero examinándote, lo que añade un grado más de dificultad al procedimiento. Empezaron la oposición aproximadamente 1000 candidatos y hemos aprobado 70 compañeros de turno libre. Se han dejado muchas plazas sin cubrir.

Comienza una nueva etapa en su vida.

-Tras pasar el examen, ¿cuál ha sido el siguiente paso? 
-Una vez apruebas las oposiciones y ya nombrados en prácticas, empezamos una formación práctica de una duración aproximada de un año en el Instituto de Estudios Fiscales en Madrid, que nos prepara para el trabajo. Posteriormente, se elige destino teniendo en consideración la calificación conjunta de la fase oposición y la formación. Desgraciadamente, la circunstancia actual del Covid-19 también nos ha afectado y, actualmente, estamos avanzando con dicha formación online en la medida de lo posible, a la espera de la reincorporación presencial.