Recuperan la obra del naturalista Antonio Machado y Núñez, pionero en la defensa de Doñana

La Consejería de Agricultura conmemoraba el Día del Libro haciéndose eco de un estudio realizado por los investigadores de la Universidad de Huelva José Prenda y Arturo Menor en el que se ponía de manifiesto la gran labor de este precursor del conocimiento científico de la naturaleza.

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José Prenda.

Redacción. La Consejería de Agricultura, Ganadería, Pesca y Desarrollo Sostenible de la Junta de Andalucía conmemoraba el Día del Libro durante el pasado mes de abril recuperando la obra del catedrático Antonio Machado y Núñez (1812-1896), pionero de los inventarios de biodiversidad en Andalucía y España y primer referente académico en la defensa de la importancia de Doñana como espacio primordial en la conservación de la naturaleza. Este profesor, abuelo de los poetas, fue asimismo introductor del darwinismo en España, teoría a la que se adhirió desde su publicación y que divulgó a lo largo de su vida en una época en la que tomar partido por ella no era nada fácil.

Una publicación que se hace eco del artículo realizado en el año 2004 por el profesor y catedrático de Zoología de la Universidad de Huelva (UHU), José Prenda, y el biólogo e investigador científico de la Onubense, Arturo Menor, en la que ambos divulgadores ponían de manifiesto la importancia de la labor de este naturalista, que,  a pesar de su importancia como precursor del conocimiento científico de la naturaleza, era y sigue siendo bastante desconocido. Un trabajo científico sobre Machado que sirvió de base para un reportaje emitido en el programa ‘Espacio Protegido’ de Canal Sur, realización que, finalmente, ha protagonizado la celebración del Día del Libro de 2020 por parte de esta consejería de la administración andaluza.

Según explica José Prenda, con esta investigación “pretendíamos recuperar y poner en valor la figura de Antonio Machado y Núñez desde su faceta esencial de naturalista y promotor original de los estudios de biodiversidad en España, no solo como abuelo de los insignes hermanos Machado. A diferencia de otros entornos, como el anglosajón, España ha sido, y probablemente es, un país parco en naturalistas carismáticos. Mucho más cuanto más nos alejamos en el pasado. Por ello, la existencia de personalidades de la ciencia y el conocimiento tan singulares y rompedoras en muchos aspectos, debe ser recuperada y dada a conocer”.

Para este profesor de la Universidad de Huelva, “es difícil resumir la ingente labor desarrollada por Machado, que abarcó numerosos ámbitos del saber humano, de su promoción casi extenuante, e incluso de la acción política, a la que no renunció cuando tuvo la oportunidad. Aunque desde el punto de vista naturalista su fundamental contribución, la que ha trascendido, fue la de elaborar un catálogo comentado de los vertebrados de Andalucía, distribuido en cuatro opúsculos dedicados a los peces, anfibios y reptiles, las aves y finalmente los mamíferos”.

Una valiosa aportación la de Machado que tiene dos vertientes: su originalidad al crear inventarios de biodiversidad elaborados a partir de su propia experiencia de campo, no de informaciones copiadas de otros a mediados del siglo XIX, y por otro, la de legar un testimonio valiosísimo sobre el estado de la fauna vertebrada en una época radicalmente distinta de la actual de la que prácticamente no se poseen más datos que estos. Por ello, Prenda tiene claro que “es difícil imaginar, en las condiciones actuales, cómo debió desarrollarse la actividad pionera de Machado a mediados del siglo XIX. Machado fue ejemplo para otros que poco a poco se fueron sumando a esta corriente científica y a la vez conservacionista que nos ha traído hasta hoy”.




No en vano, tal y como expone este profesor de la UHU, “se puede decir que Machado es el primer autor que pone de manifiesto la importancia de Doñana por su biodiversidad al incorporar numerosas citas de fauna de este espacio en sus diferentes catálogos, especialmente en los de aves y mamíferos. Aunque Antonio Ponz, a finales del siglo XVIII ya describe la riqueza de aves de Doñana en su Viage por España, lo hace de manera casi paisajística y de forma muy sucinta, con menos valor científico. Pero, a partir de la obra de Machado, serán muchos los autores, nacionales y extranjeros, los que citarán a Doñana y sus valores naturales y ello iniciará el camino, a veces muy tortuoso, hasta alcanzar el estatus de santuario de biodiversidad del que Doñana es acreedor en la actualidad”.

Una aportación, por tanto, fundamental en la supervivencia y conservación de Doñana. En este sentido, a través de esta obra, desde la UHU se pone de manifiesto la importancia de Doñana como paisaje que nos vincula con un pasado libre de la acción transformadora profunda que la especie humana está sometiendo al planeta. Una relevancia que es “recogida no solo en un documento, sino a través de un mosaico de publicaciones y trabajos de investigación que se acrecienta con el paso del tiempo; hasta llegar a nuestros días, en los que este espacio natural se ha convertido en uno de los principales escaparates de la ciencia de la naturaleza planetaria. Por tanto, desde los trabajos de Machado a las investigaciones más recientes, pasando por la literatura de ficción en la que Doñana es protagonista, como las novelas de Jorge Molina o Juan Villa, son infinidad los libros que se han publicado sobre este rincón del Bajo Guadalquivir. Pero, para mí, entre las obras más destacadas, por el paisaje que nos revelan, por la viveza de las descripciones, por la foto fija única, ya irrecuperable, que nos devuelven de una Doñana casi original se encuentran las dos publicaciones de Chapman y Buck, La España inexplorada y La España agreste“.

Por todo ello, la recuperación de este trabajo por parte de la administración andaluza en una fecha tan señalada ha sido una agradable sorpresa. Siempre reconforta ver que tus trabajos sirven más allá de lo estrictamente profesional, como ha sido el caso. En demasiadas ocasiones, la actividad investigadora queda recluida en ámbitos especialistas muy minoritarios y tiene escasa trascendencia fuera de estos espacios restringidos. Llevar los resultados de la ciencia al gran público, divulgarlos de manera rigurosa, sigue siendo una de nuestras asignaturas pendientes y si eso se hace con tus propios trabajos, pues perfecto”, comenta José Prenda.

En la actualidad, este catedrático de Zoología se encuentra inmerso en nuevos proyectos de investigación, como sucede con un estudio relacionado con la biodiversidad de peces de la cuenca del río Guadalquivir y cómo responde ésta a las afecciones humanas. Por otro lado, también está colaborando con el Dr. Juan José Negro, de la Estación Biológica de Doñana, en el conocimiento de la biodiversidad de espacios humanizados, especialmente los agrarios. Y, por último, tampoco se puede olvidar su participación, junto al grupo de investigación de la Escuela Técnica Superior de Investigación (ETSI), liderado por el profesor Jacinto Mata, en el que se ha iniciado en el estudio de los patrones de distribución de las aves a gran escala geográfica a partir de datos procedentes de ciencia ciudadana.

Trayectoria profesional de José Prenda. Perteneciente al grupo de investigación ‘Biología de las aguas epicontinentales (RNM324)’, durante toda su carrera profesional, el profesor José Prensa se ha dedicado a la investigación de los factores que determinan la distribución de la biodiversidad, especialmente a partir del efecto de los impactos derivados de la acción humana. Al principio, su trabajo estuvo centrado en ecosistemas acuáticos continentales y, con el tiempo, ha ido ampliándose hacia medios terrestres. Formado en la Universidad de Sevilla, donde obtuvo la licenciatura y el doctorado en Biología, posteriormente, estuvo dos años como investigador postdoctoral en el Reino Unido y la Universidad de Lisboa. Tras esta estancia en el extranjero se incorporó durante dos años a la Universidad de Córdoba, para, finalmente, recalar en la Universidad de Huelva, en la que es catedrático de Zoología.