La primera Liga para Huelva llega de la mano de un club creado sin mayores pretensiones que formar jugadores

Paco Ojeda recuerda los inicios de la entidad y “la enorme satisfacción” que supuso para el IES La Orden el título logrado en 2013.

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E Recre IES La Orden, seis veces campeón de Liga, excluido de la División de Honor de Bádmiton.
E Recre IES La Orden, seis veces campeón de Liga, excluido de la División de Honor de Bádmiton.
Los seis títulos de Liga del Recre IES la Orden en una sola imagen.
Los seis títulos de Liga del Recre IES la Orden en una sola imagen.

P. Gamero. Nunca fue fácil para Huelva lograr títulos nacionales, aunque a lo largo de la historia hubo mimbres suficientes. El pionero en aquello de ganar una Liga fue el Recre IES La Orden, que el sábado 13 de abril de 2013, se proclamó campeón ante el, hasta entonces, inabordable Rinconada.

“Fue una explosión de júbilo lograr algo impensable para un club surgido sin mayor ambición y pretensión, que formar jugadores y dar a conocer el bádminton”. Lo aseguró Francisco Ojeda Ojeda (17 de octubre de 1962, Sanlúcar de Guadiana), quien puso la primera piedra en un edificio que, a lo largo de los años, ha escrito con letras de oro en el libro del Deporte de Huelva, con la conquista de seis ligas de bádminton, dos medallas de bronce en el Europeo de dicha disciplina, una Copa Iberdrola femenina, y un incalculable número de éxitos a nivel Absoluto y de Base.

“Admito que si echas la mirada atrás puede dar vértigo”, señaló Ojeda, que contempla en la distancia que marca el tiempo “el proceso que nos ha llevado hasta ahora”, en una entidad “centrada en una clara filosofía de formación, que sigue vigente”. “Pero nos dimos cuenta que con el paso de los años, y entrenando, había mimbres para dar un saltito más”, hasta hoy.

El punto de partida lo tiene presente: 1989. “Me gustaba este deporte, lo había practicado en Madrid. Quiero decir que el embrión lo puso Pepe Tierra, el primer difusor del bádminton en Huelva, que brindó a los abonados del Andrés Estrada la posibilidad de practicarlo”, remarcó Paco Ojeda, que cuando llegó al instituto de La Orden, con el gusanillo del bádminton, “pude habilitar un gimnasio pequeño para empezar a practicarlo. Los alumnos que querían podían dedicarle tiempo a este deporte, que pude incluir en las clases de Educación Física”.

Pablo Abián conversa con Paco Ojeda, técnico del equipo.
Pablo Abián conversa con Paco Ojeda, técnico del equipo.

Con el tiempo “creamos una pequeña escuela, que dio jugadores para poder participar en la incipiente Liga Andaluza. El club se creó en 1989, pero sin mayores pretensiones que crear afición y formar jugadores, la idea era que los niños tuvieran contacto con este deporte”, aseguró el técnico del equipo, que recordó que en los albores “en las competiciones nos daban por todos lados”. “Recuerdo una anécdota en Benalmádena, el segundo año del club. Acudimos a un partido de la Liga Andaluza y nos encontramos con los jugadores locales, que lo primero que nos dijeron que ellos jugaban con Huelva que son muy malos”, resaltó.



Con el paso del tiempo ese equipo hecho sin mayores pretensiones llegó a una final de Liga, experiencia que repitió hasta en cuatro ocasiones, sin poder abrazar el título: “Llegar a esas finales nos llenó de satisfacción y orgullo, pero también fueron dolorosas, porque pese a rozar el éxito completo, no lo alcanzamos”, significó Ojeda, que puso especial énfasis en la que se perdió en 2010 “por sólo diez puntos”.

Eleizer Ojeda y Hendry Winarto en el dobles masculino de la final en Huelva en 2013.
Eleizer Ojeda y Hendry Winarto en el dobles masculino de la final en Huelva en 2013.

Pero llegó la quinta final en 2013. El 9 de abril en La Rinconada el IES La Orden puso la primera piedra del título ganando 3-4. Mismo resultado que en 2010, con aquel triste final, que para bien, no se repitió. “A la quinta final llegamos con mucha hambre, y con la penitencia de esas cuatro finales anteriores, incluida la más dura, la mencionada que perdimos por diez puntos. Descartamos la posibilidad de perder. Teniamos la experiencia de los años anteriores, y el 3-4 de la ida nos dio enorme fortaleza. Era nuestro día, no queriamos ni pensar que eso podía pasar”, señaló.



Ojeda reconoció que “disfrutamos muchísimo con ese triunfo, que nos graduamos en preparar finales. Desde entonces no hemos perdido ninguna, porque el único año que no ganamos la Liga no llegamos a la final (2015), fue un cúmulo de mala suerte en forma de lesiones”.

El técnico onubense tiene claro que “la incorporación de de Pablo Abián fue un salto de calidad. Hasta ese momento teniamos el plus de Carolina Marín, presente en las cuatro finales. Nos daba una enorme fortaleza en el apartado femenino, pero en el masculino no llegábamos. Con Pablo se empezó a inclinar la balanza a nuestro favor”.

El público de Huelva, clave en muchos momentos de las diversas finales.
El público de Huelva, clave en muchos momentos de las diversas finales.

Tras ganar de nuevo la Liga en 2014 y no disputar la final al año siguiente, “la de 2016 fue otro subidón. El lema ‘Volvemos para ganar’ lo aplicamos desde el primer día. Toda la temporada la jugamos con esa mentalidad, pensando en la final y en ganarla”. Ese triunfo coincidió por otro hito, porque tras conquistar el título de Liga participó en el Campeonato de Europa de Tours (Francia) -en las dos ediciones anteriores no pasó de la primera fase-, donde se colgó la medalla de bronce, éxito que repitió en 2019 Luxemburgo.

Pero si Pablo Abián significó un antes y un después en el club, qué decir de Carolina Marín, formada en la entidad a la que llegó con 9 años. Ojeda relató que “trabajando con los alumnos del instituto decidimos que era el momento de invitar a niños más pequeños a probar esto del bádminton. Vimos que los más pequeños aprendía más deprisa, y dimos un paso más, hacer captaciones por los diversos colegios, que nos permitió valorar a muchos niños, crecimos lógicamente, máxime cuando se puso en marcha los Juegos Municipales, que fue un empujó enorme, como también los Juegos Deportivos de Andalucía”.

En ese proceso surgió un a niña de 9 años, Carolina Marín. “Fue una captación en el colegio Diocesano. Ella vino y empezó en esto. Quiero decir que el primero que se dio cuenta de que en esa niña había algo más fue su primer monitor, Miguel Ángel Fernández. Me habló de ella y me dijo que llevaba apenas dos meses con la escuela y que ya le ganaba a todos, que habían empezado un año antes, y que había que llevarla al Campeonato de Andalucía Benjamín. Fíjate lo que ha hecho desde entonces”, recordó.

El club onubense forjó una leyenda: Carolina Marín, primer oro olímpico de un deportista de Huelva.
El club onubense forjó una leyenda: Carolina Marín, primer oro olímpico de un deportista de Huelva.

El club en la actualidad está a la espera de la decisión de la Federación Española de Bádminton sobre qué hacer con la temporada. El Recre IES La Orden está clasificado para la final por el título de Liga con el Rinconada, que se ha suspendido por el coronavirus. Ojeda tiene esperanza “que al final de pueda jugar”, aunque no sabe “si podrá ser en junio, julio o incluso en septiembre, no lo sabemos, lo que sí digo es que nos gustaría acabar la competición, pero no va a depende de nosotros”.

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