'El Cuaderno de Muleman'

Un hombre confinado de Nerva y una bolsa de basura son denunciados por participar en una manifestación

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Rotonda de Nerva.
Contenedor colmado.

José Manuel Alfaro / ‘El Cuaderno de Muleman’. El pasado viernes, las fuerzas de seguridad en una rueda de prensa, hicieron balance del número de denuncias y detenciones efectuadas durante la última semana. Unos datos que a pesar del civismo con el que está respondiendo la ciudadanía en esta estado de alarma, no está exento de algunas prácticas vecinales que están fuera de toda autorización. De hecho, en los últimos días, aunque no han aumentado significativamente las denuncias respecto de la semana pasada, sí se ha dado un fuerte repunte de lo que se han denominado “Prácticas Inverosímiles de Dudosa Veracidad” con las siglas (FIDV).

Rotonda de Nerva.

Un grupo de denuncias en las que se engloban numerosas denuncias entre las que estarían, personas que sacan a pasear las mascotas más extrañas del mundo, como burros, caballos, algunas especies de pájaros e incluso tarántulas. Excusas para romper el confinamiento, que se unen a la compra diaria del pan al pueblo de al lado, el alquiler de perros por horas a los vecinos o la simulación de algún trastorno autista. Pero de todas las denuncias que se han tramitado, la más sorprendente fue la que se realizó el pasado viernes, cuando un individuo organizó una manifestación no autorizada por la Subdelegación del Gobierno en la que participó un vecino confinado de Nerva y una bolsa de basura compostable. Los hechos, que ocurrieron en la noche del viernes al sábado, cuando el individuo denunciado se encontraba sentado en un banco de la localidad, junto a una bolsa de basura, gritando sin parar frente a unos contenedores “no a la ampliación del vertedero de Nerva” mientras se podía leer en la bolsa de basura “si al cierre del vertedero”.

Vertedero de Nerva.

Los dos manifestantes que no pararon de gritar consignas anti vertedero durante más de diez minutos, no gozaban de la autorización de la Subdelegación del Gobierno, para una actividad que se podría considerar que no entra dentro la praxis autorizadas durante el confinamiento decretado en el estado de alarma. La denuncia al individuo y a la bolsa de basura revolucionaria, fue inmediatamente puesta en conocimiento del juez de guardia, que ordeno de madrugada la disolución de la manifestación ilegal. Este ‘Cuaderno’ se ha puesto en contacto con este vecino de Nerva y su bolsa de basura,  para conocer de primera mano las razones que le han llevado en este momento de confinamiento a recrudecer las protestas contra la inminente ampliación del Vertedero.



Depositando la basura.

-¿Qué hacía a esas horas manifestándose?
-Estar confinado no significa dejar de pensar o desposeerse del pensamiento crítico. Estar confinado no significa mirar a otro lado y dejar hacer y deshacer a nuestros representantes políticos y muchos menos estar confinado no es dar la espalda a todo lo que se hace. Es más, es ahora cuando  nuestro pensamiento crítico debe estar más alerta y sensible a los acontecimientos. Estar confinado no debe de implicar una suspensión de los derechos de la ciudadanía, sino una forma de apuntalar el estado del bienestar en el que vivimos. Y con ello quiero decir que ningún gobierno puede aprovechar la debilidad de movilización de una sociedad confinada, para poner proyectos que requieren de una amplia consulta y tasa alta de movilización ciudadana. De hecho se podría llegar a pensar, que el gobierno está aprovechando la actual debilidad movilizadora de la sociedad, para imponer unos criterios que carecen de un amplio consenso social y eso podría considerar como un claro ejemplo de un recorte de los derechos de la ciudadanía, equivalente a la que genero en su día la aprobación de la conocida ley mordaza.

Daniel Vázquez Díaz.

-¿Qué espera de esa protesta?
-No espero mucho de momento, porque simplemente hago lo que tendríamos que hacer todos en estos tiempos de confinamiento y dispersión social, que es manifestarnos individualmente, mientras tiramos la basura, mientras paseamos el perro, mientras vamos al trabajo, aquellos que somos parte de la esencialidad de este sistema productivo. Hacernos ver y mostrar nuestro desacuerdo con lo que yo considero un claro ejemplo de autoritarismo político, ir con camisetas que en las que se pueda leer “No + vertedero”,  pintar en las bolsas de basura cuando vamos a tirarla “ampliación no” o llevar carteles pegados en las ventanillas de nuestros coches en los que se pueda leer “no necesitamos más vertedero”, algo que no es otra cosa que un ejercicio de responsabilidad ciudadana y no un incumplimiento del confinamiento. Si estamos en estado de alarma, lo estamos para todo lo que no es esencial y ahora mismo no creo que sea esencial la ampliación del vertedero.

Incendio en el vertedero.

-¿Está usted a favor o en contra de la ampliación  del vertedero?
-Estoy totalmente en contra, yo y de momento, mas de 23 organizaciones como la Asociación Luna (Nerva), Plataforma Antivertedero de Nerva, Ecologistas en Acción Huelva, Pies en la Tierra, Huelva te mira, XR El Brote, Fridays for Future Huelva, Asociación Matilde, Mujeres 24H, Sentido Natural, Convivencia Rural Berrocal, CGT Huelva, Asociación MUTI, Plataforma Parque Moret, Asociación Mesa de la Ría, Asociación de Vecinos Aldeas Unidas, Universidad Rural Paulo Freire, Plataforma Serrana Descubriendo al TTIP, Las3Cabras, Fundación Savia, SEO-birdlife, Colectivo GatXs CES-Ayamonte, Greenpeace Andalucía, Valdelarte  Centro de Arte Contemporáneo Medioambiental. Los ciudadanos de la localidad, de la comarca y yo diría que de toda la provincia, ya hemos pagado un precio muy alto por tener este vertedero de residuos tóxicos y peligrosos durante más de 22 años. Ya hemos pagado el precio de la fractura social que ocasionó la construcción de una infraestructura, que ha terminado confiando los residuos  tóxicos y peligrosos de la provincia y otros lugares de España, además de Portugal e Italia. Hemos tenido durante todos estos años una solidaridad extrema con aquellos ciudadanos que han visto como los residuos de las industrias en las que trabajaban y eran el motor socioeconómico de sus ciudades, se depositaban a las puertas de nuestras casas. Ahora creo que  nos merecemos una ampliación y tampoco otra fractura social como la que se produjo en el año 1988 en Gribraleón o en el 1998 en el pueblo y que está siendo objeto de tramitación de ampliación en este periodo de confinamiento y estado de alarma.

Nerva.

-¿Qué otras medidas de protesta tiene pensadas llevar a cabo?
-Esto no se va a quedar ahí, voy a seguir manifestándome yo y  mi bolsa de basura todas las noches mientras dure esto, ya sea  basura orgánica o envases de plástico y se cual sea la hora, de hecho invito a todos los vecinos del pueblo, de la comarca y de toda la provincia, que digan cada uno a su manera, no a la ampliación del vertedero. Todos debemos ser conscientes de que estar confinado no nos tiene que hacer más tontos.

-¿Ve el final de todo esto?
-Claro que sí, veo el final del vertedero, un cartel de “Vertedero clausurado en el 2020”. Los ciudadanos y ciudadanas, no nos merecemos otros 22 años viendo cientos de camiones regalándonos toneladas de residuos tóxicos y peligrosos. Pienso además, que al contrario que en el año 1998, esta vez la ciudadanía está lo suficientemente madura como para decir, no a la ampliación del vertedero, porque hemos comprendido en estos tiempos de confinamiento, que ahora más que nunca, lo esencial es invisible a los ojos.

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