Beas dignifica la memoria de las víctimas en sus terceras jornadas de memoria histórica

0
5
Una imagen del acto.
Una imagen del acto.

Redacción. Beas ha acogido este 7 y 8 de febrero sus terceras Jornadas de Memoria Histórica, que han sido organizadas por el Ayuntamiento de la localidad con la colaboración de la Comisión Municipal de Memoria Histórica de Beas y la Asociación de Memoria Histórica de la Provincia de Huelva (AMHPH) y se han desarrollado con gran asistencia de público.

En la tarde del viernes 7 de febrero,tras la inauguración de las jornadas a cargo del alcalde beasino, Diego Lorenzo Becerril, el historiador sevillano José María García Márquez desgranó la estructura represiva que los militares sublevados puso en funcionamiento en la provincia de Huelva. Con una enorme facilidad y gran didáctica, trasmitió a los asistentes a esta conferencia la importancia de conocer la historia real de la sublevación, así como su enorme conocimiento sobre la represión llevada a cabo por los militares sublevados, fruto de su trabajo de catalogación de los fondos documentales de los consejos de guerra y procedimientos militares, y la investigación de estas fuentes archivísticas.

Intenso fin de semana.

Su conferencia, que duró cerca de dos horas, mantuvo la atención de todos los presentes con una extensa aportación de datos y referencias continuas a la represión militar llevada a cabo en la provincia de Huelva, desgranando el modus operandi, y haciendo referencias concretas al el municipio Beas.

La mañana del sábado día 8 de febrero las jornadas comenzaban con la narración que el joven ilustrador onubense Tomas Milhou exponiendo los motivos del cartel anunciador, su particular visión sobre “el silencio y la represión sufrida por las víctimas.

El protagonismo de la jornada fue sin duda para las víctimas de la represión fascista. Los vecinos de Valverde del Camino, Isidoro Mantero y Manuel Eugenio Romero, consiguieron emocionar a los asistentes trasmitiendo las historias de vida de Enrique Pérez Doblado y del escultor Manuel Castilla Jiménez, asesinados en las tapias del cementerio municipal de Beas.




Este homenaje de recuerdo y dignificación de las victimas  fue cerrado con las historias de vida de tres mujeres de Beas: María González Cruz, que murió privada de libertad en la prisión provincial de Huelva, Francisca González Cruz y Francisca Luceño Velázquez, a las cuales, las cuales, tras el asesinato e sus maridos quedaron viudas, sufrieron la miseria y el rechazo de parte de la sociedad en su propio pueblo y entre sus gentes. La dureza de estas historias de muerte y supervivencia fueron narradas con enorme sensibilidad por María Ángeles  González Caballero.

La investigación sobre la represión fascista en el municipio de Beas fue presentada por las investigadoras locales María del Mar de la Rosa Domínguez y Raquel Pérez Serrano junto al responsable de Investigación de la AMPHP, Miguel Ángel Harriero. Los tres, en representación de la comisión de memoria histórica de Beas, han arrojado datos novedosos sobre cómo se organizó la represión en el municipio. El fruto del trabajo de esta comisión permite tener una relación de víctimas que, si bien no es definitiva, es más cercana a la realizad que la obtenida en investigaciones anteriores de ámbito provincial.

El objetivo principal de estas jornadas, la dignificación de las víctimas, quedó patente en el último de los actos del día, el descubrimiento de la rotulación de la calle ANTONIO RODRÍGUEZ WAFLAR, con la emotiva lectura de una carta de Manoli y Maite, nietas del homenajeado, que agradecieron al municipio de Beas mantener viva su memoria y la del resto de las víctimas de la represión. La carta fue leída por el alcalde Diego Lorenzo Becerril, que en su discurso agradeció el enorme compromiso social y la humanidad de Antonio Rodríguez Waflar, asesinado en Trigueros el 16 de agosto de 1936, un político beasino imprescindible para la historia reciente del municipio que no puede quedar en el olvido.

CALLE ANTONIO RODRÍGUEZ WAFLAR

Antigua calle mesones.

Beas, 1888-1936.

Primer teniente de alcalde y alcalde en funciones de Beas desde febrero a julio de 1936.

Creador de la Biblioteca Municipal de Beas. Colaboró en la gestación del Pabellón de los Pueblos del Hospital Provincial de Huelva para garantizar una sanidad pública y gratuita a los beasinos.

Fue asesinado en Trigueros el día 16 de agosto de 1936 tras el pronunciamiento militar que puso fin al gobierno democrático de la II República Española.

 

Dejar respuesta

Please enter your comment!
Please enter your name here