San Sebastián, una figura muy venerada en la provincia de Huelva

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Una devoción con más de dos siglos.
San Bartolomé de la Torre celebra las fiestas en honor a San Sebastián.

HBN. San Sebastián, como ya sabemos, es el patrón de Huelva Capital junto a la Virgen de la Cinta. Con él se vive una esperada fiesta en torno al 20 de enero que culmina con su procesión. Esto mismo también ocurre en otras localidades onubenses que, en invierno, reservan una festividad en honor al santo o que poseen incluso hermandades en su honor como Cartaya, Cabezas Rubias, Huelva, Punta Umbría, Santa Bárbara de Casas y Villanueva de las Cruces, entre otras. Este también es el caso de San Bartolomé de la torre, un municipio andevaleño que posee como peculiaridad dos patrones y ninguna patrona, San Bartolomé y San Sebastián, quienes protagonizan las fiestas de verano y las de invierno. Estas últimas son las que nos ocupan ya que se vienen celebrando estos días y vivirán su día grande el sábado 18, culminando el domingo.

Las fiestas de invierno, muy esperadas en la localidad.

La localidad de San Bartolomé de la Torre celebra hasta el próximo domingo 19 de enero sus fiestas en honor a San Sebastián Mártir. Esta es una de las festividades más destacadas y queridas en el municipio por la gran devoción que profesan los vecinos hacia el que es uno de los Patrones de la localidad, junto a San Bartolomé Apóstol. Pero, ¿de dónde viene esa devoción a San Sebastián? María Eugenia Limón, alcaldesa de la localidad andevaleña, ha querido aclararnos la procedencia de este sentimiento acudiendo a la historia. Y es que la Hermandad de San Sebastián, según cuenta la leyenda tiene más de dos siglos de historia, aunque la actual tiene 12 años y la imagen unos 60, tras ser la anterior quemada durante la Guerra Civil.

San Sebastián es uno de los patrones del municipio.

Una hermandad que con el tiempo ha ido consolidándose y mejorando tanto el paso como el retablo y el resto de ornamentación. Sus días grandes los vive en torno al 20 de enero, día de San Sebastián y momento en el que se celebran en el pueblo las fiestas de invierno, que comenzaron el miércoles 15 con el triduo y que viven su día principal el sábado, un día de fiesta en el que se desarrolla una Diana por todo el pueblo, en torno a las 6 de la mañana, y sus vecinos abren sus casas para desayunar. A esto le sigue la misa de las 11.00, una función muy emotiva preparada por los hermanos y que culmina en la procesión del santo por las calles del pueblo, acompañado por la danza de las espadas y el tamboril. A las 15.00 tiene lugar el recorrido de los ramos por la localidad, una peculiar tradición que consiste en ramos de olivo que la hermandad decora con productos para su posterior rifa en torno a las 18.00 horas y de donde procede la mayoría de los ingresos de la corporación.

En la procesión se interpreta la tradicional ‘Danza de las espadas’.

Un día en el que los bartolinos no pisan sus casas, saliendo de ellas al alba y volviendo de madrugada, ya que las fiestas tienen su celebración más mundana en la carpa habilitada para tal fin a partir de las 20.00 horas, con numerosas actuaciones y animación. Todo acaba el domingo 19 de enero con una potajada para los vecinos, un día de convivencia. Un programa de actividades organizado por la hermandad de San Sebastián de la localidad, respaldada por el Ayuntamiento que presta apoyo de intendencia y seguridad y pone a disposición de los vecinos la carpa y la música de la fiesta nocturna. Además, ofrece el sonido y el servicio para la rifa, ejecuta el corte de calles y demás dispositivos para facilitar el desarrollo de los actos programados. Tal y como nos afirma Limón, este año se cortará además la travesía principal, para que los vecinos puedan disfrutar de estas fiestas en la calle sin interrupción. Para todo ello, la coordinación del ayuntamiento con la hermandad es esencial.

Unas fiestas en torno al 20 de enero.

Unas fiestas que llevan meses preparándose, como por ejemplo el triduo con el que todo comienza que lleva 3 meses ideándose. La rifa de los ramos es una de las peculiaridades de la festividad de San Sebastián, un sorteo de tres premios para los que los hermanos venden más de 10000 papeletas por todo el pueblo. En alto pregonan los productos que hay colgados en cada ramo de olivo y la gente comienza la subasta, vociferando la cantidad que están dispuestos a pagar por ello. Este año además se cumple el 60 aniversario de la primera procesión de la imagen, edad que la talla en sí ya cumplió en 2019, tras ser quemada la antigua durante la Guerra Civil. Por ello, el pasado 30 de noviembre se celebró un acto de hermanamiento, institucional y religioso con todas las hermandades de San Sebastián de la provincia. Una devoción muy antigua en la localidad andevaleña ya que, según cuentan los mayores del pueblo, sobre 1869 ya existía una hermandad.




La talla ha cumplido 60 años.

Tal y como nos cuenta Peña, la presidenta de la hermandad de San Sebastián de San Bartolomé de la torre, la corporación ha crecido en número de hermanos considerablemente, en una década que ha sido muy importante para ellos ya que se ha construido la casa hermandad y en el 2015 el ayuntamiento nombró medalla de oro e hijo predilecto de la villa al santo. Y es que la localidad cuenta con algunas peculiaridades como el tener dos patrones que protagonizan a su vez dos fiestas, las de verano en honor a San Bartolomé y las de invierno, las de San Sebastián. A esto se le suma no tener patrona y que posee una romería sin santo, la Romería de la Amistad. Como novedad, el santo estrena este año los faldones con motivo del 60 aniversario de su primera salida.

Una devoción con más de dos siglos.

Una festividad muy esperada por los bartolinos y que permite la reunión de los vecinos del pueblo y el pasar el día en la calle, algo que solo puede impedir la lluvia. Y es que si llueve el santo no sale, para evitar su deterioro, algo que en 60 años solo ha pasado una vez y, como dato curioso que nos cuenta Peña “en los últimos 60 años solo no salió un año, cuando precisamente María Eugenia Limón, la actual alcaldesa de la localidad, fue mayordoma. Llovía tanto que tuvo que hacerse la procesión dentro de la iglesia”. También nos cuenta que un año salió y hubo que echarle un capote a la imagen del santo, y es que siempre intentan que salga y este año no va a ser menos, aunque sin poner en riesgo la talla.

Un día de celebración en las calles del pueblo.

Cada año las fiestas cuentan con tres nuevos mayordomos que colaboran y apoyan a la junta de gobierno de la hermandad, además de presidir todos los actos religiosos de ese año, como por ejemplo la procesión. Todos junto al consistorio se esmeran en conservar una tradición de gran arraigo para los bartolinos, sus fiestas de invierno que guardan costumbres propias y tan peculiares como esa diana al alba, los ramos, las ofrendas o la rifa. Sin duda un plan para este fin de semana de lo más apetecible. María Eugenia Limón, alcaldesa de la localidad nos invita con sus palabras a vivir estas fiestas desde cerca: “Deseo que los vecinos de la provincia de Huelva se unan a esta celebración y visiten nuestro pueblo en un momento tan bonito. Una fiesta con numerosos atractivos en la que San Bartolomé muestra parte de sus tradiciones, como la danza de las espadas y la subasta de los ramos”. A esta invitación se suma Peña: “En nombre de la hermandad aprovechamos para invitar a todo aquel que quiera conocer esta fiesta, siempre nos acompañan muchas hermandades de pueblos vecinos y amigos, por lo que hacemos extensible esta invitación a toda la provincia”.