Mercedes

Carmen Vidarte, cuando la vocación por la justicia tiene premio

Desde pequeña no se perdía una película de juicios, por lo que tuvo claro que lo suyo era estudiar Derecho en la Universidad de Huelva. Una formación tras la que se preparó las oposiciones de Auxilio Judicial. Un primer paso para entrar a formar parte de un ámbito fundamental en nuestra sociedad. A partir de aquí, no ha parado de seguir creciendo y aprendiendo hasta ser reconocida con el Premio Empleado Público del Año 2019. Un ejemplo de esfuerzo y dedicación.

Foto de familia del acto con los ganadores y organizadores.

M. P. D. El Salón de Actos de la Facultad de Derecho de la Universidad de Huelva acogía el pasado 25 de junio la gala de entrega de los Premios al Empleado Público del Año en Huelva, una iniciativa pionera en España, imitada en otras provincias andaluzas, organizada por el diario Huelva Buenas Noticias y el sindicato CSIF, que contó con la presencia de un nutrido número de representantes institucionales de la provincia.

Carmen, junto al resto de nominados en la categoría de Justicia.

Unos Premios al Empleado Público del Año en los que, en la categoría de Justicia, resultaba ganadora Carmen Vidarte Díaz-Malaguilla, del Juzgado de Primera Instancia 7 de Familia de Huelva. Se trata de una onubense que, desde pequeña, ha sido una enamorada del Derecho, por lo que, cuando llegó el momento de elegir una carrera, lo tuvo claro.

Estudió en la Facultad de Derecho de la UHU y luego hizo un Máster.

Según recuerda, “desde niña veía todas las películas de temas judiciales. Sabía desde pequeña que quería estudiar Derecho. No tenía duda ninguna, así que terminé matriculándome en esta carrera en la Universidad de Huelva“. Es más, después de obtener el grado, también hizo un Máster de Derecho Fiscal.




Encontró el apoyo de su familia en su decisión de estudiar unas oposiciones.

Una formación tras la que entró a formar parte de un despacho de abogados. Fue su primera experiencia en el mundo laboral, pero, “estando allí, me di cuenta de que era muy sacrificado, así que terminé pensando que lo mejor era optar por unas oposiciones. Le comuniqué mi decisión a mis padres y me apoyaron mucho”.

De este modo, Carmen estuvo estudiando durante un año y medio preparándose las oposiciones de Gestión Procesional Administrativa y de Auxilio Judicial, opción esta última que acabó aprobando. Fue el primer paso para convertirse en empleada pública. Y, a partir de aquí, hay ido promocionando y, hace dos años, aprobó también Tramitación Procesal.

Imagen de la Audiencia Provincial de Huelva. / Foto: stajcantabria.com.
Imagen de la Audiencia Provincial de Huelva. / Foto: stajcantabria.com.

A lo largo de su carrera como funcionaria de Justicia, Vidarte ha tenido la oportunidad de trabajar en diferentes espacios. Comenzó en el Juzgado de Primera Instancia de Valverde del Camino, para pasar después al Juzgado de Instrucción nº 2 de Huelva. Después, ha formado parte de varios juzgados de Huelva, como el Contencioso nº 2 y nº 3, Violencia sobre la Mujer, la Sección Segunda de la Audiencia Provincial, el Juzgado de Primera Instancia e Instrucción nº 1 de Moguer y, por último, el Juzgado nº 7 de Familia de Huelva, donde se encuentra desde el pasado mes de enero de 2019.

Con sus compañeros del Juzgado de Instancia nº 7.

Su balance de todo este tiempo es “muy bueno. Me encuentro muy contenta por el trabajo desarrollado. Y eso que ha habido casos muy duros. Pero siempre queriendo avanzar. De hecho, me encantaría llegar a ser Secretaria Judicial, actual letrada de la Administración de Justicia”. Y es que esta onubense es una persona con muchas inquietudes, que siempre está dispuesta a seguir aprendiendo, vaya donde vaya. Por este motivo, piensa continuar estudiando y se presentará, en breve, a Gestión Procesal.

Considera que debe informatizarse más el sistema judicial.

En su opinión, “el ámbito judicial está muy atrasado tecnológicamente, si lo comparamos con Hacienda, por ejemplo. Y eso nos repercute mucho, porque va mas lento. Luego, los sistemas informativos que tenemos van muy despacio. Seguimos utilizando mucho el papel, así que queda mucho para el papel cero. Por este motivo, creo que debería ser todo el proceso mucho más ágil“.

Carmen Vidarte, recogiendo su galardón, un momento muy gratificante para ella.

Con respecto a su reconocimiento con el Premio Empleado Público del Año 2019, Carmen Vidarte reconoce que “no me lo esperaba. Pensaba que se lo llevaría Esmeralda, que es muy conocida y, además, tampoco hice nada para difundir la votación ni nada. Así que, cuando me enteré del resultado, no me puse a llorar de milagro. Lo celebré por todo lo alto, porque me sentí muy querida. Ha sido muy gratificante, porque, a veces, en el mundo judicial, y sobre todo en Familia, que es donde hay más trabajo en Huelva, por muchas horas que hagas, parece que no avanzas. Eso, sin olvidar que es una materia muy sensible -divorcios, guardia y custodia, tutelas, niños, etcétera-. Todo el mundo va enfadado y tienes que tratar al ciudadano bien.

Con su pareja, otro apoyo importante en su vida.

Por todo ello, la gala de entrega de premios para ella fue un momento muy especial. Un evento que vivió de forma muy emotiva, muy contenta y con muchos nervios, por lo que fue imposible contener las lágrimas. Ahora, su premio lo tiene puesto en un lugar privilegiado de su casa. Un galardón que se lo dedica a su madre, Loli, “que lo ha vivido con mucha emoción. Ella siempre me ha apoyado para que estudiara. Y eso que, al principio, no era buena estudiante. Pero, con su impulso, he logrado llegar hasta aquí”.

Nos deja un mensaje final.

Con su experiencia, Carmen nos deja un mensaje en el que anima a todos los onubenses a “que luchen por lo que quieran, porque con esfuerzo todo se consigue. Yo soy una enamorada de mi trabajo. Y, a los ciudadanos, decirles que intentamos trabajar todos los días al máximo. Aquí todo el mundo trabaja muchísimo. Es cierto que tenemos mala fama, pero trabajamos mucho”.






Deje un comentario

Su dirección de correo no será publicada.