
M. P. D. La ministra de Industria, Comercio y Turismo en funciones, Reyes Maroto, entregaba a mediados de diciembre, en la sede del Ministerio, los Premios Nacionales de Comercio Interior 2019, que reconocen anualmente la labor de los Ayuntamientos en sus actividades de renovación urbana en apoyo al comercio local y de los pequeños comercios y asociaciones de centros comerciales abiertos en su labor de desarrollo y modernización empresarial mediante la mejora de la tecnología.

Un galardón que ha otorgado un accésit al Centro de Revalorización de Marcas Españolas, de Madrid, centro en el que desarrolla su actividad la empresa nacida en Punta Umbría Real Fábrica, dedicada al comercio al por menor de artículos de alimentación, bebidas, perfumería, cosméticos, jabones, velas, libros, papelería, etcétera.
Un premio que ha sido muy agradecido por la responsable de la entidad, Rocío Muñoz, que comentaba a través de las redes sociales: «tengo el trabajo más bonito del mundo, pero que encima te lo reconozcan alguna vez mola, porque ¡es la primera vez que nos dan algo! aunque sea solo un papel con el nombre de tu empresa, pero hace mucha, mucha ilusión. Gracias Nat, Susana, Lidia, Isabel, Miriam, Juan, Piedad. Gracias a Carmen, Rafa, Rocío, Isi, María, Cova, Barbara y Alvaro. Y a Toñi y Manoli, que comenzaron conmigo hace ahora 8 años en Punta Umbría, cuando no podíamos ni imaginarnos que en el 2019 nos iban a dar ná de ná. Y Marta por tu apoyo».

Unas bonitas palabras de agradecimiento para poner de manifiesto el esfuerzo realizado por las impulsoras de ‘Real Fábrica Española’, cuya sede se encuentra situada en Punta Umbría. Se trata de una tienda online de productos tradicionales españoles que por su alta calidad han perdurado a lo largo de los años. La empresa está centrada en vender regalos, como explica su impulsara, “regalos que son emociones. Regalos bien bonitos, empaquetados y con muchísimo encanto, productos españoles de toda la vida, marcas con historia. Desde las mantecadas Salinas hasta objetos de decoración, como las teteras y cafeteras de peltre igualitas a las que tenían nuestras abuelas, o las babutxas mallorquinas de piel de borreguito, los packs gourmet de Navidad, libros de Esther. Y así hasta 450 productos españoles con historia”.
Una propuesta nacida en la provincia onubense, porque Rocío Muñoz vivió en Huelva desde los 4 a los 18 años. Y, aunque hacía tiempo que se había marchado fuera, “siempre he seguido viniendo para visitar a mi familia materna. Y después de crear la empresa en Madrid, en muy poco tiempo comencé a necesitar más espacio y metros cuadrados, así que decidí trasladar la oficina a la casa familiar que tenemos en Punta Umbría.

El resultado está siendo muy positivo, puesto que realizan envíos con regalos muy emocionales desde Sidney hasta Buenos Aires. Sin olvidar que cubren todo el territorio nacional en 24 horas. A Rocío siempre le ha gustado contar historias. Por eso se licenció en Ciencias de la Comunicación, después pasó a contar la historia de un periódico centenario desde su departamento de Relaciones Institucionales o transmitir la filosofía de grandes cadenas comerciales implantando sus tiendas en España. Pero la gran historia llegaría hace tres años cuando se embarcó en su propio proyecto personal. Así nacía ‘Real Fábrica Española’, creado en 2010 después de que esta emprendedora decidiera dejar su trabajo con la idea de pasar unos meses sabáticos viajando con la mochila por el mundo para pensar y conocer otras culturas.

Tras viajar por América y Europa, y tras volver de visitar Asia y Australia en furgoneta, Rocío, Ro, se da cuenta que conoce mejor el resto del mundo que su propio país, y de esta forma comienza a viajar compaginando sus escapadas por España con una tesis con la que pretende profundizar sobre los productos centenarios que aún se siguen comercializando en nuestro país, centrada en los comercios tradicionales en España. Pero ante la falta de apoyo de la universidad en la que estudiaba se anima a recuperar muchos de los artículos españoles más conocidos que estaban a punto de desaparecer a causa de la crisis y a los que les aportó un nuevo aire más chic.

Tras comprobar que este tipo de negocios ya existen con éxito en otros países, Rocío impulsó ‘Real Fábrica Española’, que tomaba el mismo nombre que los Borbones dieron en el siglo XVIII a las manufacturas. Entre los más de 3.000 productos que Rocío localizó para su investigación, seleccionó 450 teniendo en cuenta la historia que tienen detrás. Entre ellos se encuentran los chocolates Amatller, que es la marca más antigua de España aún en activo.

Junto a Real Fábrica, en el acto también se reconocía con el Premio Nacional a Centros Comerciales Abiertos, dotado con 5.000 euros, a la Asociación de Comerciantes, Industriales y Profesionales del sector servicios del Centro Histórico de Teruel por el desarrollo e implantación de un sistema de información a través de una aplicación de gran utilidad para turolenses y turistas y la digitalización de la gestión de servicios (sistema ERP) que mide el impacto de sus las acciones y actividades, permitiéndoles reorientarlas en caso de ser necesario. Y el Premio Nacional al Pequeño Comercio, dotado con 5.000 euros, ha correspondido a Pisamonas, una marca nativa digital que ha sabido compaginar sus ventas online con sus 30 tiendas físicas a nivel nacional complementando ambos mundos con una estrategia de negocio dirigida al consumidor tanto nacional como extranjero. Además, también se otorgaban otros accésit nacionales.
Un acto en el que, además, participaba la secretaria de Estado de Comercio, Xiana Méndez, el subsecretario del Ministerio, Fernando Valdés, y el presidente de la Confederación Española de Comercio, Pedro Campos, entre otros.
















