Inexactitudes en la Historia de Huelva

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De izquierda a derecha: Miguel Báez Quintero “Litri I” y Manolito Báez Muñoz “Litri III”.

Antonio José Martínez Navarro. Mi propósito en este trabajo de investigación no lleva ínfulas de pretender la plana a nadie sino corregir, con rigor y exactitud diáfana, errores que no deben permanecer en nuestra Historia con datos equívocos. Traigamos dos de ellos:

Miguel Báez Quintero “Litri I” fue un valiente matador, hijo de Manuel Báez Arauz Mequi, (1831-1873). Miguel Báez Quintero, (1869-1932) que al final de su valiente  trayectoria taurómaca había recibido en su cuerpo treinta y tres heridas por asta de toros, comenzó a bregar con los cornúpetos en 1884 en un festival celebrado en la Plaza de las Monjas y se mantuvo en primera línea del escalafón taurino hasta la corrida que se verificó en honor de Nuestra Señora de la Cinta en 1910. “Litri I” contrae matrimonio el 23 de Octubre de 1898 con Antonia Hernández Díaz, forjando su “nido” de amor en la calle San Sebastián número 2, principal. A “Litri I” le cantan:

“Como no está quieto el demonio,

Al espada Miguel Báez

Le ha “chalao” el matrimonio.




Que se acuerde el gran torero

Que es más fácil andar con toros

Que en casa de mandadero…”.

En 1902 contrata, en calidad de criada a Margarita Gómez. Y siendo Miguel Báez de adolescente, según citan los revisteros taurinos de la época, un hombre más bien alto, con anchos hombros, de tez mate y cabellos negros perfectamente cuidados, boca bien dibujada, dientes deslumbrantes y una apostura tan esbelta que le franqueaba el corazón de las onubenses que alababan su cortesía y el esmero que empleaba para cortejarlas, no nos debe extrañar que Margarita, de sus relaciones amorosas con el famoso torero, quedara en estado de “buena esperanza” naciendo Manolito Báez “Litri” el 3 de agosto de 1905.

Tras la retirada  de Miguel Báez Quintero, primer “Litri”, su lugar fue ocupado por José Rodríguez Báez, mucho antes de que comenzara a torear Manolito Báez. José Rodríguez es citado en todos los documentos como “Litri II”, lo que ocurre es que este excepcional estoqueador ha permanecido ignorado al marchar a América, en busca de mejores horizontes económicos, en 1915. Sepamos algunos datos de este auténtico “Litri II”: José Rodríguez Báez, sobrino de Miguel Báez Quintero, nació en la calle Garci Díaz, número 16, en el mes de marzo de 1891l.

En 1911 comienza a actuar  en corridas informales en la que su enorme valentía le hizo ganar excelente cartel… Su presentación la hacía ante sus paisanos el domingo 9 de julio de 1911. Lo acompañaban “Navarrito II” y el “Encajero” y los astados los ponía Gregorio Rite. “Litri II” suple su falta de técnica torera por valencia y obtiene en su primero una oreja; en su segundo cumple a secas. Sobre su presentación hacía balance el revistero del diario “La Provincia” con estas palabras: “Encajero” y “Litri” deben abandonar la afición…”.

Pero él no sigue el consejo y continúa mejorando en tentaderos y en el propio Matadero perneo de la Ciudad. Por otro lado, sus paisanos están, tras la retirada de “Litri I”, deseosos de contar con un torero de la tierra y le animan y le apoyan incondicionalmente, no sólo en el albero de la Merced, sino desplazándose a los de la provincia. Ya a finales de la temporada  se leía un artículo en el que tras lamentar la retirada del gran “Litri” terminaba diciendo:

<<…Con su marcha quedó desanimada la afición onubense, creyendo que jamás volvería a presenciar aquellas gallardías a que, cómo no, nos llevaba a la plaza tan pronto veíamos su nombre en los carteles, como igualmente creíamos que desaparecería el apodo que lo distinguía.

Pero a poco de esto volvió a repetirse el mismo nombre, no a secas sino acompañado por el guarismo II…>>.

A partir de este festival triunfa como novillero en numerosas corridas en los alberos de Escacena del Campo, Huelva, Sevilla (alternando con “Pacorro” y Toboso en la muerte de seis novillos de Surga, demostrando lo valiente que era y el arte taurino que ya empezaba a poseer), Chucena, Nerva…

Comienza el año 1916 y “Litri II” está pletórico de ilusión, obteniendo diversos triunfos e incluso la empresa de nuestro circo lo anuncia para mediados de agosto, en compañía de Hipólito y García Bejarano, pero le sale un contrato para América y a principios de agosto se va a aquel continente para no regresar nunca a Huelva. En aquel periplo le acompañarán, en calidad de rehileteros, “Rolo Chico” y “Camiserito”.

En América triunfa totalmente obteniendo grandiosos triunfos que le impiden volver a su tierra. Gana la “Medalla de Oro” que a juicio de un jurado se adjudicaba al diestro que mejores faenas realizara y toma la alternativa en 1924. Tenemos que añadir que fijó su residencia en Barranquilla (Colombia) que allí contrajo matrimonio con una colombiana, unión de la que nacieron varios hijos y que durante la primera campaña americana de Miguel Báez Espuny “Litri”, cuando actuaba en Méjico, José Rodríguez Báez se acercó a saludarlo y le regaló el estoque con el que había actuado en su carrera taurina.

Ahora vayamos, sin más preámbulos, al desorbitado error que se produce en la colección “Huelva. Noticias de un siglo. XX” alusivo al año 1916. En estas fechas Manolito Báez “Litri, nacido el 3 de agosto de 1905, como ya hemos citado con anterioridad y que nunca estuvo en América, el “historiador” se confunde con los toreros. Así, en la página número 261, nos sirve la siguiente crónica exornada con una fotografía de ¡Manolito Báez “Litri II!:

Manolito Báez que según el historiador toreó en América sin haber estado nunca en ella y a la edad de diez u once años. Insólito.

<<Hasta Huelva llegaba en el 9 de diciembre  información de la presencia de “Litri II” en Caracas. El torero destacó por su arrojo y valentía ante dos violentos astados (el primero de la tarde lo llevó a la enfermería).

Ovación, sombreros y vueltas  al ruedo fue el premio recogido en aquella tarde taurina en las américas. Al primer toro de la tarde, “Litri II” le instrumentó dos verónicas muy buenas, y dos medias, “superior una de ellas” –contaba la crónica: “Después fue banderilleado por “Rolo Chico” y “Camiserito”. Inició “Litri II” una faena con un pase ayudado, dos con la derecha, un muy bueno de pecho, otro en redondo, siendo cogido aparatosamente sin consecuencias. El valiente torero no se amilanó y entró a matar con todas sus fuerzas dando un pinchazo, a la vez que sufría una aparatosa voltereta que le obligó a ir a la enfermería en brazos de los monosabios.

Afortunadamente el percance no fue grave y “Litri II” volvió al ruedo aún con más bríos que antes. Después de brindar al palco número 15, inició su faena llegando hasta la cara del animal de rodillas, dándole un pase superior, para seguir por naturales, de pecho, de trinchera, para dejar una media en su sitio que no fue lo último y un volapié que le costó una voltereta. Pero se levantó y finiquitó al segundo de la tarde de una estocada “superiorísima”, de efecto rápido, que le granjeó la ovación del público y la vuelta al ruedo>>-

Son varios los errores en la noticia: En primer lugar que en aquella fecha tenía Manolito once años de edad, en segundo, que no estuvo nunca en América y además silencian al sobrino de Miguel Báez Quintero “Litri I”, José Rodríguez Báez, auténtico “Litri II”.

Manolito Báez, falleció el 18 de febrero de 1926, a consecuencia de una cogida que le infligiera una semana antes en la plaza de toros de Málaga el toro “Extremeño” es, por consiguiente, “Litri III”.

Acerquémonos al segundo error. Se hacen efectivos en la obra tercera de la colección

“Huelva marinera y minera”, que vio la luz en 2010 y que desarrolla los temas siguientes:

<<La Mesopotamia y sus ríos, Víctor Márquez Reviriego.

Huelva, marítima y minera, 1929.

Introducción.

Huelva y Compañía, Juan Cobos Wilking.

Localizaciones,

Carta del dibujante, Arturo Redondo.

Agua y Territorio.

De Tartessos a Saltés. Orígenes de Huelva y su entorno, Jesús Fernández Jurado.

Agua y Naturaleza.

Agua y vida in extremis, José María Fernández-Palacios y Carmona.

Agua y Ciudad.

El agua en la Huelva contemporánea, María Antonia Peña Guerrero.

Agua y Economía.

El Puerto de Huelva, Ana María Mojarro Bayo.

Lugares y edificios.

Huelva como fenómeno urbano, José Álvarez Checa.

El estuario del Tinto-Odiel, en la época del Descubrimiento, Diego Ropero Regidor…. >>.

La mayoría de los trabajos de esta publicación tienen la frescura y exactitud que se les exige. En uno de ellos observamos el deficiente trabajo de Juan Cobos Wilking ya que no aporta nada documentalmente a lo ya existente, llegando su desconocimiento a asegurar que el nombre de Barrio “Reina Victoria” –vulgo Barrio Obrero-fue llamado de este modo en honor de “la hija del duque de Kent, esposa del príncipe Alberto de Sajonia-Coburgo, ocupante del trono de Gran Bretaña e Irlanda y emperatriz de la India”. Claro error, ya que el nombre que ostenta el centenario barrio se debe a la mujer de Alfonso XIII, reina española. No queremos detenernos demasiado en este punto dando un breve bosquejo biográfico de la reina Victoria y la aclaración la vamos a dejar en  manos de Jesús Conde Delgado quien recordaba a los lectores, a través de un artículo inserto en el diario “Odiel”, de fecha 21 de mayo de 1971, titulado “La yerbaza del Barrio Reina Victoria” el origen o motivo del nombre de la barriada que historiamos:

Portada de la obra “Historia del Barrio Reina Victoria. Óleo del pintor José Ángel Martínez Rodriguez.

<<….El nombre de Reina Victoria fue dado a este barrio en honor de la entonces Reina de España. Y en su visita a Huelva en el año 1926, Alfonso XIII tuvo ocasión de conocer personalmente el emplazamiento y situación de estas viviendas, expresando al mismo tiempo su gratitud a la empresa de Río Tinto por haber bautizado este barrio con el nombre de su augusta esposa…>>.

Pero, prosigamos. A pesar de la importancia de este Barrio para la Ciudad de Huelva no nos facilita nombres de los autores del proyecto que, como sabemos, fueron el británico Morgan y los españoles Pérez Carasa y Aguado. También, sin pruebas documentales al uso, se permite el lujo o desborde histórico temerario, no de suponer sino de afirmar que los primeros partidos de fútbol se jugaron en la localidad de Minas de Riotinto. Lo creeremos  cuando presente públicamente una prueba documental que avale tal afirmación. Desafortunada su actuación como historiador, aunque la exclusiva  culpa de este asunto la tiene quien depositó la confianza en él como alumno, mal alumno, diríamos, de Clío, la musa de la Historia.

Bibliografía: La dinastía de los “Litri”, de Antonio José Martínez Navarro.

Historia del barrio Reina Victoria, de Antonio José Martínez Navarro.