Ana Patricio Martínez, una maestra de educación especial que lucha por la integración de sus alumnos

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La onubense Ana Patricio es una docente con gran vocación.

Cristina Morales. La educación es una de las herramientas más poderosas que posee el ser humano. Es la llave de la libertad y la autonomía, la manera de ser ciudadanos libres e inteligentes. Por ello, debido a su importancia, la mayoría de los profesionales que se dedican a la enseñanza lo hacen porque tienen vocación, sienten una imperante necesidad de enseñar a los demás y una verdadera pasión. Eso le ocurrió precisamente a Ana Patricio Martínez, una onubense de 26 años que desde que era muy pequeña soñaba con ser maestra.

En un principio, su sueño estaba relacionado con ser maestra de educación primaria y por esa razón, decidió cursar el grado de magisterio en esa especialidad. Mientras estudiaba, se dio cuenta de que realmente le gustaba más otra vertiente de la educación y decidió realizar una mención de educación especial. Durante los años de carrera, comenzó a formarse en cursos relacionados con este campo y cuando acabó sus segundas prácticas ya no tenía en mente otra cosa: ser maestra de educación especial. Al terminar el grado, cursó el Máster de Educación Especial y empezó a prepararse las oposiciones, una etapa muy dura pero que le trajo una gran recompensa: conseguir plaza a la primera, sin duda uno de los mayores logros de su vida.



Es profesora de educación especial.

Su primer curso de maestra y de funcionaria en prácticas lo realizó en un centro de infantil y primaria de Isla Cristina. En la actualidad, su segundo año, enseña en un instituto de educación secundaria de Palos de la Frontera. Sin embargo, nunca deja de formarse y acumular puntos para conseguir una plaza definitiva en un centro determinado, por lo que cursa varias formaciones que la ayudan a profundizar en su especialización. Además, ha descubierto que también le apasiona el mundo de la investigación, tanto que ya ha impartido una sesión en el Máster de Educación Especial, el que ella misma cursó, y se ha matriculado para realizar una tesis doctoral.

En la vida académica de Ana Patricio Martínez tuvo un importante valor una de las becas que ofrece la Fundación Atlantic Copper, ya que supuso una ayuda inestimable y un gran empujón para sus estudios y, sobre todo, su especialización. Hablamos con esta joven docente para que nos cuente más sobre su experiencia.



Consiguió plaza a la primera.

– ¿Cómo accediste a las Becas de la Fundación Atlantic Copper?
– Accedí a las becas de la fundación Atlantic Copper en el curso 2012-2013, cuando cursaba mi segundo año de grado. A partir de ese momento recibí la beca 4 años seguidos (2º, 3º, 4º de carrera y máster).

– ¿Qué supuso para ti obtener esta beca?
– Gracias a esta beca tuve la posibilidad de realizar cursos de idiomas, costear gastos durante los cuatro años y sobre todo ahorrar con vistas a poder permitirme una preparación posterior de oposiciones a maestros.



– ¿Cómo supiste de la existencia de estas becas?
– Conocí la existencia de estas becas gracias a una amiga. La hermana de ella la había recibido el curso anterior.

Ana es de Huelva.

– ¿Por qué decidiste cursar tu carrera o máster? ¿Qué has conseguido con ello?
– Desde que era muy pequeña, soñaba con ser maestra. En un principio, mi sueño estaba relacionado con ser maestra de Educación Primaria y por esta razón, decidí cursar el grado de magisterio en Educación Primaria. Al cursar el grado elegí realizar la mención de Educación Especial dentro del mismo porque despertaba mi curiosidad. Durante los años de carrera, comencé a formarme en cursos relacionados con este campo y cuando acabé mis segundas prácticas de la carrera ya no tenía en mente otra cosa: ser maestra de Educación Especial. Al terminar el grado, cursé el Máster de Educación Especial aquí en Huelva y empecé a prepararme las oposiciones para conseguirlo (con el fin de prepararlas en 2 años y presentarme en 2017). Fue una etapa muy dura, pero el esfuerzo tuvo su recompensa. El día 21 de julio de 2017, obtuve la plaza de Maestra de Educación Especial a la primera y sin haber sido interina antes. Ha sido uno de los mayores logros de mi vida.

Sigue formándose para conseguir una plaza definitivo.

– ¿Qué valor crees que tienen las ayudas de entidades privadas [como la de Atlantic Copper] para la formación de jóvenes como tú?
– Hoy en día, que además de las matrículas universitarias, tenemos que cursar másteres, idiomas… para alcanzar nuestras metas, estas fundaciones permiten costearnos muchos de estos gastos. Es de agradecer que algunas instituciones confíen en los jóvenes e inviertan en el futuro de esta forma. En mi opinión, es algo necesario y positivo.

– ¿En qué consiste la beca, tuviste que cumplir algún requisito?
– Para alcanzar la beca, debías tener más de un 8 de media (dependía del grado que se cursara) en el año anterior y todo aprobado. No me parece mal que “se premie” el esfuerzo y la constancia.

Una maestra que siempre soñó con serlo.

– ¿Qué estás haciendo en estos momentos?
– Una vez que conseguí la plaza en 2017, mi primer curso de maestra y de funcionaria en prácticas lo realicé en un centro de infantil y primaria de Isla Cristina. Este segundo año, lo estoy desempeñando en un instituto de educación secundaria de Palos de la Frontera. Una vez que consigues la plaza de funcionaria, es necesario conseguir puntos para obtener un destino o centro definitivo; y para ello estoy cursando diferentes formaciones. Además, este curso escolar, he impartido una sesión en el Máster de Educación Especial y me he matriculado para realizar una tesis doctoral.

– ¿Qué es lo que más te gusta de tu trabajo? ¿La mayor satisfacción?
– El trabajo de maestra para mí es el más gratificante del mundo. Estas regalando el saber a niños/as que dependen de ti. Además, en mi caso, a alumnos/as con necesidades específicas de apoyo educativo que a lo largo de sus etapas educativas requieren más atención y entrega por parte de sus maestros/as. Es muy gratificante ver el progreso en niños/as que tienen que esforzarse mucho para conseguir un pequeño pasito, la confianza que depositan en ti y el agradecimiento de sus padres y sus madres.

Actualmente trabaja en Palos de la Frontera.

– ¿Cuál es tu sueño?
– Hoy puedo decir que parte de mi sueño está cumplido pero mi fin es seguir creciendo personal y profesionalmente, ir ajustándome a las novedades educativas que vayan surgiendo, finalizar la tesis doctoral e ir asumiendo nuevos retos.

– ¿Algún mensaje a los onubenses?
– Ahora que además, muchos de mis compañeros/as están o han estado presentándose a oposiciones para maestros/as, solo puedo decirles (a ellos/as en especial pero a todos/as en general), que al final la meta siempre llega, que lo más importante es ser constante, luchar y no rendirse. Como siempre le digo a mis alumnos/as, el mundo es de los valientes.