‘Cruces y desvíos’, el nuevo poemario del onubense David Rodríguez

0
35

Pili Cuenca. David Rodríguez nació en Huelva en el año 1991 y estudio Filología Inglesa en la Universidad de Huelva. Su amor por los libros y la literatura nace desde su infancia y ha sido vital para el hasta la actualidad.

Ahora David vive en Madrid donde se dedica a la enseñanza y la lengua inglesa, otras de sus pasiones. Es profesor de inglés y traductor.

Para dar a conocer su actividad literaria en 2016 abrió un blog llamado @espaciovitalblog el cual le motivó para en 2017 publicar su primer poemario, Caos vital a raíz de lo cual participa en varias antologías poéticas y recitales.

El pasado mes de julio David publica Cruces y desvíos, una nueva poesía en su carrera, con evolución respecto a Caos vital pero en la misma línea de poemas de la experiencia fruto de dos años de trabajo.

-¿Qué recepción tuvo Caos vital?
A pesar de su tono triste y duro, Caos vital tuvo buena acogida para los pocos medios de los que disponía. Los lectores se sintieron identificados con el poemario, y así me lo han hecho saber. En el fondo hablo de experiencias comunes e intrínsecas a la vida, pero que por alguna razón nos cuesta expresar con cierta libertad.




-¿Cómo comenzaste a escribir poesía?
-No puedo decir una edad concreta porque la escritura me ha acompañado desde muy pequeño. Quizás la poesía empieza a brotar con fuerza en mi adolescencia, en parte por la influencia de la música rap. Por aquel entonces esbocé mis primeros versos de forma más consciente.

Su amor por la literatura viene desde su infancia

-¿De dónde nace la inspiración?
La inspiración está en el día a día, en las experiencias y en los detalles que solemos pasar por alto. Me gusta salir a pasear por el campo, o perderme en una ola del mar. Las ideas son como piezas de un puzzle, se trata de ser paciente y observar. Por supuesto, la inspiración también está en los libros que leo y en la música que voy descubriendo. Siempre llevo conmigo una libreta donde apunto esas ideas, palabras o conceptos que más tarde desarrollo.

-¿Cómo recibe tu entorno, familia, amigos, etc?
 Al principio con incredulidad e impacto. De repente, ese chiquillo callado que soy yo, se desnuda ante el mundo con poemas duros y, en muchas ocasiones, íntimos. No creo que se esperasen este acto de valentía. Por suerte, tengo su apoyo y confianza. Además, es un lujo poder contar con mi hermano como diseñador de las portadas. Creo que ciertas relaciones se han fortalecido al mostrar esta faceta mía.

-¿Cómo te sientes más cómodo a la hora de escribir?
 Es complicado. Me gusta escribir en la soledad de la noche, con poca luz y a mano. No siempre es posible, y a veces, un trayecto en metro es el momento de darle forma a un poema en la app de notas del móvil. Como decía, soy demasiado perfeccionista y siempre quiero mejorar mi proceso creativo. Al final la idea toma fuerza y se abre camino independientemente de todo lo demás.

-¿Qué tipo de poesía es la que escribes?
– Principalmente, poesía de la experiencia. Busco contar lo que vivo y aquello que me rodea. Mis poemas tienen un carácter intimista. Últimamente, también estoy escribiendo textos más abstractos.

-¿Hay evolución entre Caos vital y la nueva publicación Cruces y desvíos?
Definitivamente, sí. Hay un salto de lo personal a lo social en cuanto a temática. Los poemas están más pensados, y he buscado una mayor unidad temática que diese cuerpo al segundo libro. Quería que fuese contundente, y eso se refleja también en la extensión. Además, he valorado todas las críticas constructivas del primer poemario porque al final los lectores son quienes me hacen crecer como autor.

-¿Cómo defines esta nueva publicación?
Equilibrada y arriesgada a la vez. Creo que es un libro muy trabajado que refleja una madurez personal y literaria. Cruces y desvíos es un sendero de contradicciones que nacen de la experiencia del silencio, y es un laberinto de miradas que trascienden al individuo y le hacen testigo y partícipe del contexto que vive. Este poemario es síntesis y divagación.

-¿Qué te llevó a escribir cada una de tus publicaciones?
Circunstancias personales. El primero fue más un reto, una necesidad de superación. Cruces y desvíos es fruto del trabajo diario de estos dos últimos años, y refleja un crecimiento personal y profesional. A su manera, cada libro marca una etapa en mi vida.

-¿Qué expectativas tienes con respecto a esta publicación?
Me gustaría llegar a más lectores de todas las edades para acercar la poesía y que no se le tenga como un género difícil de leer y de sentir. Y por supuesto quisiera ampliar la red de contactos para llevar estos poemas a más ciudades y compartir momentos con quienes se adentren en Cruces y desvíos. Los recitales dan vida al poemario.

-¿Cómo nace la idea del blog?
Es un proyecto personal que surge de la necesidad de tener un espacio cultural en el que compartir citas, textos e ideas, tanto propias como de otros artistas. Es una especie de diario en el que quedan registradas una gran parte de mis lecturas, y mediante el cual también puedo expresarme con libertad. Además, es una forma de estar en contacto con la tecnología, que es otra de mis pasiones, y experimentar a la hora de crear. Por ejemplo, empecé un proyecto de podcasting para hablar de estudios culturales e invitar a los oyentes a la reflexión.

-Tiene poco tiempo pero ¿estás pensando en seguir publicando?
 Me encantaría, pero empiezo a ser realmente consciente del riesgo y todo lo que implica publicar tanto por mi parte como por la de la editorial que apuesta por mí. Pero es cierto que esto tiene un componente adictivo. La sensación al ver tus textos en un libro es indescriptible. Aunque la decisión final no depende de mí, seguiré trabajando duro. El tiempo dirá.

David es profesor de inglés en Madrid

-¿Algún reto u objetivo?
 Siempre tengo proyectos en mente, y uno de los que llevo retrasando desde hace tiempo es ponerme a escribir una novela. Siento que me la debo a mí mismo, pero hasta ahora no he tenido la ocasión de sentarme y dedicarle el tiempo que merece. Estoy en un momento de crecimiento en el que necesito explorar otros géneros más allá de la poesía, pero no hay nada concreto a la vista.

-¿Cómo motivarías a gente joven a escribir poesía y llegar a publicarla?
-Percibo que la poesía está de moda entre la gente joven gracias a redes sociales como Instagram. Hay quien piensa que se está desvirtuando el concepto de poesía, pero quizás simplemente está evolucionando y adaptándose a los valores de nuestra sociedad actual. Personalmente, considero que si Instagram sirve como trampolín para que los jóvenes se acerquen a la lectura y se aventuren a expresarse abiertamente, no todo está perdido. Además, la industria editorial está cambiando y abriendo sus puertas a estas nuevas voces, por lo que publicar un libro es más accesible que años atrás. Prueba de ello es Cruces y desvíos bajo el sello de Postdata Ediciones.