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Esta ciudad podría convertirse, muy pronto, en el primer destino del mundo para la celebración de bodas del colectivo LGTBIQ+

Se trata, según 'El Cuaderno de Muleman', de "uno de los diez puntos del plan oculto del posible inversor que pretende comprar el Cabezo de la Joya, después de que una fuente anónima se hiciera con la primera hoja de un informe confidencial, en el que se podía leer una de las diez acciones que se llevarían a cabo en el lugar".

Bandera oficial en el Cabezo de la Joya.

José Manuel Alfaro / Especial ‘Cuaderno de Muleman’. El pasado viernes, salió a la luz pública, uno de los diez puntos, del plan oculto del posible inversor que pretende comprar el Cabezo de la Joya, después de que una fuente anónima se hiciera con la primera hoja de un informe confidencial, en el que se podía leer una de las diez acciones que se llevarían a cabo en el lugar, con el objeto de rentabilizar la inversión millonaria que un conocido inversor de la ciudad estaría dispuesto a desembolsar para hacerse con toda la parcela. Según se recoge en este plan oculto, una de las prioridades de este inversor sería la de convertir el Cabezo en un lugar de celebraciones de bodas del colectivo LGTBIQ+, desde la típica boda formal con traje de novia de color blanco y novio vestido con chaqué a bodas exóticas balinesas o caribeñas, pasando por bodas medievales, renacentistas o incluso alienígenas.

Banquete de boda.

Según los datos que recogen el informe estratégico que acompaña el documento secreto, el altar se colocaría junto a las tumbas de la necrópolis, a continuación, los invitados y en una zona anexa la carpa donde se serviría el catering y donde estaría la barra libre y el escenario para el grupo de música o el disc-jockey. Este documento recoge, además, el nombre de la persona que llevaría la gestión de este espacio, una conocida activista del colectivo LGTBIQ+ de la ciudad, que se ha trazado como objetivo, convertir esta ciudad, en el primer destino del mundo para celebrar bodas del colectivo LGTBIQ+, compitiendo directamente con lugares tan emblemáticos como las Vegas en los EE.UU., Tokio en Japón, Ámsterdam en Holanda o Palos de la Frontera en España.

Las reacciones no se han hecho esperar y los sectores más ultra conservadores de la ciudad ya se han mostrado contrario a lo que hasta ahora solo es un proyecto para convertir a esta ciudad en un referente en la celebración de matrimonios LGTBIQ+. Hermandades, comunidades cristianas, algunos sectores  cofrades, miembros de la jerarquía eclesiástica, políticos de la ultraderecha de la ciudad que se niegan a declarar su verdadera orientación sexual y reprimidos sexuales, han hecho un frente común, y se han mostrado partidarios de la creación de la PAPOS (Plataforma antiprogresista por la orientación sexual), con el objeto de poner límites, a eso que ellos han llamado la moda “de la elección de la libertad de orientación sexual de las personas y la diversidad familiar,  que parece haberse instalado en la sociedad de esta ciudad, arrastrándola a un libertinaje de la diversidad sexual intolerable, que está haciendo que se vean parejas del mismo sexo paseando agarrados de la mano por las calles del centro o besándose mientras se hacen una selfi delante de la estatua de Colón de la Plaza de las Monjas y con el Convento de las Agustinas de fondo. A continuación, nos hacemos eco en este medio de una entrevista que le hemos realizado a la mujer que, si todo va bien, muy pronto, convertirá a esta ciudad en el epicentro del mundo en la celebración de bodas del colectivo LGTBIQ+




Algunos de los invitados a la boda.

-¿Qué es lo que ofrece esta ciudad para ser el sitio ideal, para celebrar bodas del colectivo LGTBIQ+?
-Esta ciudad hace muchos años que podría haberse convertido en un destino preferente para bodas del colectivo LGTBIQ+. Porque tiene un potencial que otras ciudades no tienen, como es una de las necrópolis orientalizantes, más importantes del mundo. Si en los años 60 y 70 en vez de hacer las excavaciones y luego enterrarlas, se hubiera desarrollado en el lugar un proyecto icónico a la altura del MoMa de Nueva York, el Louvre de Paris o al menos el Guggenheim de Bilbao, ahora no estaríamos lamentándonos de la perdida de nuestro patrimonio natural e histórico. Pero bueno, eso eran otros tiempos, en los que no había madurez suficiente para entender que el patrimonio histórico y natural, con el tiempo en las sociedades modernas se convierte en un refugio no en un lastre. Si todo va bien y este grupo inversor para el que voy a trabajar consigue adquirir los terrenos del Cabezo, pondré en marcha uno de los proyectos turísticos más ambiciosos de la ciudad. Una ciudad que ofrece tres cosas fundamentales para la celebración de este tipo de bodas, gente tolerante, abierta y acogedora, una gastronomía rica e exquisita y espacios únicos en los que hacerse fotos, como las cabezos, las balsas de fosfoyesos con su ambiente tóxico y “vintage”, la ría con las fábricas del polo químico al fondo con su toque urbano e industrial y bueno otros espacios no menos interesantes como la Plaza de San Pedro, el Barrio Ingles, la Casa Colón o porque no la puerta del Bar Paco Moreno que le daría un toque castizo único a las fotos.

Boda gay en Taiwán.

-¿Qué beneficios tendría para esta ciudad?
-Los beneficios serían ahora mismo incalculables, pero imagínese la boda gay de un Emir, por ejemplo. Si esta ciudad acogiera la celebración de un evento este tipo, el impacto que tendría en ella, sería el mismo que si celebrara en esta ciudad las olimpiadas del 2032. Infraestructuras portuarias para el atraque de grandes yates de lujo, un aeropuerto para al aterrizaje de vuelos privados, trenes de alta velocidad exclusivos, una autovía hasta la mismísima carpa de celebraciones, incluso podría ser el pistoletazo de salida para que esta ciudad por fin, tuviera un Metro, cuya primera parada podría estar en la entrada del Cabezo de la Joya. Estaríamos hablando de hoteles y restaurantes llenos, propinas millonarias y eso sin tener en cuenta el efecto mediático internacional que tendría. Hoy sería la boda de un Emir, mañana la de un millonario chino y pasado del presidente de un país Subsahariano o un congresista republicano del “Tea Party” estadunidense o un obispo de la Curia. Actividades como estas generarían una ingente inyección económica en la ciudad, que podría elevar su renta per cápita actualmente en el puesto 516 con 23850 € en el 2016 a más del doble, superando posiblemente al municipio más rico de país en más de 10 puntos porcentuales. Además de los beneficios económicos, estarían los patrimoniales tanto históricos y naturales, inversiones en excavaciones y restauraciones que podrían permitir a la ciudad posicionarse para erguirse como ciudad patrimonio de la humanidad. Creo que no seremos conscientes del impacto hasta que esto suceda y espero que no sea muy tarde.




Yate de lujo.

-¿Qué mensaje les mandaría a esos colectivos que se muestran contrarios a esta actividad económica?
-Pues que dejen de mirar por sus propios intereses, que aparquen su casposa y retrógrada ideología y que piensen en la mayoría de la sociedad y en el progreso que ha conllevado la libre elección de la orientación sexual y la diversidad familiar a nuestra ciudad, porque algo de empatía nunca viene mal. De todas formas, sobre este aspecto, no soy demasiado optimista, las posiciones extremistas suelen ser inelásticas. Yo casi me conformaría, si no quieren cambiar, que cuando llegue el momento de que algún día un Emir de un país rico en petróleo decidiera celebrar una boda gay aquí en la ciudad, en el Cabezo de la Joya, se mantengan al margen y sigan con su vida, sus ideas y acepten la realidad como un conjunto de diversidades sexuales y familiares y no como un patriarcado heterosexual. Espero que llegado el momento se imponga la madurez de las personas frente a la intolerancia.

Besándose en las calles del centro.

-Una reflexión para terminar.
-Llevo mucho tiempo luchando por este colectivo, desde que era una niña y ya sabía que era bisexual, algo que nunca lo he ocultado, ni siquiera cuando me confesé para hacer la comunión y se lo solté al cura de mí Parroquia. Y tengo que reconocer que llegar hasta aquí, ha sido un camino muy duro, ser arqueóloga y bisexual en un sector de la ciencia dominado por hombres heterosexuales, no ha sido sencillo y muchas veces incluso, se ha convertido en un lastre para mí carrera profesional, incluso cuando tu propia familia no te entiende, como el padre de mi actual pareja, que en temas de negocios es muy liberal, pero en temas de diversidad sexual y familiar es un cavernícola del siglo XXI. Pero gracias a mi activismo y sobre todo a mis convicciones, muchos otros compañeros y compañeras del colectivo, han ido incorporándose a la arqueología, lo que nos ha permitido que en algunas excavaciones representemos más del cincuenta por ciento de los profesionales. Hombres y mujeres, que se encargan de desenterrar la historia que nos hace descubrir algo muy bonito, “la arqueología nos enseña, que ni el presente ni el futuro tienen límites”.





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