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Las calzadas romanas de Huelva, el origen del actual diseño de las carreteras onubenses

Tal y como constata la web 'Huelva Vías Romanas', en la provincia existe todo un entramado de caminos construidos durante esta etapa histórica, tramos que evidencian las relaciones establecidas en la zona por los romanos, que llegaron a Huelva atraídos por los minerales onubenses. Un diseño que continúa marcando el trazado de las actuales líneas de comunicación, con ciudades como Niebla, Valverde, Minas de Riotinto, Aracena, Aroche o Gibraleón como puntos claves.

Las comunicaciones se sitúan entre las principales preocupaciones del ser humano en la sociedad actual.

Mari Paz Díaz. La configuración de las comunicaciones entre ciudades siempre ha sido una preocupación del hombre, un ser ante todo social, que necesita del contacto con otras personas para su supervivencia, de ahí que se fueran tejiendo caminos y, luego carreteras, en aras de fomentar las relaciones comerciales o de intercambio. Una red que ha ido configurándose a lo largo de los tiempos hasta convertirse en una de las infraestructuras más importantes de cualquier comunidad, ya no sólo para el comercio, sino también para cualquier actividad de orden económico, conscientes de que la movilidad es unas de las claves de la sociedad actual.

Mapa con las principales calzadas de la Península Ibérica en la época romana. / Foto: http://www.medellinhistoria.com

Un diseño que en el caso de la Península Ibérica tuvo un punto de inflexión en la época romana, una etapa histórica que ha sido fundamental en la posterior construcción de las carreteras que hoy existen en el país y, en concreto, en la provincia de Huelva, entonces llamada Onuba Aestuaria, hasta donde llegaron los romanos, como anteriormente lo hicieron otros pueblos, atraídos por su riqueza mineral. De hecho, si observamos el itinerario marcado por estos caminos romanos en Huelva nos sorprenderá que poco o nada ha cambiado con respecto al actual entramado de carreteras onubenses, teniendo casi los mismos puntos o ciudades como puntos de conexión. Por eso, hemos querido mirar a esta etapa para comprender un poco mejor nuestro presente.

Mapa en el que se señalan las principales vías romanas existentes en Huelva. / Foto: Huelva Vías Romanas.

Pero, ¿cuáles fueron las calzadas que construyeron los romanos en Huelva? Es una pregunta que, para responderla, hemos querido tomar el trabajo desarrollado por la web Huelva Vías Romanas, una llamativa página que nos revela los principales tramos de las vías romanas de la provincia, tomando distintas referencias, especialmente el itinerario Antonino de la antigua Roma, que recoge gran parte de la red viaria del Imperio Romano. Un interesante documento con fines militares en el que aparecen reflejados también los caminos que discurrieron por la actual provincia de Huelva. Caminos que, según Huelva Vías Romanas, se concretan en los siguientes tramos:




Imagen de la Vía Romana a la altura de Niebla, situada bajo un camino más actual. / Foto: Huelva Vías Romanas.

1. Tramo Ilipla (Niebla) -Valverde del Camino. Se trató de una de las principales vías de abastecimiento de mineral para el pueblo romano, procedente de las minas de Riotinto y Sotiel Coronada, ya que este camino no sólo unía a Niebla y Valverde, sino que conectaba con Urium (Minas de Riotinto) y Calañas hasta llegar a Onuba (Huelva).

Vía romana en Minas de Riotinto, un punto fundamental para los romanos por su riqueza mineral. / Foto: Huelva Vías Romanas.

De hecho, en el antiguo camino que une Niebla con Valverde aparecen todavía algunos restos visibles de la época romana, como ha constatado el investigador valverdeño Jesús Ramírez Copeiro en la zona del Cabezo de la Coneja, Pozo del Gamo y Dehesa de las Capellanías. En concreto, esta vía partía desde Niebla por la HU-3106 hasta la zona del Cementerio de Niebla, donde abandonaría la carretera para girar levemente a la izquierda, pasando por zonas tan conocidas como el Área Recreativa de La Jareta o el Embalse de San Walabonso, llegando a la localidad valverdeña tras recorrer unos 26 kilómetros. De hecho, a lo largo de su trazado aparecen varios yacimientos romanos, como el de Peñuela.

Calzada romana a su paso por Campofrío. / Foto: Huelva Vías Romanas.

2. Tramo Urium (Minas de Riotinto) – Emerita (Extremadura). Este camino unía a lo largo de 70 kilómetros el yacimiento romano de Corta del Lago, en Minas de Riotinto, con el norte de la provincia, pasando por localidades como Aracena, Campofrío –tomando la línea del antiguo camino entre estas dos ciudades-, Jabuguillo, Valdezufre, Santa Olalla y Zufre, pudiéndose unir con la Vía de la Plata, hasta llegar a la localidad extremeña de Almendralejo. Eso sí, existen varias teorías sobre el recorrido de esta vía.

Fuente romana en Aroche. / Foto: Huelva Vías Romanas.

3. Tramo Tharsis-Arucci (Aroche). Aunque no está suficientemente documentada la existencia de esta vía entre Tharsis y Aroche, todo parece indicar que sí hubo una calzada de conexión entre ambas ciudades, teniendo como objetivo la unión de las minas tharsileñas con el norte de la provincia y la localidad de Gibraleón, dado que el puerto fluvial olontense, situado en el río Odiel (llamado entonces Luxia) era el lugar de embarque de los metales obtenidos en las minas onubenses  hacía todos los rincones del Imperio Romano.

Tramo de una calzada romana en Valverde del Camino. / Foto: Huelva Vías Romanas.

Con todo ello, esta vía tendría unos 80 kilómetros de longitud, la mayor distancia entre dos poblaciones consecutivas en el itinerario Sevilla-Beja, a lo que habría que sumarle la dificultad del terreno, un camino Gibraleón-Tharsis-Aroche que pudo ser modificado durante la época medieval, teniendo unas características muy similares a la vía Urium-Arucci, pero en la zona del Andévalo onubense. Además, tuvo una gran importancia comercial en la unión de Huelva con Aroche, al ser el tramo más directo entre ambas.

Badén romano a la altura de Gibraleón. / Foto: Huelva Vías Romanas.

4. Tramo Rubrae (Pueblo Nuevo de Tharsis) – Onuba (Huelva). Con una longitud de unos 44 kilómetros, este camino, que se encuentra en muy mal estado de conservación, uniría Tharsis con la capital onubense por el itinerario de la antigua carretera entre Tharsis y Alosno, pasando por San Bartolomé de la Torre, Gibraleón y Peguerillas hasta llegar a Huelva, tal y como hace la A-495, atravesando el río Odiel.

Vía romana a su paso por Beas. / Foto: Huelva Vías Romanas.

5. Tramo Onuba (Huelva) – Urium (Minas de Riotinto). Este camino, fundamental para los romanos a la hora de conectar la zona de extracción minera con el lugar desde el que se enviaban los minerales al resto del imperio, formó parte de una vía más amplia, que discurría entre Hispalis (Sevilla) y Pax Iulia (Beja, Portugal), partiendo desde la calle San Andrés de Huelva hacia Minas de Riotinto por el antiguo camino de Trigueros, por lo que, desde la localidad triguereña, continuaría, entre otros, por Beas, Los Llanos, Los Pinos, Los Cristos, Puerto Blanco, Valverde del Camino -donde el camino es conocido precisamente como vereda del camino romano-, El Pozuelo, Ermita de San Blas, antigua estación de Buitrón, Cerro Colorado y Corta del Lago, donde se localizaba Urium.

Imagen de la calzada romana entre Ilipla y Tucci. / Foto: Huelva Vías Romanas.

6. Tramo Ilipla (Niebla) -Tucci (Tejada la Nueva). Con una longitud de unos 32,5 kilómetros, esta vía transcurre por La Palma del Condado, siguiendo la línea de la actual vereda de la Carne desde Niebla por el puente romano sobre el río Tinto, tomando el trazado de la actual A-472, dirección Villarrasa, pasando por la cooperativa del Campo, Valdeflores, Granja de Márquez, lomas del Reinoso, Tejuelo, Ginesa, Zancudo, el Palomar, el Pastor o Mena hasta la aldea de Tejada, donde se encontraba la ciudad romana de Tucci, de la que aún se conservan los restos de una fuente junto a la vereda de la Carne y el basamento de la muralla romana al noroeste de la aldea.

Un tramo de la vía entre Onuba e Ilipla a su paso por San Juan del Puerto. / Foto: Huelva Vías Romanas.

7. Tramo Onuba (Huelva) – Ilipla (Niebla). Aunque se le atribuían unos 44,5 kilómetros, su distancia real es de unos 29,6 kilómetros, naciendo en la calle San Andrés de Huelva y continuando por la Avda. de las Flores -en la zona de El Torrejón donde apareció unos restos de un edificio militar que estaría destinado a controlar el paso en la entrada/salida de la antigua Huelva-, para seguir por la actual H-30 hasta la rivera de la Nicoba hacia San Juan del Puerto por la Cañada Real de Sevilla o vereda de la Carne, llegando a Niebla.

Vía romana a su paso por Almonaster la Real. / Foto: Huelva Vías Romanas.

8Tramo Urium (Minas de Riotinto) – Arucci (Aroche). 
De nuevo, nos encontramos una vía de comunicación con las minas de la Faja Pirítica onubense, esta vez conectada con la Sierra Occidental (Arucci)), formando parte de la calzada entre Hispalis (Sevilla) -Pax Iulia (Beja, Portugal). El recorrido se iniciaría en las inmediaciones de la Corta del Lago, atravesando Cerro Colorado, el río Rejoncillo, los Corchos o Navalonguilla hasta llegar a Santa Eulalia, desde donde recorrería la actual HU-7103 hasta el cruce con la N-435, para girar hacia el norte, pasando por la aldea de Calabazares y el Barranco de la Parrita, para llegar a Almonaster la Real, desde donde continúa hasta Aroche por las veredas de Aroche a Almonaster, hasta alcanzar la casa del Capitán, donde giraría hacía el Merendero, tomando la vereda de Sevilla por la margen izquierda de la Rivera del Chanza para llegar a la ciudad de Arucci/Turobriga.

Vía romana en Sanlúcar de Guadiana, en la frontera con Mértola. / Foto: Huelva Vías Romanas.

De hecho, parece ser que desde Aroche también se accedería a un camino que iba desde Castro Marim (Esuri) hasta Pace Iulia (Beja), pasando por Faro o Évora. En cualquier caso, este tramo entre Aroche y Beja ha sido muy estudiado por diferentes investigadores y no parecen haber encontrado un consenso en su itinerario, por lo que difícil de conocer con total certeza. Lo que sí parece claro es que existió un camino que unió Castro Marim (Algarve) y Beja (Alentejo), pasando por Mértola (Myrtilis), tramo que conectaría, por un lado, con Ossonoba (Faro) y, por otro, con Aroche, en Huelva, una vía que discurriría desde Los Llanos de la Belleza (Aroche), al norte de la Ermita de San Mames, continuando por la vereda del Chanza hasta Rosal de la Frontera y, después, siguiendo por la N-433, por el antiguo camino a Vila Verde de Ficalho, hasta llegar a Beja, pasando por Serpa.

Tramo en el término municipal de Berrocal. / Foto: Huelva Vías Romanas.

Con todo ello, después de este recorrido, se pone de manifiesto cuáles fueron las principales calzadas trazadas por los romanos en la provincia de Huelva, aunque es muy probable que no fueran las únicas, pero sí las más llamativas, como así ha recogido ‘Huelva Vías Romanas’, siguiendo fuentes de diferentes investigadores, de la talla de Alfonso Jiménez Martín, González Fernández, Juan Aurelio Pérez Macías, José María Luzón, R. Macías, Javier Bermejo Meléndez, Jesús Ramírez Copeiro o Juan M. Ruiz Acevedo, entre otros.

Pilar romano en Trigueros, una prueba más de la presencia de esta civilización en la provincia de Huelva. / Foto: Huelva Vías Romanas.

Un estudio que nos permite comprobar la importancia estratégica y comercial que tuvo la provincia de Huelva en la época romana, al tiempo que nos sitúa en el origen de las actuales carreteras de la provincia de Huelva, cuya planificación no dista mucho de este recorrido que estuvo en funcionamiento miles de años atrás.

 








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