El biotecnólogo Sergio Linares investiga el desarrollo de una vacuna del Sida en la Universidad Claude Bernard de Lyon

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Sergio Linares, un aljaraqueño de corazón.
Sergio Linares, un aljaraqueño de corazón. / En la imagen, en París, en el canal Saint-Martin (2019).

Mari Paz Díaz. Aunque nacido en el municipio madrileño deVillaviciosa de Odón, Sergio Linares Fernández asegura que, más allá de lo que señale su DNI, se siente onubense y, más concretamente, aljaraqueño, ya que reside en Aljaraque desde niño, siendo en este municipio donde tiene sus amigos más cercanos, al ser el lugar en el que ha vivido toda su infancia y adolescencia. Y, de hecho, este joven de 26 años realizó sus primeros estudios en el CEIP Antonio Guerrero y en el IES Fuente Juncal de Aljaraque. Ya entonces comenzó a destacar en el ámbito académico, puesto que, tal y como nos cuenta a HBN, “durante mi etapa de Bachiller, tuve la suerte de quedar entre los ganadores del suroeste de España y conseguí el 3º Premio Nacional en las Olimpiadas de Geología. Por ello, quisiera dar las gracias a mi profesora de Biología, Rosa María Ramírez Aletta, por su tiempo y dedicación”.

El joven, junto a sus compañeros, en la residencia donde vivía en Chile (2014).

A partir de aquí, en el año 2011, Sergio comenzó la carrera de Biotecnología en la Universidad de Cádiz. Una etapa de la que “guardo muy buenos recuerdos y amistades”, apunta. Fue entonces cuando tuvo la oportunidad de comenzar a viajar gracias a diferentes becas, lo que le permitió recorrer diferentes países. Una cuestión que ha marcado su trayectoria. En concreto, la primera ayuda de formación que tuvo fuera de España fue en el año 2012, cuando acudió a Washington D.C. para realizar un curso de inglés de un mes de duración. Dos años más tarde, en 2014, obtuvo la beca Fórmula Santander, con la que pudo estudiar durante seis meses en la Universidad de Santiago de Chile (USACH). Precisamente, fue en Chile donde su vida dio un giro, pues asegura que “cambió mi manera de ver todo, salí de mi zona de confort y viví una gran experiencia. Sin duda, fue un antes y un después en mi vida. Una persona muy importante, que marcó ese paso adelante, fue mi hermano Daniel David Linares Fernández“, otro ‘Onubense por el Mundo’, por cierto.

Acto de Graduación del Grado de Biotecnología en Cádiz (2015).

Tras este punto de inflexión, cuando acabó 4º de Biotecnología, quería continuar formándose internacionalmente. Con esta finalidad, este aljaraqueño obtuvo una beca Erasmus Prácticas para trabajar durante el verano de 2015 en Praga, en la Academia Nacional de Ciencias de la República Checa, donde estuvo tres meses investigando en el desarrollo de una nueva vacuna para la Tosferina A. Según recuerda, “después de trabajar en Praga tomé una decisión arriesgada, puesto que no continué directamente con un master. Por aquel entonces, no tenía nada claro qué estudiar y cómo orientar mi carrera. Así que ese año lo dediqué a mejorar mi inglés, a viajar y a buscar trabajo en España con biotecnólogo, lo cual, desafortunadamente, fue imposible. Pero, gracias a aquel año, mis ideas se esclarecieron y, con la pasión recuperada, solicité el Master Europeo Erasmus Mundus Leading International Vaccinology Education (LIVE). Y tuve muchísima suerte al ser aceptado y becado por la ONG francesa Fondation Merieux y la Universidad de Lyon, a las cuales les agradezco enormemente su apoyo”.

Foto de grupo de los alumnos del Master LIVE, promoción Edward Jenner, en Lyon.

El Máster se desarrolló durante dos años, entre 2016-2018, contando con 23 alumnos de 18 nacionalidades distintas, lo que le permitió forjar grandes amistades de las que ha aprendido mucho. En la parte académica, este curso comenzó en Barcelona, estudiando el sistema inmune, para continuar en Amberes (Bélgica), donde se centraron en los virus, bacterias y parásitos que causan las enfermedades. Por último, los estudiantes finalizaron esta etapa en Lyon (Francia), donde estudiaron cómo aplicar el conocimiento adquirido en el diseño de vacunas. Fue en esta ciudad francesa donde tuvo otra gran oportunidad, porque “en Lyon, y durante el master, comencé a trabajar en un laboratorio de biología tisular e ingeniería terapéutica. El año pasado (2018), me inscribí en la convocatoria de becas para realizar el doctorado en el mismo laboratorio, bajo la supervisión de Bernard Verrier y Jean-Yves Exposito. Tuve la suerte de quedar entre los tres mejores y así obtener la financiación de una de las escuelas doctorales de la Universidad de Lyon, donde trabajo actualmente desarrollando un nuevo tipo de vacunas”, nos explica.

Grupo del curso de vacunas desarrollado en el Instituto Pasteur, junto al profesor Stanley Alan Plotkin en 2019.

Fue el primer paso para afianzarse en Lyon, donde este año, como parte del doctorado, ha realizado un curso en vacunas en el Instituto Pasteur de París. Toda una oportunidad, puesto que de este centro han salido diez Premios Nobel desde 1900. Además, en el Instituto Pasteur ha podido potenciar su conocimiento, conocer investigadores reconocidos mundialmente e interactuar con otros alumnos de todo el mundo. Incluso, nos apunta que, “como anécdota personal, aún siendo el alumno más joven del curso, obtuve una de las mejores calificaciones. Siempre digo que la pasión ayuda mucho. También quisiera agradecer al Instituto Pasteur la beca para poder realizar el curso”. Experiencias académicas y personales que está viviendo fuera de España desde hace prácticamente tres años y que ha querido compartir con Huelva Buenas Noticias en esta entrevista.




Foto del viaje realizado por Sergio a Machupichu (de fondo) junto a Rubén Cordovilla (del País Vasco), con el que vivió el intercambio de Chile en 2014.

-Sergio, ¿por qué decidiste irte fuera?
-Hay diversas razones, pero daré las dos más importantes. Primero, me considero una persona abierta, a la cual le gusta viajar, conocer nuevos países, sus gentes y culturas. Por otro lugar, como gran parte de jóvenes científicos españoles, la precariedad laboral, la falta de oportunidades y de proyección en España me ha empujado a dar el salto al extranjero.

-Ahora te encuentras en Francia. ¿Qué haces en este país?
-Trabajo investigando para la Universidad Claude Bernard Lyon-1, en el Laboratorio de Biología Tisular e Ingeniería Terapéutica, haciendo mi doctorado para crear una vacuna con la que combatir el HIV (SIDA). De forma sencilla, la idea del proyecto es utilizar nanopartículas de 150 nanómetros, -son tan pequeñas que 650 partículas tienen el grosor de un cabello humano-, para dar información a las células (en forma de ARNm), y, así, el sistema inmune es capaz de identificar al virus (en mi caso VIH) para protegernos. En estos momentos, por ejemplo, estaba redactando un artículo científico sobre el tipo de tecnología para vacunas (basadas en ARNm), que estamos desarrollando en el laboratorio.

Este trabajo le permite seguir viajando. En la imagen, en Nueza Zelanda (2018).

-¿Cuál es tu balance de la experiencia por ahora?
-Positivo. He conseguido seguir dedicándome a lo que me gusta y creo que todo el esfuerzo ha merecido la pena. Además, agradezco a Francia la oportunidad. Aquí las condiciones laborales son muy buenas, el salario aceptable y el equipo de investigadores con el que trabajo es genial. Además, tengo tiempo para dedicarme a uno de mis mayores hobbies: viajar.

Foto de Toronto, Canadá, de fondo (2018).

-De hecho, has vivido varias estancias en el extranjero, como hemos visto.
-Sí. Durante mis estudios, he estado en diversas provincias de España y en Estados Unidos, Chile, República Checa, Bélgica y Francia. En total, me he formado en más de 8 universidades diferentes.

-Ahora resides en Lyon, ciudad en la que se encuentra el laboratorio. ¿Cómo es vivir ahí?
-Lyon tiene un clima bastante más frio que Huelva, la playa está lejos y se extraña la calidez y la forma de ser de los españoles. Por lo demás, Francia tiene también sus cosas buenas. Destacaría las condiciones laborales, las oportunidades que ofrece, la forma de ser de los franceses en cuanto a manifestarse por sus derechos y, por supuesto, el queso y el vino.

Panorámica de Lyon. / Foto: France.fr.

-¿Cómo es esta ciudad?
-Lyon es una ciudad grande y pequeña a la vez. Está dividida por dos ríos, el Ródano y el Saona. Es una ciudad de edificios generalmente bajos y tiene dos colinas. Puedes ir de un punto a otro en 45 minutos en transporte público. Siempre digo que Lyon cuenta con la ventaja de ser una ciudad relativamente pequeña, teniendo las comodidades de una gran ciudad. Es la 3º ciudad con más población en Francia, con algo menos de medio millón de personas. Por ejemplo, es más pequeña que Málaga o Sevilla. Además, cuenta con un fuerte sector de investigación y farmacéutico. Justo a 100 metros de donde trabajo está uno de los pocos laboratorios de nivel 4 de Europa, donde investigan con enfermedades como el Ébola virus, Nipah virus o la fiebre hemorrágica Crimea Congo. España, de hecho, no cuenta con ningún laboratorio de este tipo.

Participando en las 10 Millas de Amberes, Bélgica (2017).

-¿Te has marcado algún nuevo objetivo?
-Tengo un reto personal, que espero poder conseguirlo. Como viajar es otra de mis pasiones, me gustaría completar el reto que llamo “30-30”. Este reto personal consiste en visitar 30 países antes de cumplir los 30. Hasta la fecha, llevo 22, y, ahora, sumo Vietnam a la lista. De hecho, siempre digo que me gasto todo el tiempo y dinero (ambas cosas que no tengo) en poder viajar… Pero soy feliz así. Otro reto personal es lograr terminar una maratón. Espero poder conseguirlo a finales de este año o el que viene.

-¿Qué piensa tu familia y amigos de todo ello?
-Mi familia se siente orgullosa y le parece bien, siempre y cuando sea feliz, aunque sé que preferirían tenerme en España y sienten un poco de decepción al ver que todo el trabajo y sacrificio no se valora como se debe en España. Y, lamentablemente, no es una situación particular, sino la de muchísimos jóvenes muy bien preparados. Mis amigos piensan exactamente igual. Se alegran de que esté en un sitio donde me valoren y pueda crecer profesionalmente.

Le encantaría encontrar trabajo en España. / En la imagen, viaje a México, a las Pirámides de Teotihuacán (2016).

-¿Cuáles son tus planes futuros?
-El primero, y más inminente, sería terminar el doctorado que acabo de empezar y me quedan dos años y medio. Posteriormente, me gustaría encontrar un trabajo que me apasione y donde me sienta valorado para poder aplicar todo lo aprendido por el bien de la sociedad. Y, cómo no, me encantaría poder hacerlo en España.

-¿Piensas volver a Huelva en breve?
-Volveré en agosto de vacaciones, unas 3 semanas, para disfrutar de amigos, familia y de la playa. Definitivamente, todavía no está en mis planes quedarme, pero me gustaría.

Foto del equipo Pasteur que durante un mes trabajó en proponer un proyecto para el desarrollo de una vacuna contra la gripe. Integrantes: Iloyma (Cuba), Vedhagiri (India), Iliyasu (Nigeria), Susana (Estados Unidos), Emma (Francia) y Sergio (España). (2019).

-¿Qué es lo que más echas de menos de Aljaraque?
-Mis amigos de toda la vida (Miguel Ángel Ávila Vaqueo, Manuel Pedro Domínguez Orta y Alejandro Sánchez Aponte), la playa, la gastronomía de Huelva, donde no puede faltar el jamón, el choquito frito, la cabezada de cerdo ibérica, las gambas de Huelva… Además de la tranquilidad y, por supuesto, la forma de ser de los españoles y, especialmente, de los andaluces.

-Para terminar: un mensaje a los onubenses.
-Luchar por vuestros sueños y vuestra felicidad. No tener miedo al cambio y a lo desconocido, aprender a parar la inercia que a veces nos empujan otras personas y hacer lo que realmente uno quiere, además de darle menos importancia al dinero y más al tiempo y a las personas importantes en tu vida. También, que nunca abandonen, donde se cierra una puerta siempre se abre otra, que la felicidad tiene más que un solo camino. Personalmente, creo que, siendo optimistas, no habré conseguido un 20% de todo solicitado y, si esta es “mi lista de éxitos”, la de “fracasos y desilusiones”, sin duda, ocuparía muchísimo más.

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