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El aficionado del Recre prolonga su idilio con el Decano pese a toparse con el infortunio y decir adiós al ascenso

Caye Quintana igualó la eliminatoria mediado el segundo tiempo con el Mirandés, pero el inesperado tanto de Paris elimina al Decano que acariciaba la prórroga (1-1).

Cruel desenlace para el Recre en el partido con el Mirandés.
Cruel desenlace para el Recre en el partido con el Mirandés.

P. Gamero. Cuando no puede ser, no puede ser, y además es imposible. Bien que lo supo el Recre y los casi 20.000 seguidores que llenaron el Nuevo Colombino en el decisivo partido ante el Mirandés, que acabó de la manera más cruel, con un gol de Paris en el tiempo añadido, que significaba el empate (1-1), y el adiós al ascenso del Decano. Aunque no por ello dejaron de renovar su idilio con sus jugadores, a los que despidieron con orgullo.

Puede que el Recre haya tenido demasiadas dudas en las dos eliminatorias que ha disputado. Cierto, pero también es verdad que ni ha tenido ni una pizca de fortuna en ninguno de los cuatro partidos que disputó. Por empezar por el final, ahí queda el ejemplo de lo sucedido en el Nuevo Colombino en esa jugada final de Paris, que en su vida pudo soñar que lograr el tesoro que consiguió, pero que condena al Decano a estar un año más en Segunda B.

Hay que sacar conclusiones positivas. Y puede que esta temporada haya sido el primer paso para ese ascenso que, tarde o temprano, llegará. No será esta temporada, que quizás ha estado más lejos de lo que se presumía, pero al menos se han sentado las bases para ese sueño que, como mínimo, tardará un año.




Que los jugadores del Recre, rotos por el mazazo sufrido, corearan el himno de los ultras al término del choque, con el aplauso de la afición, es el ejemplo a seguir, aunque el camino se presente tortuoso y, lo que es peor, impredecible.

Ese gol en el tiempo de añadido, cuando todo el mundo daba por bueno la prórroga, fue el punto final más duro y cruel que se podía esperar. El silencio que se hizo en el Nuevo Colombino con el gol lo demuestra.




Pero hasta llegar ahí pasaron cosas. Como que el Recre tuvo en sus manos la prórroga, y puede que llegando a ella con más opciones. Lo hizo gracias a un gol de Caye Quintana mediado el segundo tiempo, que dio paso a un par de ocasiones del Decano -una clara del propio Caye-, que alimentaron las esperanzas, rotas en mil pedazos al final.

Fue un partido en el que el Recre tuvo mejores intenciones que juego. Se vio más claro en el primer tiempo, en el que llevó la iniciativa, pero sin inquietar en exceso a un Mirandés cómodo y sin problemas para llegar al descanso sin sobresaltos.

Víctor Barroso, una de las novedades en el once del Recre, antes de lanzar una falta. / Foto: Pablo Sayago.
Víctor Barroso, una de las novedades en el once del Recre, antes de lanzar una falta. / Foto: Pablo Sayago.

José María Salmerón, entrenador del Decano, hizo tres cambios con respecto al once de salida en Anduva. Iván González, por el lesionado Israel Puerto, más Alberto Quiles y Víctor Barroso por Marc Caballé e Iago Díaz estuvieron desde el inicio, que tuvo un prometedor comienzo con un Recre pujante y dominador, lo que quedó patente en que su primer disparo a portería, de Caye Quintana desde fuera del área, bien resuelto por Limones, se produjo antes de cumplirse el primer minuto.

El Recre salió achuchando, presionando arriba a un Mirandés que se bastó, eso sí, con mucho orden, para salir airoso de ese primer arreón. Y es que pasado el primer cuarto de hora, el dominio albiazul se quedó en eso, en mera buena intención, ante un rival que, poco a poco, dio alguna muestra de estirarse, con Guridi y Matheus como principales actores en el juego de ataque.

Una falta lanzada por Víctor Barroso, que tras rebotar en la barrera estuvo a punto de ser rematada por un jugador del Decano, y un cabezazo de Caye Quintana tras un centro de Víctor Barroso, que salió fuera, fueron los argumentos ofensivos del Recre que, como le pasó en Anduva, tuvo que modificar el equipo. Porque a los 23 minutos Iván González, una de las novedades, se retiró lesionado, entrando por él Pablo Andrade, con el lógico cambio de dibujo.

De ahí al final del primer tiempo, aunque el Recre siguió dominando y teniendo más tiempo la pelota, evidenció sus dificultades para crear juego, y sólo un par de acciones de Caye Quintana, con más voluntad que acierto, y dos centros de Pina, despejados por la zaga del Mirandés, hicieron albergar alguna esperanza de gol. Poco cosa eso sí.

Conforme se acercó el término del primer periodo, incluso el equipo de Miranda de Ebro logró avanzar algunos metros, cierto que sin peligro, pero bastó su intención para que el Recre, que quería minimizar riesgos, diera un pasito atrás, ya en busca del reparador descanso en el que reordenar las ideas.

La segunda parte fue otra cosa, sin que los dos equipos se salieran en exceso del guión. El Recre insistió algo más, sobre todo cuando saltó al campo Iago Díaz por Fernando Llorente. Sin peligro, pero manteniendo esas buenas intenciones que, por fin, tuvieron el premio. Fue precisamente Iago Díaz el que robó una pelota en la medular, la condujo hasta el área, centró y Caye Quintana remató. No fue gol de primeras, porque Limones repelió in extremis, pero su rechace volvió a caer a merced de Caye que, ahora sí, de cabeza, hizo el gol que mandaba el partido a la prórroga.

Tras el gol se vivieron unos minutos en los que el Recre dio la impresión que podía, incluso, desnivelar a balanza y ahorrarse el tiempo extra. La clave de todo estuvo a falta de un cuarto de hora, cuando en una contra, Caye Quintana encaró, algo escorado, la meta de Limones, mandando la pelota a un lado del portal.

Caye Quintana junto a Sergio González, en un lance del partido de este domingo. / Foto: Pablo Sayago.
Caye Quintana junto a Sergio González, en un lance del partido de este domingo. / Foto: Pablo Sayago.

Incluso el propio Caye Quintana estuvo cerca de conectar un disparo que, por su cercanía, pudo ser letal, pero no pudo precisar bien el remate tras el centro de Iago Díaz y la pelota volvió irse fuera.

El partido entró en su fase final con los dos equipos aceptando de buen grado la prórroga, aunque el cansancio estaba haciendo mucha más mella en los locales, con algunos jugadores con calambres -ya se había hecho el tercer cambio, al entrar Marc Caballé por Fernando Llorente. Fue, curiosamente tras atenderse a Víctor Barroso, que acabó cojeando, cuando llegó esa inesperada jugada de Paris, que encontró un espacio increíble, se perfiló para disparar y remató. El resto ya se sabe: el Recre seguirá en Segunda B.

RECREATIVO: Marc Martínez; Pina, Iván González (Pablo Andrade, 23′), Jesús Valentín, Diego Jiménez; Tropi, Fernando Llorente (Iago Díaz, 53′); Borja Díaz, Alberto Quiles (Marc Caballé, 82′), Víctor Barroso; Caye Quintana.

MIRANDÉS: Limones; Paris, Odei, Sergio González, Kijera; Antonio Romero, Álvaro Bravo, Guridi; Yanis (Álvaro Rey, 56′), Cerrajería (Rodrigo, 72′); Matheus (Claudio, 93′).

Árbitro: Rafael Sánchez López (colegio murciano). Mostró la cartulina amarilla a Pina (40′), Tropi (44′) y Pablo Andrade (67′), por el Recreativo; y a Sergio González (42′), Kijera (68′), Limones (76′) y Paris (92′), por el Mirandés.

Goles: 1-0 (64′) Caye Quintana marca de cabeza, tras un rechace de Limones a un remate suyo tras una internada de Iago Díaz. 1-1 (91′) Paris sorprende a la zaga del Recre entrando desde atrás y de disparo raso bate a Marc Martínez.

Incidencias: Partido de vuelta de la segunda eliminatoria de la fase de ascenso a la Liga 123 disputado en el estadio Nuevo Colombino. Unas 18.000 personas en las gradas.










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