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La historiadora onubense Marta Fernández logra el accésit del prestigioso Premio Miguel Artola a Tesis Doctorales

Después de licenciarse en Historia Contemporánea en la Universidad de Huelva con el mejor expediente de su promoción y ser premiada con el Sapere Aude de Humanidades y el Premio de Introducción a la Investigación Pi², además de ser Alumna 10C, ahora es la Asociación de Historia Contemporánea la que se fija a nivel nacional en su trabajo sobre la política electoral de Perú y Ecuador a finales del siglo XIX.

Marta Fernández Peña, reconocida con un accésit por el Premio Miguel Artola a Tesis Doctorales, convocado a nivel nacional.

Mari Paz Díaz. La Asociación de Historia Contemporánea convoca cada año su Premio Miguel Artola para Tesis Doctorales en Historia Contemporánea, un prestigioso reconocimiento de carácter nacional que acaba de fallar el galardón en su XI edición, concedido por unanimidad a la tesis ‘La sociabilidad de los soldados del ejército sublevado (1936-1945). Su papel en la configuración del Régimen franquista’, de Francisco Jorge Leira Castañeira. Pero, además, este año, Huelva también ha tenido una presencia relevante en este premio, puesto que el jurado decidía otorgar un accésit a la tesis titulada ‘Ciudadanos, electores, representantes: discursos de inclusión y exclusión políticas en Perú y Ecuador (1860-1870)’, realizada por la historiadora onubense Marta Fernández Peña, de 29 años. 

Ha estudiado Historia en la Universidad de Huelva.

Un premio que supone un nuevo respaldo a la trayectoria de esta Licenciada en Historia Contemporánea por la Universidad de Huelva, donde, en el año 2013, obtuvo el Premio al Mejor Expediente de su promoción. Pero no fue la única satisfacción que obtuvo entonces, puesto que, ese mismo año, fue elegida por la Cátedra Cepsa como Alumna 10C, además de obtener otros dos premios de investigación: el Premio de Introducción a la Investigación Pi², que consiguió junto a su amiga y compañera, la también investigadora Nieves Verdugo, y el premio Sapere Aude por la Facultad de Humanidades.

Ante la portada de la antigua Fábrica de Tabaco, actual sede de la Facultad de Geografía e Historia de la Universidad de Sevilla, donde ha realizado un Máster especializado en Historia Contemporánea.

Tras este final de carrera tan exitoso tuvo claro que quería continuar formándose y, según nos cuenta, “como en la Universidad de Huelva no había un Máster de la especialidad que me interesaba, me fui a la Universidad de Sevilla a estudiar el Máster en Estudios Históricos Avanzados, en la especialidad de Historia Contemporánea. Allí me convencí de que mi camino era la investigación y el ámbito universitario, por lo que me marqué una meta importante: llegar a ser Doctora en Historia”. Un objetivo que ha conseguido con creces. Eso sí, el camino no ha sido fácil. 




Porque, al mismo tiempo que cursaba el Máster en la Hispalense, Marta solicitó una Ayuda para la Formación del Profesorado Universitario (FPU) que convoca el Ministerio de Educación. “El proceso es bastante arduo y extenso, teniendo que superar varios filtros de selección. Por eso me alegré mucho cuando, casi un año después de comenzar la solicitud, me enteré de que me habían concedido una de las tan codiciadas ayudas. Eso me permitió tener un contrato como investigadora y docente en formación en el Departamento de Historia Contemporánea de la Universidad de Sevilla durante cuatro años, en los que realicé mi tesis doctoral, al tiempo que comenzaba mi andadura como profesora universitaria”, nos cuenta.

Ofreciendo una conferencia en el Seminario ‘Acervo Peruano’, celebrado en Lima, durante su estancia de investigación en esta ciudad.

Una etapa que considera fundamental en su formación como docente y como persona, puesto que afirma que “esos cuatro años han sido cruciales para mi crecimiento profesional. La redacción de artículos, la asistencia a congresos y seminarios o la preparación e impartición de clases se convirtieron en actividades cotidianas para mí. Y he de decir que es una profesión que me encanta”. Una labor vocacional que, además, le permitió realizar varias estancias de investigación en diversos lugares del mundo, como Lima (Perú), Quito (Ecuador) y Leeds (Reino Unido), “lo que me ayudó a conocer otras realidades y a crecer también personalmente”.




Fue así cómo se fue gestando una tesis doctoral que, ahora, ha sido destacada a nivel nacional. Un reconocimiento que ha llenado de emoción a esta historiadora de Huelva, tal y como nos cuenta en esta entrevista.

El campus de la University of Leeds (Reino Unido), destino de otra de sus estancias investigadoras.

-Marta, ¿por qué elegiste la carrera de Historia?
-Aunque siempre tuve claro que me gustaban las Ciencias Sociales y las Humanidades, en los últimos años de instituto se fue definiendo en mí una pasión por la Historia que no hizo más que crecer a lo largo de la carrera. Siempre he sido una persona curiosa, a la vez que comprometida con la realidad social, y creo que a través de la Historia se pueden buscar respuestas a algunas cuestiones que afectan a nuestra sociedad a día de hoy. Además, estudiar Historia ayuda a desarrollar el espíritu crítico pues, citando a una buena profesora que tuve, “saber cómo han sido construidas las cosas permite desmontarlas”.

Es una enamorada de la Historia y de América Latina. / En la imagen, conociendo Machu Picchu, puesto que, durante su estancia en Perú, también tuvo tiempo de hacer turismo.

-Luego has continuado con el Doctorado. ¿A qué se debió el optar por un tema centrado en Perú y Ecuador? 
-Crucé el Atlántico por primera vez cuando aún estaba estudiando el Máster y, desde ese momento, me enamoré de América Latina. Por eso, tenía claro que en mi tesis quería compaginar la historia contemporánea con la historia de América. Por otro lado, siempre me han llamado la atención las cuestiones políticas. Así se fue definiendo mi objeto de estudio.

En uno de los congresos organizados por la Asociación de Historia Contemporánea, en Albacete, junto a la investigadora Begoña Barrera (Universidad de Sevilla).

Mi tesis –titulada Ciudadanos, electores, representantes: discursos de inclusión y exclusión políticas en Perú y Ecuador (1860-1870)– analiza la construcción de la ciudadanía y el poder en Perú y en Ecuador durante la década de los sesenta del siglo XIX. Parto de un enfoque de historia cultural de la política para analizar los discursos esgrimidos desde el poder –fundamentalmente desde el Parlamento- para la consolidación de los regímenes liberales de mediados de siglo. En este proceso, me interesan los conceptos de inclusión y exclusión: ¿quiénes quedaban al margen de la participación política? Además, utilizo una metodología de historia transnacional, pues los casos de Perú y de Ecuador se insertan en un marco más amplio: el mundo atlántico, con fuertes conexiones con Europa y Estados Unidos.

Imagen del campus de la Pontificia Universidad Católica del Ecuador (Quito).

-¿Cuáles son las principales conclusiones de esta investigación?
-Mi tesis doctoral presenta las principales similitudes y diferencias de los regímenes políticos peruano y ecuatoriano de mediados del siglo XIX entre sí, y con respecto a otros países del mundo atlántico. Además, ofrece un análisis de las categorías legales y culturales que crearon las élites políticas para incluir o excluir a la población del juego político: ciudadanos, electores, representantes. Por último, creo que la reconstrucción histórica de la configuración de los sistemas liberales decimonónicos puede acercarnos a comprender mejor las bases sobre las que se asientan nuestros actuales sistemas democráticos, por lo que mi investigación pretende también introducir elementos de reflexión en torno al alcance de la participación política, el ejercicio de los derechos de la ciudadanía o la pervivencia de la corrupción política.

Marta, el día de la defensa de la tesis con la directora de tesis (María Sierra) y los miembros del tribunal, de izquierda a derecha: Eduardo Posada-Carbó (University of Oxford), Juan Pro (Universidad Autónoma de Madrid), Leonardo Ruiz (Universidad de Sevilla), Marta Bonaudo (Universidad Nacional de Rosario, Argentina) y Rafael Zurita (Universidad de Alicante).

-¿Cuándo presentaste la tesis?
-La tesis ha sido dirigida por la Catedrática de Historia Contemporánea María Sierra, quien ha sido, para mí, guía y referente en lo profesional y una buena consejera en el ámbito personal. Presenté la tesis ante un tribunal de expertos nacionales e internacionales en octubre de 2018, obteniendo la calificación de Sobresaliente Cum Laude por unanimidad.

-Ahora has recibido un accésit del prestigioso Premio Miguel Artola a Tesis Doctorales. ¿Qué ha supuesto para ti? 
-Supone un reconocimiento muy importante a mi trabajo. La Asociación de Historia Contemporánea es una institución que promueve, difunde y premia la labor de los mejores historiadores contemporaneístas de nuestro país. Por eso, me siento afortunada de haber recibido esta distinción.

Es profesora Sustituta Interina en la UHU. / En la imagen, dando una charla sobre su tesis a los alumnos de la Pontificia Universidad Católica del Ecuador, en Quito.

-¿Qué estás haciendo en estos momentos? 
-Actualmente, estoy trabajando como Profesora Sustituta Interina en el Departamento de Historia, Geografía y Antropología de la Universidad de Huelva, donde imparto docencia en el Grado de Historia y en el Grado de Gestión Cultural. Al mismo tiempo, mientras desarrollo la labor docente, no me olvido del ámbito de la investigación, puesto que continúo escribiendo artículos, participando en congresos y estoy preparando la publicación de los principales resultados de mi tesis doctoral.

En una conferencia en Palos junto a la investigadora Nieves Verdugo (Universidad de Huelva).

-¿Te has marcado algún nuevo objetivo?
Me gustaría continuar con la investigación y la docencia universitaria, ya que es una profesión que me encanta, si bien es cierto que la etapa postdoctoral resulta bastante más complicada que la etapa predoctoral. Así, mis objetivos son seguir aprendiendo y seguir trabajando duro para conseguir mis metas profesionales.

Conociendo el Museo Nacional de Arqueología, Antropología e Historia del Perú, en Lima, junto a las investigadoras Zara Ruiz (Universidad Pablo de Olavide) y Rocío Alonso (Universidad Complutense de Madrid).

-Para terminar: un mensaje a los onubenses.
-Animo a todos a marcarse retos profesionales y luchar por conseguirlos. El camino es difícil, pero también emocionante y, a menudo, los resultados son muy satisfactorios.








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