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‘Las bodas de Fígaro’ cantadas al son del jazz, la última invención del dramaturgo Paco Mir

Esta revolucionaria obra llega al Gran Teatro de Huelva este miércoles 15 de mayo a partir de las 21.00 horas, para hacer vibrar al público onubense. Una apuesta innovadora por insuflar a la lírica un soplo de aire fresco, creando un género nuevo cuyo nombre no está claro, pero se debate entre Ópera Jazz o Jozzpera.

‘Jazz Bodas de Fígaro’ es una fusión de estilos.

Cristina Morales. El jazz es un estilo musical que, a su vez, integra gran variedad de géneros musicales, que van desde el jazz como música de fondo a piezas que requieren de una escucha activa. Es una manifestación de la cultura afroamericana que se expandió en el siglo XX y que sigue poniendo banda sonora a muchos momentos de nuestras vidas. Su diversidad y belleza acústica hacen que se haya mezclado con otros géneros y que haya sido protagonista de múltiples fusiones en las que ha prestado su sonoridad. Por su parte, la ópera es un género lírico, un teatro cantado de gran belleza en el que las potentes voces de sus actores principales sentencias las palabras cantadas, normalmente, en italiano o también en alemán.

El jazz aporta frescura a la clásica ópera.

Viene bien refrescar la memoria sobre estas dos manifestaciones musicales porque lo insólito es verlas unidas. A simple oída son estilos muy diferentes, el uno más unido a la cultura urbana y el otro más sofisticado y cercano a un perfil más formal y erudito. Sea como fuere la cultura es precisamente eso, unión y simbiosis entre géneros para crear nuevos sonidos y experiencias. Quizás nunca hayan oído hablar de la Jozzpera, es algo entendible puesto que aún ni siquiera es un término que esté acuñado, es un experimento en toda regla. Paco Mir, fundador de la compañía de teatro cómico y gestual Tricicle con Joan Gràcia y Carles Sans, decidió probar a reinventar ambos géneros tomando una de las obras más conocidas de Mozart, una ópera bufa de contenido cómico como ‘Las bodas de Fígaro’. En palabras del propio director de la obra “es un término nuevo para clasificar el género que nos hemos inventado: unos cantantes cantando líricamente, tal cual lo harían en un teatro de ópera, acompañados por un trío de jazz tocando tal cual tocarían en una cava de jazz”.

Paco Mir dirige esta obra.

Junto a Jaume Vilaseca como director musical, Mir adaptó la obra para integrar a 7 actores, a pesar de aparecer 11, y dejar el peso de la música a un trío clásico de jazz. En definitiva, este montaje es una versión jazzística de la clásica ópera en la que los cantantes interpretan sus arias a la manera tradicional pero el acompañamiento corre a cargo de un trío de jazz que, conservando los tempos originales, reinventa la partitura con unos arreglos insólitos. Esta idea de mezclar dos estilos aparentemente tan dispares, rondaba sus cabezas desde hace años, hasta que un día redescubrieron esta ópera bufa y vieron en ella la pieza perfecta para probar: un título popular con un libreto divertido que contiene algunas de las arias más bellas de Mozart. Como nos expresa el propio Mir “de ‘Las bodas de Fígaro’ poco hay que decir siendo de quien es, pero añadiría que es una ópera a prueba de bombas, dado que ha sobrevivido a nuestro experimento. Su fuerza y su estilo cómico, al ser una ópera bufa, van mucho conmigo”.




Esta versión llega al Gran Teatro de Huelva.

Dramatúrgicamente, ‘Jazz Bodas de Fígaro’ se convierte en un ensayo de la misma función en la que el director conduce la acción entre los personajes. Las explicaciones del director reducen los recitativos a las frases más significativas y refuerzan la trama cómica de la obra. Visualmente, el escenario se transforma desde la desnudez del primer ensayo a la vistosidad de la noche del estreno. Musicalmente se oye la música de siempre pero arropada por unos acompañamientos que ofrecen una nueva perspectiva de algo muy conocido. Un recorrido por esta pieza clásica pero de una forma muy diferente, dando como resultado 90 minutos de música en estado puro.

Una versión diferente de la ópera bufa de Mozart.

Francisco de Paula Mir Maluquer Vidal-Ribas Barceló, nacido en Barcelona en el año 1957, lleva gran parte de su vida unido al mundo del teatro y el espectáculo. Antes de cumplir la mayoría de edad ya se pasaba días y días recorriendo los pasillos del Liceu y subiendo, por curiosidad, hasta el quinto piso. Desde pequeño mostró pasión por el dibujo pero, sobre todo, ya se iba viendo su gusto por lo cómico, hacer reír siempre sería su vocación.  “Me he creído dibujante y humorista desde que era pequeño, entré en Bellas Artes, inicie cursos de cine, entré por curiosidad en el mimo y me quedé para formar Tricicle y con Tricicle y sin Tricicle, dedicarme a crear y montar más de una cincuentena de espectáculos de todo tipo, desde monólogos a zarzuelas gigantescas”, nos cuenta el dramaturgo.




Ahora continúa inmerso en la gira de esta obra, un experimento que une su pasión por lo creativo, sin abandonar lo cómico. Esta ópera no pasa desapercibida ante nadie, es el placer de la diversión, la utilidad de lo inútil, la diversión de la creación. Es un montaje más corto que el original pero conserva el espíritu burlón, incluso se potencia con la sonoridad del jazz y la fuerza del acompañamiento musical. No es más importante lo que se dice que lo que se silencia, momentos en los que las notas lo dicen todo. 

La ópera es un género en el que poco se varía su clásica estructura.

La ficha técnica de esta versión jazzística de la reconocida ópera bufa de Mozart, nos dice que ha sido adaptada y dirigida por Paco Mir y Jaume Vilaseca, en términos musicales. La escenografía y el escenario, tan relevante en esta obra por la transición de la sobriedad a la vistosidad, corre a cargo de Jordi Bulvena, iluminación de Joan Delshors. Producción ejecutiva de Vania Produccions, con la colaboración del Conservatori del Liceu. En cuanto al reparto, vemos en el papel de Fígaro a Guillem Batllori, en el de Susana a Montserrat Seró, Marco Moncloa como el Conde de Almaviva, Lola Casariego como la Condesa Rosina, Mar Esteve es Cherubino, Xavi Fernández es Bartolo y Francisco J. Sánchez hace de Basilio. Siete cantantes que interpretan a nueve de los once personajes de la ópera gracias a un truco dramático que justifica que la cantante que interpreta a la Condesa deba cantar las arias de Marellina y Barbarina. 

Un trío de jazz aporta la musicalidad a las clásicas letras.

Este miércoles 15 de mayo, el público onubense puede ser partícipe de esta innovadora experiencia. Los amantes de la música y el arte tienen una cita con la Jozzpera. Paco Mir nos asegura que acoge esta representación con ilusión “hemos estado en Huelva con otro tipo de montajes y siempre hemos tenido muy buena recepción, esperemos que no se rompa la tradición”. Además, bromea deseando que Huelva forme parte de sus planes futuros “ojalá que los onubenses se queden abrumados por nuestra creatividad y nos encarguen una ópera”. Creando expectación sobre la obra que ahora les ocupa, asegura que es una cita imperdible, puesto que reúne en el escenario a grandes genios, empezando por aquel que la ideó varios siglos atrás. 

El público onubense disfrutará de esta original versión.

La ópera es un estilo poco dado a alteraciones en su forma, aunque vemos normalmente versiones de grandes clásicos y notables cambios en la puesta en escena o el vestuario, lo cierto es que no suele sufrir grandes cambios en cuanto a la trama y los temas musicales. En cambio, vemos muy a menudo cómo el mundo del teatro se adapta a nuevas formas, tendencias y revisiones de las piezas más emblemáticas y clásicas, contando con versiones para todo tipo de público. Es hora de ver una ópera clásica en un tono diferente y con un sonido que difiere con el original. En el entorno lírico, salvo en versiones para público infantil, no es fácil atreverse a reducir o modificar las partituras. Pero la hegemonía de lo clásico comienza a caer con atrevimientos de este tipo. Los onubenses podrán hoy opinar sobre este experimento que, no sabemos si será de su agrado pero de seguro que lanzarán más de una carcajada.

Las entradas para ver ‘Jazz Bodas de Fígaro’ pueden adquirirse a través de Internet, mediante la web www.huelvatickets.com, así como en la taquilla del Gran Teatro, abierta al público de martes a viernes, en horario de 10.30 a 13.00 horas y de 18.00 a 20.00 horas, y durante dos horas antes del inicio del espectáculo.








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