La Galería Sabina de Filón Sur, un emblema de los cinco yacimientos arqueológicos de las Minas de Tharsis que están por descubrir

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Galería Sabina, uno de los grandes atractivos del Filón Sur. / Foto: Andrés Hernández.
Imagen de la ciudad romana del siglo II d. C. de Minas de Riotinto. / Foto: Juan Aurelio Pérez Macías.

Mari Paz Díaz. A través de la ciudad romana del siglo II d. C., aparecida en el poblado de Urium, en el yacimiento arqueológico de ‘Corta del Lago’ de Minas de Riotinto, -de la que nos hicimos eco hace unas semanas-, pudimos comprobar la enorme riqueza que pueden albergar los yacimientos arqueológicos situados en la zona de la Faja Pirítica onubense. Y es lógico si tenemos en cuenta que del subsuelo onubense se viene extrayendo mineral desde hace miles de años, puesto que estas minas atrajeron a fenicios, cartagineses, romanos, visigodos y árabes, entre otros.

Vista de Sotiel Coronada.

Una cuestión que ponía de manifiesto el profesor de la Universidad de Huelva y coordinador científico de las excavaciones que se están llevando a cabo en Corta del Lago, Juan Aurelio Pérez Macías, que explica a Huelva Buenas Noticias que, “aunque Urium es el poblado romano más importante del Suroeste Ibérico, es cierto que existen otros enclaves similares en la provincia de Huelva, aunque de menores dimensiones. Así sucede, por ejemplo, en Tharsis, La Zarza, Sotiel Coronada y otras minas onubenses. Yacimientos que, en muchos casos, están sin estudiar, al no haberse intervenido nunca en ellos, arqueológicamente hablando, debido a que la normativa de finales del siglo XIX y principios del XX no obligaba a las empresas a inspeccionar la zona previamente a la realización de la explotación”.



Imagen de las minas de Tharsis.
Las Minas de Tharsis tienen grandes secretos en su interior.

Para Pérez Macías, “de todos los yacimientos mineros sin explotar, sin duda, el de mayor importancia es el de Tharsis, puesto que, aunque no está completo, puede arrojar mucha luz sobre los pueblos romanos. Le sigue en relevancia el de La Zarza, situado en La Peregrina, entre La Zarza y El Perrunal, que nos permite ver los muros en superficie, y el de Sotiel Coronada, que tiene un patrimonio enorme a nivel minero”.

El profesor Juan Aurelio Pérez Macías.

Por este motivo, hemos querido conocer las características del yacimiento de Tharsis con el objetivo de rescatar su riqueza, un tanto olvidada, a pesar de la intervención realizada en la zona por el propio Juan Aurelio Pérez Macías mediante el ‘Proyecto Arqueometalúrgico de la Provincia de Huelva. Excavaciones en Tharsis’, una campaña llevada a cabo en 1988-1989, con la que se llevaron a cabo labores subterráneas para reconocer el origen y la identidad de este territorio.



El tharsileño Andrés Hernández Feria ha indagado en el estudio de las Minas de Tharsis. / Foto: María Antonia Estévez Zamorano.

Para hacer ese redescubrimiento de la riqueza arqueológica de las minas de Tharsis, contamos con la ayuda del tharsileño Andrés Hernández Feria, uno de los mayores conocedores de la geología y las formas de la zona, que considera que, “en Tharsis, todos los yacimientos tienen un elemento en particular digno de nuevas investigaciones arqueológicas y geomineras, para una puesta en valor eficiente, como son los elementos representativos de la minería interior, que pueden ofrecer ventajosas oportunidades para conocer el terreno en la actualidad, así como las labores realizadas en siglos anteriores”.

Una riqueza que sería difícil de resumir, pero que, según Hernández Feria, se centra en varios puntos de especial interés, como son: 



Corta Lagunazo. / Foto: Mediateca IAPH.

1. Mina de Lagunazo, una activa y extensa explotación en las épocas fenicias y romanas, donde aún están pendientes de explorar los pozos de registro romanos ‘no censados’, los cuales podrían aportar nuevos argumentos del enclave. Tal y como recoge el Instituto Andaluz de Patrimonio Histórico (IAPH), El Lagunazo cuenta con “vestigios inalterables de sus trabajos en abundantes montones de escorias de una y otra época. Los trabajos romanos se han conservado hasta el presente siglo. Los modernos mineros han podido aprovechar, desde una simple labor de limpieza, una galería de desagüe romana de 850 metros de largo. Por la forma de las pastas de escorias, se conoce que debía emplearse en el Lagunazo el sistema de horno encontrado en Tharsis en 1858, y que era un horno de manga de cortas dimensiones”.

El Muelle de Tharsis fue construido por la Tharsis Sulphur and Copper Co. Ltd.

“La corta Lagunazo se encuentra situada a una distancia aproximada de 6 km al noroeste del pueblo de Tharsis. Esta corta, de dimensiones actuales aproximadas a 333 metros en su eje mayor, 147 metros en el menor y profundidad de 85 metros, es una mina de extracción de pirita cobriza explotada tanto en época romana, como en época contemporánea, esta última por el método mixto a cielo abierto en su extremo poniente, y subterráneo por huecos y pilares a levante. En concreto, fue explotado con mayor intensidad a partir del año 1880 por la sociedad francesa Minas de Cobre del Alosno y comprada en 1895 por la Tharsis Sulphur and Copper Co. Ltd, que lo mantuvo en producción hasta 1902″, puntualiza el IAPH. 

Imagen del conjunto pozos romanos pertenecientes al Socavón de los Cepos. / Foto: Andrés Hernández.

2. Mina de la Hueca, situada en el conocido como Cabezo Hueca, una mina ya abandonada, “donde permanecen aún varios pozos gemelos con proyección interior de galerías de auténtica belleza y un magnífico socavón, que se adentra en la montaña 70 metros de longitud, como si de un pasillo en una pirámide se tratase“, según describe este investigador de Tharsis. 

Pozo Piquera. / Foto: Andrés Hernández.

3. Mina de Prado Vicioso, una mina de extracción de la plata, de menores dimensiones, también desaparecida en la actualidad. En este emplazamiento, “existen varios socavones mineros antiguos, fuentes de agua pura, dignos de mención por los habitantes del poblado del mismo nombre”. Un poblado que todavía recuerdan muchos onubenses del entorno.

Minería interior de Filón Sur. / Foto: Andrés Hernández.

4. Mina de la Esperanza, donde Andrés recoge “varios pozos y sistemas de galerías que no han sido visitadas desde 1900, existiendo elementos únicos con tipologías constructivas diversas”.

5. Mina de Filón Sur, un enclave, como apunta este tharsileño, en el que se encuentran varios conjuntos de minería subterránea antigua, pendientes de un reconocimiento más extenso y detallado, como sucede con una agrupación registrada y bien conservada  de pocillos romanos (TH8902) y, sobre todo, “la célebre Galería Sabina en conexión con los pozos Leonor y Sabina Nº 2, los cuales no dejarán indiferentes a quienes tengan interés en conocerlos en todas sus dimensiones”.

Galería Sabina, uno de los grandes atractivos de Filón Sur. / Foto: Andrés Hernández.

No en vano, la célebre Galería Sabina está considerada la primera labor de rehabilitación minera desde tiempos romanos, llevada a cabo por el ingeniero francés Ernesto Deligny en 1853, propiciando desde este socavón los inicios de Revolución Industrial Minera en la provincia de Huelva. Un espacio cuyo origen y evolución han sido estudiados por Andrés como el enclave físico más importante del yacimiento de Filón Sur.

Las Minas de Tharsis esconden verdaderos tesoros desde el punto de vista histórico, patrimonial y arqueológico.

Como puede comprobarse, las Minas de Tharsis esconden verdaderos tesoros desde el punto de vista histórico, patrimonial y arqueológico, lugares que, en muchos casos, llevan más de un siglo sin ser visitados. Y es que, como recoge Andrés Hernández, este espacio minero está conformado por destacados yacimientos y por un variado conjunto de elementos representativos de labores de contramina. Rincones de un enorme valor intrínseco, que ofrecen enormes posibilidades de aprovechamiento con fines científicos y divulgativos. Cuestiones más que suficientes para preservar el entorno de la Sierra de Tharsis.

Otra de las imágenes recogidas en el proyecto de este investigador, centrado en los Pozos Históricos Mineros del Andévalo Occidental. / Foto: Andrés Hernández.

Precisamente, este tharsileño ha tenido la oportunidad de difundir parte de la riqueza de las minas de Tharsis en el congreso ‘Expominerales Madrid 2019’, donde, a principios de este mes de marzo, ofrecía la conferencia titulada ‘Minería subterránea en Minas de Tharsis. Historia oculta de la Galería Sabina’, una actividad celebrada en la Escuela Técnica Superior de Ingenieros de Minas y Energía de la Universidad Politécnica de Madrid. De hecho, Hernández viene desarrollando una amplia labor de difusión de lo que esconde la minería de interior en Tharsis y La Zarza a través de diferentes comunicaciones que forman parte de un proyecto más extenso sobre los Pozos Históricos Mineros del Andévalo Occidental, conferencias ofrecidas, por ejemplo, en las Jornadas Patrimoniales del Andévalo, junto a otros muchos foros. 

Natural de Tharsis, Andrés apuesta por redescubrir las minas de la zona para su puesta en valor. / Foto: Antonio Pinilla Rivas.

En cualquier caso, para Andrés Hernández queda claro que,”teniendo en cuenta la falta de tiempo de reconocimiento y posibilidades tácticas impuestas por las labores mineras en tiempos pasados, bien se puede entender que aún quedan muchos elementos existentes por redescubrir en el plano físico e histórico en las Minas de Tharsis, lo que nos ofrece a los interesados en nuestras raíces, todo un mundo de posibilidades”. Por todo ello, este onubense afirma que “queda mucho por investigar del patrimonio oculto de Minas de Tharsis“. Apostar por ello nos ayudará a comprender y poner en valor nuestro pasado, nuestro presente y nuestro futuro.