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Una arquitecta en la Escuela de Arte. Arquitectura versus arte

La arquitecta y urbanista Eulalia Álvarez Gallardo desgrana en este artículo temas en los que destaca cómo "una Escuela de Arte, donde se enseña el arte como el futuro de los próximos técnicos que van a salir al mercado laboral, dispone de un perfil de titulaciones adaptado en gran medida a la demanda del entorno donde se ubica".

Eulalia Álvarez Gallardo es arquitecta y urbanista.

Eulalia Álvarez Gallardo – Arquitecta y Urbanista. Una Escuela de Arte es un lugar privilegiado donde se reúnen vivencias y experiencias con un denominador común, la enseñanza de las Artes Plásticas y Diseño. Con un alumnado diferenciador, creativo y desafiante a las costumbres y  tradiciones.

Proveniente de escuelas precedentes de Dibujo o Bellas Artes, de siglos pasados cuando el arte cobró una fuerza vital, sufriendo altibajos con el paso de los años, y llegando hasta nuestros días todavía de forma experimental, forma un verdadero hito en las enseñanzas educativas.

La metodología y dinámica del profesorado es tan distante a la de un Instituto donde se imparten enseñanzas de ESO y Bachillerato, o de Universidad, que estamos ante un reto aún sin fin.

Fachada de la Escuela León Ortega.

La oferta educativa de estos centros, pasa por Bachiller Artístico, Ciclos Formativos de Grado Medio y Superior, y Enseñanzas Superiores. Sin tener asignaturas o módulos prediseñados por un manual consensuado, llegamos a un mar de información sin horizonte, tan solo esbozado en los Reales Decretos y Decretos autonómicos o legislación de desarrollo, alcanzando solo a definir un breve guión del contenido de dichos estudios, sin afinar en Unidades Didácticas, capítulos, temas, ejercicio….lo cual queda relegado al diseño y desarrollo de cada docente.

En el centro conviven profesionales de Bellas Artes, técnicos Arquitectos, Licenciados en Derecho, y Maestros de Taller. Esta mezcla tan explosiva y apasionante, no hace más que fundirse y coordinarse en un equipo multidisciplinar que van al unísono, para conseguir un objetivo final, el de conseguir que el alumnado alcance las capacidades establecidas normativamente en dichos estudios.




La casuística de la edad, experiencia y circunstancias personales tan variada de los alumnos, hace más si cabe, interesante y desafiante la enseñanza, que incita a que el profesorado desarrolle sus habilidades emocionales y estratégicas, en busca de un ambiente inclusivo e intercultural, con un clima motivador y humano.

Patio Escuela Arte.

Partiendo de que una Escuela de Arte, donde se enseña el arte como el futuro de los próximos técnicos que van a salir al mercado laboral, las Escuelas disponen de un perfil de titulaciones adaptado en gran medida a la demanda del entorno donde se ubica. Sin olvidar ese arte y creatividad, que nace en cada individuo y se desarrolla en el centro, hay unas normas técnicas que cumplir y un rigor que alcanzar, y para eso estamos los técnicos.

Los Arquitectos, y sobre todo los del Plan de Estudios antiguo, el cual yo cursé, que venimos de una Licenciatura de 6 años más un Proyecto Final, una carrera extremadamente larga, la organización y el rigor en todo lo que se hace, es vital para cada día. Si a esto le sumábamos la dificultad de ser mujer y querer meterse en un mundo liderado por hombres, en el que los propios profesores nos discriminaban por el simple hecho de ser féminas en “una carrera de hombres” ( y me refiero a los años 90), la constancia, el empeño y el buen hacer para llegar a terminar con éxito esta andadura era tan importante como la vida misma. Con esta construcción mental y de sacrificio, llego tras 20 años de profesional libre, a encontrarme impartiendo docencia en una Escuela de Arte.

Los estudios y las enseñanzas han cambiado y lo seguirán haciendo. No puedo pretender que sea lo que fue para mí, ni yo dar clases como me las presentaron a mí. Hay que adaptarse al momento en el que vivimos, a la sociedad y las nuevas necesidades. Pero no se trata solo de coger un lápiz y que fluya la idea, la mano y la mente hay que adiestrarlas con firmeza para que el resultado sea adecuado.

Estos estudios tienen una ratio alumnado/profesorado bajo, lo que se convierte en clases casi personalizadas y consultas individualizadas.

Las Escuelas participan a menudo en actividades culturales y premios organizados por instituciones o empresas, a su vez que colaboran con propuestas del edilicio o  empresas públicas. Esta buena iniciativa hace que el alumnado integre sus conocimientos en el mundo real antes de salir del centro, lo que le da buenos aires de futuro para su desarrollo profesional.

Catania.

Con más amplitud de visión, los alumnos pueden también realizar parte de sus estudios en otros países europeos dentro del programa Erasmus+, o realizar prácticas en empresas en el extranjero. Estas oportunidades son tanto para alumnos como docentes y personal, lo que enriquece más estos estudios.

Toda esta combinación tan variable y dinámica, hace que como docente sea un reto día tras día. Recuerdo cuando comencé como interina, que una amiga me dijo: te vas a malacostumbrar”, y lejos de la realidad, es todo lo contrario. Yo he pasado de un mundo de desempeño de la Arquitectura y el Urbanismo, con clientes privados y públicos, con la dificultad que todos conocemos de llevar un negocio o despacho profesional prósperamente, a la vez que conciliarlo con la vida familiar y amigos, a encontrarme en estos momento impartiendo docencia de “Materiales y Tecnología” en diversas áreas.

Este trabajo me obliga a un constante reciclaje y formación, a seguir con mi desarrollo personal y profesional, porque moral y éticamente tengo que dar lo mejor de mí a mis alumnos y alumnas, para transformarlos en profesionales que salgan motivados y sobre todo preparados para desarrollar su futuro, como lo hice yo. El gran reto es que ellos alcancen ese conocimiento, actitudes y destrezas que están marcados, y no solo de tener un Diploma colgado en la pared.

Para mí es toda una ilusión en esta nueva etapa, en la que le dedico horas incontables, porque yo no solo enseño sino que aprendo con ellos. Mi labor como técnica es dejar desarrollar esa creatividad pero de una forma estructurada y arquitecturizada en sus mentes y en sus trabajos, y sobre todo, enseñarles que con tesón  y valentía, todo se puede alcanzar. Las dificultades son menos, si lo hacemos todos juntos, y ahí estaré yo para coordinarlos durante el curso, dentro y fuera del aula.






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