Damas

Isabel Almeida, la joven onubense que trabaja como profesora de español en Pekín

Licenciada en Filología Inglesa en la Universidad de Huelva y posteriormente formada en Comunicación Internacional y Enseñanza de Español a Extranjeros en la Complutense de Madrid, Isabel lleva desde octubre de 2018 en la capital china animada por su ímpetu viajero y sus ganas de seguir desarrollando su carrera profesional.

La onubense tiene 27 años.

Laura Cebrino. Licenciada en Filología Inglesa en la Universidad de Huelva, la joven Isabel Almeida Trinidad marchó a Madrid en 2014 para estudiar dos másteres, uno sobre Linguística Inglesa y Comunicación Internacional y otro sobre Enseñanza de Español a Extranjeros, ambos en la Complutense.

Desde siempre supo que su sueño era conocer otros países.

Animada por su ímpetu de conocer mundo y tras haber vivido en Inglaterra una temporada, Isabel decidió marchar a Pekín en octubre de 2018: “Cuando llegué aquí no sabía absolutamente nada de chino y ahora, pasados casi cuatro meses ¡sigo sin entenderlo!”, comenta Isa, quién aunque ha aprendido a decir las frases básicas para sobrevivir, reconoce que más de una vez ha tenido que usar el traductor de Google para comunicarse: “Me lo tengo que tomar con paciencia y buen humor”, añade.

Isabel sabe que adaptarse por completo no le va a ser fácil: “La cultura asiática es muy diferente a la occidental, lo que irremediablemente provoca que no te sientas muy cómodo -y menos al principio-. La vida aquí es muy distinta, desde el clima y la comida hasta las costumbres ¡Es difícil encontrar similitudes con respecto a España!”.

Isabel vive en un piso compartido con dos otras chicas europeas en un barrio del centro de Pekín.

A pesar de las dificultades, Isabel cree estar viviendo una experiencia muy positiva y enriquecedora, pues le está permitiendo descubrirse: “Cada día en Pekín para mí es como una aventura, y aunque no esté siendo fácil, el simple hecho de estar aquí te abre la mente; aprendes sobre otras culturas, otras formas de ver la vida, otras historias… El salir de tu zona de confort te ayuda a aprender cómo sobrevivir y, hablando mal y pronto, a «buscarte las habichuelas» de una manera que a mí particularmenete me gusta mucho”, confiesa la joven.
 

A la joven le gusta mucho leer, pintar y aprender cosas nuevas.

Isabel afirma que Pekín es una ciudad muy interesante: “Actualmente es el centro político de China y su historia la hace un buen lugar para conocer cómo ha evolucionado el país y su cultura. La verdad es que disfruto bastante explorando las zonas más antiguas de la ciudad y visitando los hutongs, que son las viviendas más viejas que aún se conservan”.Nuestra protagonista ha podido conocer la visión que tienen de España gracias a los más jóvenes: “Las nuevas generaciones son más abiertas y más tolerantes por norma general; muchos de ellos te hablan de fútbol, de flamenco o de comida cuando les dices que eres española. En general, los chinos nos consideran abiertos de mente y extrovertidos, tanto por nuestra forma de hablar como por cómo nos relacionamos con los demás”.




Isabel es una laowai (extranjero) en Pekín.

En relación a Huelva “lo que más echo de menos es el clima ¡No he pasado más frío en mi vida! El invierno en Pekín es durísimo”, asegura la joven. Su familia y amigos suponen un gran apoyo para ella, pues desde el principio la animaron a marchar. La única desventaja para todos es la gran distancia que los separa.
 

Su familia y ella se reencontrarán en esta primavera en Pekín.

La joven, que no cree volver a Huelva de forma permanente en un futuro cercano, quiere seguir aprovechando su juventud y las oportunidades que se le presentan para seguir viajando y desarrollando su carrera profesional.

Sus planes a corto plazo: quedarse en China un par de años más para después, iniciar una nueva aventura. Sin duda, Isabel recomienda a todo el mundo que se viva un tiempo fuera de su país natal para conocer a nuevas personas, nuevas costumbres y al fin y al cabo nuevas experiencias, pues “es algo que te hace crecer como persona y dura para toda la vida”, culmina.








Deje un comentario

Su dirección de correo no será publicada.