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La comunidad rumana da la bienvenida a la primavera con la celebración del Martisor

Trabajadores agrícolas de diversas nacionales festejarán esta costumbre junto al cónsul de Rumanía en Andalucía, Radu Catalin Mardare. Durante la festividad se elaboran amuletos a partir de objetos simbólicos de diversa naturaleza y decorados con un lazo, que se regalan a las mujeres cada marzo.

Lepe celebrará la fiesta romana Martisor.

Fermín Cabanillas. El cónsul de Rumanía en Andalucía, Radu Catalin Mardare, se despide del cargo una vez cumplido su mandato, y lo hará mañana viernes 1 de marzo en Lepe, con un acto con ciudadanos de su país y trabajadores de varias nacionalidades en la finca Agromartín, donde tendrá lugar la celebración del Martisor, la fiesta de bienvenida a la primavera en la Europa del este.

La presidenta de la asociación de rumanos de la costa de Huelva, ARCOH Lepe, Micaela Ciliciu, ha explicado que el cónsul, curiosamente vuelve a Lepe cinco años después, porque fue en esta localidad donde realizó su primer acto oficial en el cargo. Por eso, varias asociaciones de Huelva y Sevilla se han unido en esta fiesta de despedida prevista para el 1 de marzo, en que cada año tiene lugar esta fiesta.

La celebración ha sido una iniciativa de la empresa y de la Asociación de Rumanos, para poner en marcha varias actividades interculturales con el objetivo de dar a conocer algunas de las más interesantes tradiciones rumanas y favorecer así el conocimiento mutuo de las culturas que conviven en la localidad de Lepe. Mihaela Ciliciu, quien ha destacado la importancia de que “se potencie la cultura de los países de las personas que vienen a Huelva y viven como unos vecinos más durante mucho tiempo”. 

Durante la fiesta se elaboran amuletos típicos a partir de objetos simbólicos de diversa naturaleza y decorados con un lazo tradicional compuesto por hilo blanco y rojo, que es costumbre regalar a las mujeres cuando comienza marzo. “Hay que llevar los amuletos al menos durante nueve días, y después colgarlo en un árbol que esté creciendo, y la vida de ese árbol se asociará a la de la persona que llevaba el amuleto”, ha señalado Ciliciu. La fiesta es tradicional de Bulgaria, Rumanía y Moldavia al llegar la primavera, y el color de los amuletos simboliza el rojo (primavera) y el blanco (invierno). 

En Lepe, el Ayuntamiento ha colaborado con la Asociación de Rumanos para la puesta en marcha de varias actividades interculturales en la localidad, que se realizan con el objetivo de dar a conocer algunas de las más interesantes tradiciones rumanas, favoreciendo el conocimiento mutuo de las diversas culturas que conviven en la ciudad.











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